El Ejército de Estados Unidos prepara una actualización de su sistema móvil de defensa antiaérea Indirect Fire Protection Capability Increment 2 (IFPC Increment 2). Curtiss-Wright suministrará actuadores electromecánicos y computadoras de misión reforzadas mediante contratos adjudicados por Leidos, cuyo valor conjunto ronda los $40 000 000.
La parte destinada al procesamiento estará a cargo del DuraCOR 8044. Este equipo compacto utiliza un procesador Intel Xeon W de undécima generación y está diseñado para instalarse en vehículos y otras plataformas expuestas a vibraciones, cambios de temperatura y limitaciones de espacio. Su función es conectar los sensores, el software y los demás equipos de la plataforma mediante el procesamiento de datos.
En una operación de defensa antiaérea, esa capacidad permite gestionar la información necesaria para detectar, identificar y seguir objetivos antes de una posible interceptación. La computadora no destruye las amenazas. Proporciona recursos de procesamiento para que los distintos elementos del sistema puedan trabajar con los datos disponibles.
El otro componente del suministro interviene en los movimientos físicos del equipo. Los actuadores emplean husillos de rodillos para transformar el giro de un motor eléctrico en un desplazamiento lineal controlado. El mecanismo permite ajustar posiciones con precisión, ejercer fuerzas elevadas y funcionar con distintas cargas y velocidades.
Curtiss-Wright adaptó tecnologías comerciales de motores y husillos a las exigencias de rendimiento y resistencia ambiental propias de las aplicaciones militares. Frente a los mecanismos hidráulicos, el accionamiento electromecánico puede evitar el uso de fluido hidráulico y sus componentes asociados. También puede facilitar la conexión de los mecanismos de movimiento con los controles electrónicos. El tamaño, el peso y el consumo energético son factores relevantes para mantener la movilidad de la plataforma.
IFPC Increment 2 está concebido para proteger posiciones terrestres contra misiles de crucero, cohetes y vehículos aéreos no tripulados. Las dificultades varían según el objetivo. Los misiles de crucero pueden acercarse a poca altura, un ataque con cohetes deja poco margen de reacción y los drones pequeños presentan dificultades particulares para su detección y seguimiento.
La necesidad de enfrentar amenazas tan distintas impulsa el desarrollo de defensas de varias capas, capaces de actuar tanto contra drones económicos como contra misiles más rápidos y complejos. El sistema también está previsto para actividades de defensa antiaérea en el Indo-Pacífico, incluida la arquitectura de protección proyectada para Guam.
Ni los actuadores ni el DuraCOR 8044 son interceptores. Su aportación consiste en facilitar que los datos de los sensores se procesen con rapidez y que el equipo adopte posiciones precisas para responder a los objetivos detectados. Esas funciones deben realizarse en una plataforma móvil que acompañe el desplazamiento de las fuerzas terrestres.










