Benjamin Netanyahu asegura que durante su reunión de julio con Donald Trump en Washington abordó tres posibles caminos frente a Irán: alcanzar un acuerdo, recurrir a una acción militar o aumentar la presión sobre Teherán.
En un vídeo difundido por su oficina a partir de un discurso pronunciado en Jerusalén, el primer ministro israelí explicó que expresó a Trump sus dudas sobre la posibilidad de conseguir un acuerdo favorable con las autoridades iraníes. Al referirse a ellas, utilizó el término “salvajes” y sostuvo que no cree posible negociar con ese grupo.
La segunda posibilidad que ambos trataron fue una intervención militar. Netanyahu afirmó que Israel respondería si Irán lo atacara y advirtió de que la reacción sería mucho más fuerte que cualquier golpe sufrido anteriormente por el país.
Como tercera opción, Netanyahu dijo haber propuesto a Trump “endurecer el asedio” sobre Irán y dejar en manos del presidente estadounidense la decisión sobre cómo actuar.
Aunque no señaló directamente que estuviera proponiendo nuevas sanciones, relacionó esa vía con las medidas económicas ampliadas anunciadas posteriormente por Washington.
Las nuevas sanciones estadounidenses afectan a los activos digitales y a los sectores tecnológico, del oro, la aviación y el transporte marítimo iraní. También contemplan medidas secundarias que podrían alcanzar a entidades de Emiratos Árabes Unidos, Hong Kong, China, Singapur y Europa.
Netanyahu consideró que estas medidas aumentan la presión no solo sobre Irán, sino también sobre quienes ayudan a su gobierno.
Trump ya había recurrido durante su primer mandato a una política de fuerte presión económica sobre Teherán mediante amplias sanciones.










