La Fuerza Aérea Checa incorporó el 6 de julio de 2026 su primer avión de transporte C-390 Millennium, tras el aterrizaje de la aeronave en la 24.ª Base de la Fuerza Aérea de Transporte, en Praga-Kbely. Es el primero de los dos C-390 encargados por la República Checa en octubre de 2024 mediante un contrato valorado en 11.300 millones de coronas checas, equivalentes a $508 millones.
Las Fuerzas Armadas checas difundieron imágenes en X y afirmaron: “El avión C-390 Millennium ha llegado a la República Checa. Cada nuevo avión significa mayores capacidades para transportar soldados, equipos y materiales adonde sean necesarios”.
La Fuerza Aérea Checa recibió su primer C-390 Millennium el 6 de julio de 2026 en Praga-Kbely, como parte de un contrato por dos aeronaves firmado con Embraer en octubre de 2024.
En otra breve actualización, las Fuerzas Armadas checas (Armáda České Republiky) y el Ministerio de Defensa (Ministerstvo Obrany) precisaron la designación local oficial de la aeronave: KCV-390 Millennium.
Primer vuelo, pintura y formación de tripulaciones

Embraer había anunciado el primer vuelo del C-390 destinado a la Fuerza Aérea Checa el 25 de mayo. Posteriormente, el 13 de junio de 2026, al presentar la aeronave después de los trabajos de pintura realizados en sus instalaciones de Brasil, la compañía informó que el camuflaje gris especial de tres tonos fue diseñado por el pintor académico Pavel Holý, del Instituto de Historia Militar de Praga.
Para entonces, el Ministerio de Defensa checo también había señalado que un primer grupo compuesto por seis pilotos, seis ingenieros de vuelo y 12 integrantes del personal técnico terrestre se encontraba en Brasil dentro de un programa de formación de dos meses. “Después de que la aeronave llegue a la República Checa, la formación continuará durante otros seis meses bajo la supervisión de instructores brasileños”, informó FlightGlobal, que citó al Ministerio de Defensa checo.
Capacidades del C-390 adquirido por la República Checa
Con motivo de la firma del contrato con el Ministerio de Defensa checo en octubre de 2024, Embraer indicó que los dos C-390 adquiridos por la Fuerza Aérea Checa corresponden a aeronaves “con estándar OTAN”. Según la empresa, estos aviones pueden realizar diversas misiones, entre ellas “transporte táctico de tropas, vehículos y equipos, evacuación médica, extinción de incendios, gestión de desastres, apoyo humanitario y reabastecimiento en vuelo”.
Embraer sostiene que el C-390 alcanza una carga útil máxima de 26 toneladas y una velocidad máxima de 470 nudos. Cuando se le incorpora un “sistema de reabastecimiento aéreo de despliegue rápido” (AAR), el C-390 pasa a la configuración KC-390, con capacidad para reabastecer aeronaves mediante el sistema de manguera y cesta, incluidos los Gripen en servicio en la Fuerza Aérea Checa.

La compra del C-390 también incluye una participación significativa de la industria checa de defensa. En octubre de 2024, Embraer señaló que la adquisición “tiene un impacto positivo en la industria aeroespacial local, que verá un incremento significativo de su cuota de producción dentro del programa”. Esa contribución comprende la fabricación de los bordes de ataque de las alas y de la sección trasera del fuselaje por parte de Aero Vodochody.
El mismo comunicado recogió declaraciones de la entonces ministra de Defensa, Jana Černochová: “La historia pasada y presente nos muestra claramente que las fuerzas armadas necesitan capacidad para transportar personas y cargas más pesadas a distancias mayores. Las evacuaciones de Afganistán y Sudán son una prueba clara de ello. Por eso me complace mucho que hayamos conseguido adquirir para nuestra Fuerza Aérea aeronaves capaces de cumplir estas tareas”.
Segundo avión, equipos asociados y cooperación europea
El medio checo especializado en defensa CZ DEFENCE indicó que la llegada del segundo avión está prevista entre 2027 y 2028. También señaló que existen planes para ampliar la flota en el futuro con el objetivo de alcanzar un “umbral mínimo para una flota verdaderamente sostenible y viable desde el punto de vista operativo”.
El informe añadió que el contrato vigente contempla numerosos equipos y materiales adicionales, entre ellos “simuladores, instalaciones de formación y mantenimiento, un amplio conjunto de repuestos, un planificador de operaciones y mantenimiento, equipos para operaciones especiales, un kit de extinción de incendios y reabastecimiento, equipos para el reabastecimiento terrestre de vehículos, un módulo de ambulancia aérea y equipos para operaciones de búsqueda y rescate”. La Fuerza Aérea Checa opera además seis aviones de transporte táctico C-295 y cuatro Let L-410 UVP-E/UVP-T Turbolet, bimotores turbohélice de menor tamaño empleados para el transporte de pasajeros y carga en rutas de corto alcance.

Su condición de quinto operador europeo y miembro de la OTAN de este modelo permite a la Fuerza Aérea Checa compartir recursos de mantenimiento y reparación en el continente, lo que reduce costos y facilita la logística. Este punto adquiere especial relevancia porque Embraer ha suscrito acuerdos de apoyo y transferencia tecnológica con otros países europeos.
El 25 de junio de 2026, la compañía brasileña firmó un Memorando de Acuerdo (MoA) con Wojskowe Zakłady Lotnicze Nr 2 SA (WZL-2), la principal empresa polaca de mantenimiento, reparación y revisión aeronáutica (MRO), subsidiaria de Polska Grupa Zbrojeniowa Group (PGZ).
Según el comunicado, el “acuerdo estratégico” contempla cooperación industrial entre ambas compañías para “servicios y apoyo […] relacionados con el KC-390”. WZL-2 y Embraer “prepararán de forma conjunta un amplio marco para futuras colaboraciones, con una extensa gama de capacidades en servicios y apoyo, finalización y conversión de aeronaves, pintura exterior e integración de sistemas”.
El comunicado de prensa incluyó declaraciones del presidente del consejo de administración de WZL-2, Jakub Gazda: “Nuestro objetivo es desarrollar capacidades industriales y de mantenimiento en Polonia para apoyar las operaciones del KC-390 Millennium, al mismo tiempo que reforzamos las capacidades aeroespaciales y de defensa del país. Creemos que la combinación de la experiencia de Embraer con la especialización de WZL-2 aportará beneficios concretos a las Fuerzas Armadas polacas y a toda la industria de defensa de Polonia”.






