Las autoridades sanitarias investigan un nuevo caso sospechoso de hantavirus en Tristán da Cunha, después de identificar a un ciudadano británico que viajaba en el crucero de lujo MV Hondius y que ahora se encuentra en ese territorio británico de ultramar del Atlántico Sur.
La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido no ha facilitado más detalles sobre este posible contagio en la isla, donde el barco hizo escala el 15 de abril.
El seguimiento de contactos y las medidas de precaución continúan en el archipiélago, donde un isleño fue hospitalizado y su esposa permanece en aislamiento voluntario, según informó el ministro británico para los Territorios de Ultramar, Stephen Doughty, en un comunicado publicado en la web del gobierno local.
Además, cuatro residentes de la isla fueron trasladados a Santa Elena a bordo del buque de bandera neerlandesa. El administrador de Tristán da Cunha, Philip Kendall, señaló que se les recomendó aislarse allí de forma preventiva.
La alarma se mantiene por la presencia en el crucero de la cepa “Andes” del hantavirus, que en casos excepcionales puede transmitirse de persona a persona.
El brote detectado en el MV Hondius dejó tres muertos: una pareja neerlandesa y un ciudadano alemán. Otros cuatro contagios confirmados —dos británicos, un neerlandés y un suizo— reciben tratamiento en hospitales de Países Bajos, Sudáfrica y Suiza, mientras la Organización Mundial de la Salud también mantiene bajo sospecha un quinto caso.
Ese recuento no incluye el caso sospechoso detectado en Tristán da Cunha. La OMS indicó que difundirá una actualización más tarde este viernes.
Tristán da Cunha tiene unos 200 habitantes y está situada entre Sudáfrica y Sudamérica. Es considerada la isla habitada más remota del mundo, a más de 1.500 millas y a seis días de viaje en barco de Santa Elena, el territorio habitado más cercano.