Hezbolá afirmó el viernes que las nuevas sanciones anunciadas por Estados Unidos no modificarán su enfrentamiento con Israel, después de que Washington revisara la designación legal del grupo para señalar que actúa al servicio de Irán.
“Todas estas sanciones y clasificaciones injustas no nos disuadirán de mantenernos en el camino de la resistencia ni del derecho del Líbano y de los libaneses a defender su tierra, su soberanía y sus recursos”, declaró Hezbolá en un comunicado.
El Departamento del Tesoro estadounidense modificó el jueves la designación de Hezbolá para indicar que opera al “servicio del régimen iraní bajo el mando del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán”. También impuso sanciones contra diez personas a las que acusa de integrar una red dedicada a transferir dinero en efectivo al grupo.
El Tesoro sostuvo que esa red utiliza “mensajeros que viajan en vuelos comerciales entre el Líbano, Turquía, los Emiratos Árabes Unidos e Irán para trasladar hasta cientos de millones de dólares entre jurisdicciones” y eludir las sanciones.
Hezbolá rechazó la nueva clasificación y afirmó que “no necesita que nadie responda por su identidad y patriotismo libaneses”. Al mismo tiempo, reivindicó sus vínculos con Teherán: “Nuestra estrecha y fraternal relación con la República Islámica de Irán es un vínculo que valoramos y del cual nos enorgullecemos”.
Un funcionario del Departamento de Estado estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, aseguró que Washington había “documentado durante años la integración operativa, financiera y logística” entre Hezbolá y la Fuerza Quds, la rama de operaciones exteriores de la Guardia Revolucionaria iraní. Según el funcionario, Hezbolá era “una extensión” de la Fuerza Quds y “no un movimiento de resistencia libanés”.
Hezbolá, por su parte, afirmó que la medida estadounidense busca “atacar a la resistencia, a su comunidad, a su entorno y a sus partidarios, así como asediarlos y presionarlos” para proteger a Israel.
Estados Unidos designó a Hezbolá como organización terrorista extranjera en 1997 y, en 2001, actualizó su clasificación a la de grupo terrorista global especialmente designado.
Las sanciones fueron anunciadas mientras Washington facilita negociaciones directas entre Israel y el Líbano para poner fin a las hostilidades. En junio, ambos países firmaron un acuerdo marco que contempla el desarme de Hezbolá, una retirada gradual de las fuerzas israelíes del sur del Líbano y el despliegue del ejército libanés en la zona, inicialmente en “zonas piloto”.
Los enfrentamientos esporádicos, sin embargo, han continuado. El viernes, las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que atacaron un edificio en el sur del Líbano después de detectar a varios sospechosos que, según el ejército, cruzaron la línea de alto el fuego hacia una zona de amortiguación militar cerca de la aldea de Baraashit.
Las FDI señalaron que los sospechosos entraron en un edificio y “representaban una amenaza para las tropas”. Poco después, la Fuerza Aérea israelí atacó el lugar.










