El presidente de Siria, Ahmed al-Sharaa, celebró que Estados Unidos retirara a su país de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, una decisión que implica un alivio importante de las sanciones impuestas durante años.
En un discurso, Sharaa afirmó que Siria deja atrás “una mancha oscura” y una etapa dolorosa de su historia para avanzar hacia el desarrollo, la reconstrucción y la recuperación.
La decisión adoptada por Washington puso fin a una designación que estuvo vigente durante décadas y que imponía fuertes restricciones económicas. El anuncio representa un nuevo paso en el acercamiento entre ambos países después del derrocamiento de Bashar al-Assad en 2024.
Como parte de esa medida, el Departamento del Tesoro confirmó el levantamiento de las sanciones correspondientes.
Sharaa también expresó su “muchísimo agradecimiento” al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, así como a los países que, según dijo, respaldaron a Siria.
Además, el Departamento de Estado retiró la designación de organización terrorista global al Frente al-Nusra, conocido posteriormente como Hayat Tahrir al-Sham (HTS). Sharaa dirigió ese grupo, que encabezó la ofensiva que terminó con la caída de Assad. Antes de adoptar ese nombre, la organización fue la rama siria de Al-Qaeda hasta romper sus vínculos con esa red en 2016.
Las nuevas autoridades sirias buscan atraer inversiones para impulsar la reconstrucción del país, cuya infraestructura quedó gravemente dañada tras más de una década de guerra civil.
En julio, Estados Unidos ya había anunciado su intención de excluir a Siria de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, una decisión que fue interpretada como una muestra de confianza hacia Sharaa.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sostuvo que la medida abre para Siria “un camino hacia la prosperidad”. También señaló que elimina los principales obstáculos para la inversión privada, favorece la recuperación económica y facilita la reincorporación del país a la economía mundial.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores sirio, Assad al-Shaibani, calificó la decisión de Washington como un “hito histórico” y aseguró que refleja “el compromiso del nuevo Estado sirio con la paz y la seguridad internacionales”.










