Los funcionarios públicos de Malasia ya no pueden utilizar Waze. El primer ministro Anwar Ibrahim anunció la prohibición el miércoles, debido a los vínculos de la aplicación con Israel. Explicó que la medida busca “proteger la información gubernamental y los datos personales de los usuarios frente a la amenaza de un uso indebido por parte del régimen israelí”.
Waze pertenece a Google, pero fue creada en Israel y sigue constituida legalmente en ese país. Malasia, cuya población es mayoritariamente musulmana, mantiene desde hace mucho tiempo una posición crítica frente a Israel y no tiene relaciones diplomáticas con ese Estado.
La empresa niega que la aplicación recopile información gubernamental sensible o permita a cualquier entidad aprovecharse de los datos personales de sus usuarios. Un portavoz calificó esas afirmaciones de “completamente falsas”. También aseguró que Waze aplica políticas estrictas de privacidad para proteger la información de sus usuarios y cumple con las normas legales de protección de datos vigentes a escala mundial.










