El líder de Hezbolá, Naim Qassem, volvió a rechazar este viernes el marco acordado en junio por Israel y Líbano con mediación de Estados Unidos. Se opuso tanto a la retirada israelí planteada en el acuerdo como al desarme de su organización.
El marco establece una retirada gradual de las fuerzas israelíes del Líbano a cambio del desarme completo de Hezbolá. También contempla el despliegue de las Fuerzas Armadas Libanesas en determinadas zonas consideradas “piloto” una vez que las tropas israelíes abandonen esos lugares.
“Rechazamos el acuerdo marco con Israel y pedimos su cancelación. No estamos de acuerdo con las zonas piloto ni con sus resultados. El acuerdo marco es ilegítimo, ilegal, humillante y socava la soberanía libanesa”, afirmó Qassem durante una intervención televisada.
También criticó la actuación de las autoridades libanesas: “Las autoridades libanesas han elegido un camino que les deshonra a ellas, al Líbano y a los sacrificios del pueblo libanés. Di que no por una vez. Intenta demostrar que tienes lo que se necesita para lograr algo en el futuro”.
Qassem sostuvo además que Hezbolá había impedido que Israel concretara sus ambiciones territoriales.
“Hemos frustrado el llamado proyecto ‘Gran Israel’ e impedido que llegue a Beirut y socave el poder y las capacidades del Líbano”, aseguró.
A continuación agregó: “Hoy, el enemigo no se atreve a construir asentamientos en el sur del Líbano porque, debido a la presencia de la resistencia, la situación allí es inestable para ellos”.
Desde que se firmó el marco, Estados Unidos ha facilitado varias rondas de conversaciones entre Israel y Líbano. En una de las más recientes, celebrada en Roma, las partes analizaron qué países podrían integrar un mecanismo encargado de vigilar el despliegue del ejército libanés en las zonas piloto y los trabajos para retirar la infraestructura y las armas de Hezbolá.
Reino Unido, Italia, Suiza e Indonesia fueron elegidos como posibles integrantes del panel de seguimiento propuesto.
Hezbolá no participó en el acuerdo y mantiene su rechazo a unas negociaciones directas con Israel. La organización tampoco ha cambiado su postura sobre la entrega de sus armas.
El miércoles, Hezbolá lanzó dos drones explosivos contra tropas de las Fuerzas de Defensa de Israel que operaban cerca de la cresta Ali-Taher, en el sur del Líbano, en una nueva violación del alto el fuego.
Los aparatos tenían como objetivo a fuerzas israelíes situadas dentro de la zona de seguridad establecida por el acuerdo. No hubo soldados israelíes heridos.
Las tropas israelíes derribaron uno de los drones, mientras que se perdió el contacto con el segundo.
Israel, por su parte, ha atacado objetivos de Hezbolá en respuesta a las continuas violaciones del alto el fuego atribuidas al grupo.










