Una pareja israelí, un hombre de 53 años y una mujer de 51, fue detenida el sábado en Chipre por su presunta participación en una red de contrabando de drogas mediante yates. También fueron arrestados un hombre de 50 años y una mujer de 35, descritos como palestinos y vinculados por los investigadores con la misma red. El hombre de 50 años intentó escapar, pero fue capturado.
La operación estuvo a cargo de YKAN, la unidad antidrogas de la Policía de Chipre, con apoyo de YDAP, el servicio policial de gestión y análisis de inteligencia. La investigación se apoyó en información de inteligencia y en la vigilancia de los sospechosos.
En una vivienda de Mutagiaka, un suburbio de Limassol, los agentes hallaron 126 kilos de ketamina dentro de un recipiente de pintura. Según datos de la Agencia de Drogas de la Unión Europea, esa cantidad tendría un valor de al menos €2 500 000 en el mercado ilegal. En Mykonos, su valor podría superar los €10 000 000.
En otro registro, la policía incautó 34 gramos de cocaína, 246,5 gramos de ketamina, 15 gramos de mefedrona y 12 gramos de MDMA. También confiscó €4 150 en efectivo, siclos israelíes, cigarrillos sin impuestos pagados, balanzas y teléfonos móviles.
Los cuatro sospechosos comparecieron ante el Tribunal de Distrito de Limassol, que prorrogó su detención durante ocho días. La defensa no se opuso a la solicitud. Los investigadores prevén revisar cámaras de seguridad, desplazamientos y reuniones de los detenidos, además de buscar a otras personas relacionadas con el caso.
Durante la audiencia se expuso el método que la policía atribuye a la red. Los sospechosos habrían utilizado yates de lujo para introducir grandes cantidades de drogas en Chipre a través de las marinas y los puertos de Larnaca y Limassol. Las sustancias eran ocultadas como materiales de construcción y artículos sanitarios, trasladadas a viviendas utilizadas como almacenes y después enviadas para su distribución.
La policía sospecha que en la red participaron israelíes y palestinos, y que entre sus clientes había también ciudadanos israelíes residentes en Chipre.
Un investigador declaró ante el tribunal que la información revisada durante la pesquisa apunta a que, aproximadamente una semana antes de las detenciones, habrían entrado por el puerto de Limassol unos 70 kilos de cocaína y una cantidad no determinada de cannabis.










