El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán reivindicó la noche del miércoles ataques de represalia contra objetivos militares de Estados Unidos en Kuwait y Baréin, tras la segunda oleada de bombardeos estadounidenses contra instalaciones militares iraníes.
En un comunicado citado por la agencia estatal IRNA, la Guardia Revolucionaria afirmó que, durante dos oleadas de operaciones, fueron atacados dieciocho objetivos importantes pertenecientes al Ejército de Estados Unidos en las bases de Ali y Ahmad Ahmad Air Force. El texto añadió que las fuerzas iraníes también atacaron y destruyeron las bases aéreas de Sheikh Isa.
Irán afirmó haber golpeado objetivos estadounidenses en el Golfo después de nuevos ataques de Estados Unidos contra instalaciones militares iraníes, aunque no hubo confirmación inmediata de impactos por parte de Washington.
La reivindicación iraní no contó de inmediato con confirmación estadounidense sobre daños o impactos en las bases señaladas. En episodios previos de ataques iraníes contra instalaciones de Estados Unidos en la región, Washington y aliados del Golfo indicaron que drones y misiles fueron interceptados o no alcanzaron sus objetivos.
La base Ali al Salem, situada en Kuwait, alberga fuerzas estadounidenses. Baréin, por su parte, es sede de la Quinta Flota de la Armada de Estados Unidos, un punto clave para la presencia naval estadounidense en el Golfo Pérsico y sus rutas marítimas estratégicas.
Alertas aéreas en Baréin y respuesta militar de Kuwait

El Ministerio del Interior de Baréin activó sirenas de alerta aérea después de que Irán afirmara que había atacado a la Quinta Flota estadounidense en el país. Las autoridades pidieron a ciudadanos y residentes mantener la calma y dirigirse al lugar seguro más cercano.
En Kuwait, el ejército anunció que sus defensas antiaéreas estaban enfrentando objetivos aéreos hostiles. El Ministerio de Exteriores kuwaití condenó los “repetidos y maliciosos ataques iraníes” contra el país y sostuvo que el último incidente constituía una escalada contra vidas civiles e instalaciones vitales y residenciales.
La acción reivindicada por Teherán se produjo después de que CENTCOM anunciara ataques estadounidenses contra capacidades de vigilancia militar iraní, sistemas de comunicación y sitios de defensa antiaérea en distintos puntos de Irán. El mando estadounidense afirmó que la operación respondió a la “agresión injustificada y continua” de Irán.
El estrecho de Ormuz suma tensión a la crisis

En paralelo, el mando militar iraní afirmó que había cerrado el estrecho de Ormuz y advirtió que dispararía contra cualquier embarcación que intentara cruzarlo. CENTCOM negó que el paso estuviera cerrado y aseguró que buques comerciales continuaban transitando por esa vía marítima.
La tensión entre Irán y Estados Unidos mantiene en alerta a los países del Golfo, donde se concentran bases militares, rutas energéticas y operaciones navales de alto valor estratégico. Las versiones contrapuestas sobre los ataques, las interceptaciones y el tránsito por Ormuz reflejan el riesgo de una escalada regional más amplia.