El Ejército de los Estados Unidos inició la transformación del 3.er Equipo de Combate de Brigada Blindada, perteneciente a la 4.ª División de Infantería, en un Equipo de Combate de Brigada Stryker. El proceso, que se lleva a cabo actualmente en Fort Carson, Colorado, reemplaza los tanques pesados y vehículos de orugas por transportes de ruedas para agilizar la capacidad de despliegue de la unidad.
Con esta reconversión, la brigada se alinea con el I Cuerpo, el cuartel general que coordina las operaciones estadounidenses en la región del Indopacífico. Al finalizar el proceso, la 4.ª División de Infantería será la única división del Ejército integrada exclusivamente por equipos de combate Stryker, formaciones diseñadas para operar con una menor huella logística y responder con mayor velocidad a contingencias en áreas operativas extensas.
El cambio estructural implica la retirada de aproximadamente 87 tanques M1A2 Abrams y 138 vehículos de combate de infantería Bradley. Estos sistemas pesados, enfocados en la guerra mecanizada de alta intensidad, serán sustituidos por más de 300 blindados de la familia Stryker. Al adoptar estos vehículos de ocho ruedas, la unidad sacrifica protección pesada y potencia de fuego directo a cambio de movilidad operativa, menor consumo de combustible y tiempos de traslado reducidos.
Las unidades Abrams salientes serán transferidas a los depósitos militares para su mantenimiento y posterior reasignación a otras formaciones, lo que permite concentrar el equipo pesado en brigadas organizadas específicamente para la guerra blindada.
Además del reemplazo de plataformas, la nueva brigada funcionará como unidad de prueba para la arquitectura de Mando y Control de Próxima Generación (NGC2). Tras evaluar el sistema en el ejercicio Project Convergence Capstone 6, el personal integrará esta tecnología definida por software, que conecta sensores, redes de mando y armamento en distintos dominios, creando una unidad digitalizada desde su conformación.
Para completar la transición, la brigada atraviesa un reajuste de personal que incluye la incorporación de efectivos de infantería adicionales, necesarios para operar el esquema táctico del Stryker. La nueva organización operará basándose en infantería de alta movilidad, reconocimiento digitalizado, fuego indirecto de precisión y misiles antitanque.






