Donald Trump arremetió contra Tucker Carlson y los exmiembros del Congreso Marjorie Taylor Greene y Thomas Massie después de que los tres mantuvieran una reunión. En una serie de publicaciones, el presidente estadounidense los llamó “¡PERDEDORES TODOS!”.
La mayor parte de sus ataques se concentró en Carlson. Trump afirmó que sus índices de audiencia se habían desplomado, lo calificó de “individuo con un coeficiente intelectual muy bajo” y puso en duda incluso que hubiera terminado la universidad.
También se refirió a una posible entrada de Carlson en la política y sostuvo que, en ese caso, debería someterse a una prueba cognitiva. “No tiene ninguna oportunidad, pero probablemente podría restar un par de puntos a la candidatura republicana que sea. ¡Tucker es un perdedor, y siempre lo ha sido!”, escribió.
Trump atacó después a Marjorie Taylor Greene, quien anteriormente había mantenido una relación política cercana con él. La llamó “«Traidora» Greene”, la describió como “una joven muy neurótica” y aseguró que había pasado de ser “ultraconservadora” a una “«tonta» liberal” en cuestión de semanas.
También sostuvo que Greene había caído en las encuestas de Georgia después de que él retirara su respaldo y que no tenía posibilidades de ganar, algo que vinculó con su decisión de abandonar la contienda.
Thomas Massie recibió ataques similares. Trump lo describió como “un político fracasado y un auténtico IMBÉCIL” y lo acusó de convertir el voto negativo en una práctica habitual, sin importar el contenido de las iniciativas sometidas a consideración.
Al final de su mensaje, Trump volvió a insultar conjuntamente a Carlson, Greene y Massie y afirmó que su única alternativa era unirse a los que llamó “Dumocráticos de la Izquierda Radical” para intentar participar en el sistema de primarias.
“A todos ellos les digo: ¡ALABADO SEA ALÁ!”, concluyó Trump.










