La Fuerza Aérea de Estados Unidos amplía sus capacidades antidrones mediante un nuevo pedido de entrega que incorpora la plataforma Argus XL de Teledyne FLIR Defense al sistema contra aeronaves no tripuladas Titan Multi-Sensor de AeroVironment.
Los trabajos se enmarcan en un contrato de entrega y cantidad indefinidas por un valor de $500 millones y una duración de tres años. El acuerdo respalda el Programa Escudo Nacional de la Fuerza de Tarea Conjunta Interinstitucional 401, cuyo propósito es proteger instalaciones militares y otras infraestructuras críticas frente a nuevas amenazas aéreas.
La Fuerza Aérea de EE. UU. reforzará su defensa antidrones con el sistema Titan Multi-Sensor y la plataforma Argus XL, capaces de detectar, clasificar y rastrear amenazas durante las 24 horas.
Argus XL constituye la columna vertebral de detección de la arquitectura Titan Multi-Sensor. El sistema combina radares e imágenes electroópticas e infrarrojas con un software de mando y control para detectar, clasificar y rastrear aeronaves no tripuladas antes de que alcancen las zonas protegidas.
La plataforma busca mejorar los tiempos de respuesta al proporcionar a los operadores una imagen más nítida del espacio aéreo alrededor de los sitios estratégicos.
La Fuerza de Tarea Conjunta Interinstitucional 401 seleccionó el sistema Titan Multi-Sensor para fortalecer la cobertura antidrones por capas en diversas instalaciones del territorio nacional. La plataforma está diseñada para identificar múltiples objetivos aéreos de manera simultánea y mantener la vigilancia las 24 horas, incluso bajo condiciones meteorológicas adversas.
Argus XL combina radares, cámaras y datos en una sola imagen operativa
Argus XL aporta diversas tecnologías fundamentales para esta misión. Su radar funciona junto con cámaras térmicas y de luz visible para brindar un conocimiento continuo de la situación, mientras que el software de mando y control integrado fusiona los datos de los sensores en una única imagen operativa.
El sistema también archiva los datos operativos, lo que permite a los operadores revisar la actividad después de finalizar las misiones.
Las autoridades señalaron que la plataforma puede integrar sensores de radiofrecuencia y sistemas de neutralización de terceros, una característica que otorga a los usuarios militares la flexibilidad de adaptar la arquitectura a medida que surgen nuevas amenazas de drones.
Este enfoque abierto también permite que el sistema evolucione a medida que nuevos sensores y contramedidas entran en servicio, sin requerir un rediseño completo.
Teledyne FLIR Defense afirma que la plataforma de ubicación fija admite la detección hemisférica de objetivos aéreos, incluidos drones pequeños y microdrones que a menudo resultan difíciles de identificar mediante el uso de un solo sensor. La combinación de múltiples métodos de detección mejora la precisión y reduce los puntos ciegos alrededor de las instalaciones protegidas.
“Nos enorgullece colaborar con AV para ofrecer tecnología antidrones de vanguardia que permite a las fuerzas armadas estadounidenses detectar, clasificar, rastrear y responder ante amenazas aéreas no tripuladas de creciente complejidad”, declaró la doctora JihFen Lei, presidenta de Teledyne Defense and Aerospace Group y vicepresidenta sénior de Teledyne Technologies.
Lei indicó que sistemas como Argus XL y Cerberus XL brindan capacidades listas para la misión que sirven como elementos clave de la solución Titan. Además, añadió que las operaciones antidrones exitosas comienzan con una detección confiable, ya que los operadores no pueden detener aquellas amenazas que no logran localizar.
Los drones pequeños obligan a reforzar la vigilancia de las bases
Las aeronaves no tripuladas de pequeño tamaño se han convertido en una preocupación creciente para las bases militares, las instalaciones gubernamentales y otros sitios estratégicos, debido a que son económicas, de fácil acceso y cada vez más avanzadas.
La detección temprana de estas aeronaves sigue siendo uno de los mayores desafíos para los equipos de seguridad de las bases, en especial a medida que los drones comerciales adquieren mayor alcance y autonomía.
La arquitectura Titan Multi-Sensor aborda este problema mediante la combinación de varias tecnologías de detección, en lugar de depender de un único sensor. El radar amplía la vigilancia a mayores distancias, las cámaras electroópticas e infrarrojas ayudan a identificar visualmente los objetivos y el software de mando y control reúne esos flujos de datos para agilizar la toma de decisiones.
El pedido más reciente amplía la tecnología disponible bajo el Programa Escudo Nacional y refuerza el esfuerzo de la Fuerza Aérea por implementar una protección persistente y por capas contra las amenazas aéreas no tripuladas en constante evolución.






