Las autoridades federales anunciaron el jueves el arresto de Jessica Bowie, una mujer de 35 años residente de Albany, acusada de intentar proporcionar apoyo material al grupo terrorista Estado Islámico (ISIS) tras presuntamente planear un ataque contra el Capitolio del Estado de Nueva York, según informó NBC News.
Bowie fue detenida el miércoles por el Grupo de Trabajo Conjunto contra el Terrorismo del FBI en Albany. La fiscalía sostiene que manifestó su respaldo al ISIS, buscó asistencia para fabricar explosivos y discutió la posibilidad de atacar a legisladores dentro del Capitolio.
De acuerdo con la denuncia penal federal, Bowie se convirtió al islam hace aproximadamente cinco años y, posteriormente, se radicalizó a través de internet. Las autoridades afirman que administraba varias cuentas en redes sociales desde las que difundía contenido de apoyo al terrorismo y grabaciones de audio en las que juraba lealtad al ISIS.
El agente especial del FBI en Albany, Craig Tremaroli, señaló que Bowie llegó a publicar el mensaje: “Alabado sea Alá por el 11 de septiembre”, y explicó que la investigación sobre sus actividades comenzó hace más de un mes.
La denuncia también indica que, entre el 16 de julio y el 17 de agosto, Bowie mantuvo contacto con una fuente confidencial del FBI que se hacía pasar por un facilitador del ISIS. Según los investigadores, durante esas comunicaciones pidió ayuda para ejecutar un atentado contra el Capitolio, situado a menos de tres kilómetros de su vivienda.
Los investigadores sostienen además que Bowie acudió al edificio en cinco ocasiones entre el 21 de julio y el 9 de agosto, cuando fue observada tomando fotografías de los alrededores. Asimismo, presuntamente expresó a la fuente confidencial que deseaba “dañar a los enemigos de Dios” e influir en el sistema estadounidense.
En uno de los mensajes incluidos en la denuncia, Bowie supuestamente escribió: “Quiero destruir la mayor parte posible del edificio y matar a los senadores mientras están reunidos”.
Según la acusación, durante una reunión grabada a comienzos de este mes también analizó la posibilidad de perpetrar el ataque cuando hubiera el mayor número posible de senadores presentes. Los fiscales afirman además que planeaba escapar del país tras el atentado y regresar posteriormente a Estados Unidos para cometer nuevos ataques.
“La señorita Bowie no solo quería asesinar a legisladores; quería una completa paralización de nuestro gobierno. Y después, planeaba huir del país y regresar algún día para «hacer más», como la celebración de Año Nuevo en Times Square. Incluso afirmó que volvería para atacar la Casa Blanca y al presidente”, declaró Tremaroli.
Cuando se le preguntó por qué había elegido el Capitolio estatal como objetivo, Bowie respondió presuntamente: “Lo ideal sería la Casa Blanca con el presidente, pero bueno, ese es un trabajo aún más difícil”.
La denuncia añade que Bowie manifestó preocupación por la posibilidad de que musulmanes, niños y mujeres embarazadas figuraran entre las víctimas, aunque expresó su esperanza de que Alá la perdonara.
Según las autoridades, una fuente del FBI le entregó $200 para comprar materiales que podrían emplearse en la fabricación de una bomba. La acusación sostiene que Bowie adquirió esos artículos en una tienda Home Depot el 5 de agosto y posteriormente los entregó a fuentes confidenciales.
El primer fiscal adjunto de Estados Unidos para el Distrito Norte de Nueva York, John A. Sarcone, afirmó que este caso refleja la determinación de las autoridades para impedir posibles atentados.
“Quiero que el pueblo estadounidense sepa esto: el anuncio de hoy tendrá un efecto disuasorio en cualquiera en este país que esté siendo radicalizado o considerando actos de violencia, y en nuestros enemigos cuyos gobiernos apoyan la muerte de Estados Unidos”, dijo Sarcone. “Estamos vigilantes, estamos preparados y, así como detuvimos a este acusado, continuaremos desbaratando complots y protegiendo al pueblo estadounidense”.
Por su parte, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, agradeció la labor del FBI y de la Policía Estatal de Nueva York. También señaló que el estado había reforzado previamente las medidas de seguridad en el Capitolio y en otras instalaciones gubernamentales debido a la preocupación por la violencia política y las amenazas contra funcionarios públicos. “A principios de este año, ante el aumento de la violencia política y las amenazas contra funcionarios públicos, tomamos medidas para reforzar la seguridad en el Capitolio estatal y en todo el gobierno estatal”, declaró. “Si bien no existe una amenaza inmediata en este momento, continuaremos trabajando en estrecha colaboración con nuestros socios de las fuerzas del orden para proteger a los neoyorquinos y mantener seguras nuestras comunidades”.
Bowie enfrenta un único cargo federal, que contempla una pena máxima de 20 años de prisión, una multa de hasta $250 000 y libertad condicional supervisada de por vida.










