El S-70 Okhotnik-B combina baja detectabilidad, alta carga útil y enlaces cifrados para apoyar al Su-57 en misiones tácticas.
Diseño furtivo del S-70 Okhotnik-B y exigencias de su estructura
El ministerio de Defensa encargó a la oficina de diseño Sukhoi una plataforma pesada, identificada como S-70 Okhotnik-B, para responder a los requerimientos de modernización de las Fuerzas Aeroespaciales de la Federación Rusa. El proyecto incorpora vehículos aéreos sin tripulación con alta capacidad de carga y baja detectabilidad. La aeronave, con configuración de ala volante, fue concebida para penetrar redes de defensa antiaérea, actuar en zonas con alta densidad de fuego y entregar telemetría a la aviación tripulada.
Los ingenieros de Sukhoi iniciaron el diseño preliminar en 2011 y fijaron la producción en la Planta de Aviación Chkalov, en Novosibirsk. Allí adoptaron una arquitectura de ala volante que elimina estabilizadores verticales y horizontales, componentes que generan ecos electromagnéticos elevados por los ángulos rectos con el fuselaje. Esa supresión reduce la firma de radar, pero modifica la estabilidad aerodinámica de la aeronave y exige un control automático de mayor precisión.
Para compensar esa alteración física, el vehículo emplea un sistema de control de vuelo por mandos eléctricos de cuádruple redundancia. Las computadoras de a bordo procesan miles de ajustes por segundo sobre las superficies de control situadas en el borde de fuga del ala, con correcciones mecánicas automatizadas que conservan rumbo y altitud. La ausencia de estabilizadores impone, por tanto, una dependencia directa de los sistemas informáticos que regulan la actitud del aparato.

Con veinte metros de envergadura y catorce metros de longitud, la masa máxima al despegue del Okhotnik-B alcanza veinte toneladas. Esa cifra lo aproxima a cazas bimotores de cuarta generación y exige una planta motriz de alto empuje. El armazón principal usa grandes paneles de materiales compuestos a base de polímeros de fibra de carbono, recurso que reduce la masa vacía, aumenta la rigidez estructural ante fuerzas gravitacionales y disminuye la reflectividad electromagnética.
Datos técnicos clave del S-70 Okhotnik-B
- La envergadura alcanza veinte metros y la longitud llega a catorce metros.
- La masa máxima al despegue asciende a veinte toneladas.
- Las dos bodegas internas permiten transportar hasta 2.8 toneladas de munición.
- El primer despegue se realizó en agosto de 2019 en Akhtubinsk.
- El vuelo inicial sostuvo seiscientos metros de altitud por veinte minutos.
Motor, armamento interno y apoyo táctico del dron al caza Su-57
La instalación del motor turbofán AL-41F1 en los primeros prototipos, el mismo propulsor usado en los cazas Su-35S y en los lotes iniciales del Su-57, obligó a utilizar una tobera circular expuesta durante las fases iniciales de prueba. Después, los desarrolladores modificaron la sección de escape en las unidades de preproducción con una tobera plana, recurso destinado a disipar la emisión térmica del motor y reducir la visibilidad infrarroja.
Esta alteración geométrica restringe el ángulo de visión directo de los sensores infrarrojos de otras aeronaves, aunque elimina la capacidad de empuje vectorial tridimensional del diseño original del propulsor. Además de estos cambios en el escape, el conducto de entrada de aire incorpora una curvatura interna que oculta los álabes del compresor ante ondas de radar incidentes desde el sector frontal. La solución refuerza la baja detectabilidad frontal del aparato.
La estructura interna del fuselaje incluye dos bodegas longitudinales, con espacio para transportar hasta 2.8 toneladas de munición. Sus dimensiones definen el armamento compatible, entre este los misiles aire-superficie Kh-38M, los misiles de crucero tácticos Kh-59MK2 y las bombas de guiado satelital o láser KAB-500. El alojamiento interno evita anclajes externos, una condición obligatoria para preservar la baja detectabilidad durante misiones de penetración en espacio aéreo adverso.

Como unidad de exploración y designación, el S-70 detecta objetivos y transmite telemetría por enlaces de radio direccionales y cifrados hacia el Su-57. El piloto del caza conserva la autoridad final sobre el lanzamiento del armamento, lo que permite al avión tripulado mantenerse a distancia segura de misiles superficie-aire. El vehículo autónomo expone su estructura ante defensas antiaéreas para registrar coordenadas de radares terrestres mediante radares de barrido electrónico activo y sistemas electro-ópticos.
Pruebas, pérdida en Ucrania y cambios industriales del programa
La validación de los parámetros de vuelo del diseño básico se concretó en agosto de 2019, cuando el dron completó su primer despegue en el Centro Estatal de Pruebas de Vuelo del ministerio de Defensa en Akhtubinsk. En esa prueba sostuvo una altitud de seiscientos metros por veinte minutos. En septiembre del mismo año realizó un vuelo programado junto a un caza Su-57 para evaluar sistemas de control de ambas plataformas.
En ese ejercicio, los técnicos analizaron protocolos de conexión, continuidad del enlace de datos tácticos y respuesta del procesador central para conservar una distancia simétrica con el caza tripulado ante variaciones repentinas de altitud y velocidad. La necesidad de información continua entre el dron, el caza y las estaciones terrestres de retransmisión quedó expuesta en octubre de 2024, cuando interferencias electromagnéticas enemigas interrumpieron el canal de control de un S-70 sobre el este de Ucrania.

La pérdida de señal bidireccional cerca de Kostiantynivka activó los procedimientos de destrucción de la unidad. Para ejecutar esa acción preventiva, un caza Su-57 en la zona disparó un misil aire-aire de corto alcance contra el vehículo autónomo, impacto que causó su desintegración atmosférica. El objetivo táctico fue evitar que militares ucranianos recuperaran módulos de cifrado después del fallo irrecuperable del sistema de navegación inercial del aparato.
La inspección de restos metálicos y electrónicos recuperados en el área del impacto ofreció datos directos sobre la fabricación aeronáutica rusa. Los módulos de procesamiento central mostraron circuitos integrados y microprocesadores de diseño comercial civil, usados para compensar carencias de componentes militares. El análisis de paneles externos verificó remaches metálicos expuestos y polímeros absorbentes distribuidos de forma asimétrica. La Corporación Aeronáutica Unida aplica cambios informáticos, aumenta la redundancia de radiofrecuencia y construye unidades de preserie para la certificación estatal.