Hezbolá ha rechazado hasta ahora las propuestas del gobierno libanés para retirar sus fuerzas de la cresta Ali Taher, una posición disputada en el sur del Líbano, informó el sábado el diario Nidaa Al-Watan.
El presidente Joseph Aoun, con la mediación del presidente del Parlamento y aliado de Hezbolá, Nabih Berri, intentó persuadir al grupo de abandonar la zona y entregarla al ejército libanés, pero las gestiones no prosperaron.
Fuentes anónimas citadas por el diario advirtieron que la negativa podría llevar a Israel a intensificar su campaña contra Hezbolá. También indicaron que Israel no parece dispuesto a realizar nuevas retiradas mientras Beirut no adopte medidas más concretas para desarmar a la organización.
La disputa ha frenado además los preparativos para una nueva ronda de negociaciones respaldadas por Estados Unidos entre Israel y Líbano en Roma, sede de varias reuniones entre ambas partes durante los últimos meses. Las fuentes señalaron que la continuidad del control de Hezbolá sobre Ali Taher podría afectar el respaldo internacional al ejército libanés.
La cresta, situada en la zona de Nabatieh, alberga una importante instalación subterránea de Hezbolá y ha sido escenario de combates y ataques israelíes. Las Fuerzas de Defensa de Israel consideran que algunos combatientes permanecen atrincherados en los túneles y han prometido “no permitir que terroristas de Hezbolá salgan de la red de túneles subterráneos ni se muevan en la zona”.
Israel aumentó en los últimos días sus ataques contra Hezbolá en el sur del Líbano, especialmente alrededor de Nabatieh, mientras el grupo ha atacado a tropas israelíes que operan en el área. El sábado, medios libaneses informaron de un ataque israelí en Nabatieh al-Fawqa. Las FDI no hicieron comentarios de inmediato.
Los actuales enfrentamientos se remontan a marzo, cuando Hezbolá lanzó cohetes contra Israel en apoyo de Irán, después de una campaña aérea de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní. Israel respondió con una campaña aérea y una invasión terrestre del Líbano.
Aunque en abril se declaró un alto el fuego, los combates continuaron a menor escala. Las fuerzas israelíes mantienen operaciones dentro de una “zona de seguridad” autoproclamada que se extiende unos 10 kilómetros dentro del territorio libanés a lo largo de la frontera.
En junio, Israel, Líbano y Estados Unidos firmaron un acuerdo marco que compromete al Estado libanés a recuperar el control de su territorio mediante el “desarme verificado de grupos armados no estatales”, a cambio de una retirada progresiva de Israel. Hezbolá y sus aliados se oponen al acuerdo.
Israel ha retirado hasta ahora sus fuerzas de tres zonas piloto en las que posteriormente entró el ejército libanés, pero ha declarado que no realizará nuevas retiradas antes del desarme de Hezbolá.










