Las autoridades sirias anunciaron el jueves que habían impedido el traslado desde Irak de un importante cargamento de armas avanzadas y misiles que, según las primeras investigaciones, tenía como destino el grupo terrorista Hezbolá en el Líbano.
El Ministerio del Interior de Siria explicó, mediante un comunicado publicado por la agencia estatal SANA, que las fuerzas de seguridad localizaron un vehículo sospechoso estacionado cerca de la frontera iraquí. Unidades especializadas inspeccionaron el automóvil y encontraron en su interior un depósito de armamento.
Siria interceptó un cargamento de armas destinado a Hezbolá tras localizar un vehículo sospechoso cerca de la frontera con Irak. Las autoridades afirmaron que el envío debía atravesar territorio sirio antes de llegar al Líbano.
“El registro permitió descubrir un depósito de armas que contenía misiles de largo alcance, misiles antitanque guiados y drones”, informó SANA.
Las fotografías difundidas por la agencia mostraron armas antitanque y numerosos drones de visión en primera persona (FPV) dirigidos mediante fibra óptica. Hezbolá ha empleado en repetidas ocasiones este tipo de aeronaves no tripuladas contra las fuerzas israelíes desplegadas en el sur del Líbano.
De acuerdo con las pruebas recogidas en el lugar, la investigación preliminar determinó que “el cargamento debía atravesar territorio sirio antes de su entrega a la milicia terrorista Hezbolá en el Líbano”, indicó el Ministerio del Interior sirio.
SANA añadió que las autoridades trabajaban para identificar a las personas involucradas en la operación de contrabando “y desarticular las redes vinculadas con ella”. Siria ya había interceptado anteriormente otros cargamentos de armas dirigidos al Líbano.
La posición de Siria frente a Hezbolá y nuevos conflictos
En junio, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que había abordado la lucha contra Hezbolá en una conversación con el presidente sirio, Ahmed al-Sharaa. Los antiguos insurgentes que ahora gobiernan Siria combatieron durante años contra el grupo libanés, que envió efectivos para respaldar al entonces presidente Bashar al-Assad durante la guerra civil.
La oficina del presidente libanés, Joseph Aoun, aseguró que Sharaa le había comunicado que Siria no intervendría en los asuntos internos del Líbano. Ese mismo mes, el mandatario sirio descartó una participación militar en la guerra entre Israel y Hezbolá.
Sharaa también ha manifestado en varias ocasiones a Israel y a las potencias occidentales que Siria se encuentra exhausta después de años de guerra civil. Según ha sostenido, el país no permitirá que lo arrastren a nuevos conflictos capaces de provocar más destrucción y concentrará sus esfuerzos en la reconstrucción y la estabilidad.
Katz y Hegseth hablaron sobre Irán, Siria, Gaza y el Líbano
En otro frente, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, mantuvo durante la noche una conversación con su homólogo estadounidense, el secretario de Defensa Pete Hegseth, informó la oficina del funcionario israelí.
Según esa fuente, Hegseth informó a Katz “de las operaciones militares estadounidenses en Irán, y ambos acordaron mantener la cooperación entre los dos países ante cualquier posible evolución”. El ministro israelí, por su parte, puso al secretario de Defensa al corriente de las operaciones de Israel en Siria, Gaza y el Líbano.
“Nunca hemos pedido a Estados Unidos que actúe en nuestro nombre a lo largo de nuestras fronteras. Estamos comprometidos con la defensa de los ciudadanos de Israel frente a cualquier amenaza, y eso es lo que nos proponemos hacer”, declaró Katz.
Diversos informes señalan que Trump ha presionado al primer ministro Benjamin Netanyahu para que retire a las fuerzas israelíes del sur del Líbano. Israel mantiene allí una zona de seguridad declarada unilateralmente con el objetivo de impedir que Hezbolá se aproxime a la frontera.
Las gestiones diplomáticas lideradas por Estados Unidos se iniciaron después de que Hezbolá arrastrara al Líbano a la guerra al atacar Israel a comienzos de marzo en apoyo de Irán, que enfrentaba una campaña aérea conjunta de Estados Unidos e Israel.
Las negociaciones continuaron pese a la oposición firme del grupo terrorista respaldado por Teherán. Hezbolá sostiene que únicamente la presión iraní sobre Washington puede garantizar el final de la guerra y la retirada de Israel.
Negociaciones sobre Israel, Siria y el sur del Líbano
Axios informó el martes que Estados Unidos había intentado durante meses alcanzar un acuerdo de seguridad entre Israel y Siria. Sin embargo, Washington habría concluido finalmente que Netanyahu no estaba dispuesto a aceptar las condiciones necesarias, incluida la retirada de las tropas israelíes de territorio sirio.
Como parte de las conversaciones con Beirut, Israel aceptó el mes pasado retirar sus fuerzas de dos “zonas piloto” delimitadas en el sur del Líbano. El entendimiento permitiría que las Fuerzas Armadas Libanesas asumieran la seguridad de esas áreas y garantizaran que permanecieran libres de armamento de Hezbolá.
No obstante, dos semanas y media después, Israel todavía no había abandonado ninguna de las dos zonas, una demora que paralizó las conversaciones entre las partes.
Durante años, Hezbolá ha lanzado desde el otro lado de la frontera cohetes y drones contra Israel. Esos ataques han trastornado la vida de decenas de miles de israelíes y han provocado varios conflictos.
Irán suministró durante años armamento al grupo libanés a través de Siria, con el consentimiento de Assad. La llegada de nuevas autoridades sirias, ajenas a las aspiraciones regionales iraníes, generó expectativas de que esa ruta de abastecimiento pudiera quedar interrumpida.
Después de la caída del régimen de Assad, Sharaa respondió a las inquietudes israelíes y aseguró que el nuevo Gobierno sirio no amenazaría al Estado judío ni permitiría que Irán restableciera su presencia en territorio sirio.
Inmediatamente después del derrocamiento de Assad, las fuerzas israelíes ingresaron en una zona de separación ubicada en el lado sirio de la frontera. Israel afirmó entonces que la medida sería temporal, hasta que pudiera comprobar las intenciones del nuevo régimen.
Netanyahu declaró a comienzos de diciembre de 2025 que Israel también aspiraba a mantener “relaciones correctas” con las nuevas autoridades sirias.





