El gobierno iraní prometió el sábado mantener su política frente a las nuevas sanciones estadounidenses y a lo que calificó como “conspiraciones” entre Estados Unidos e Israel, mientras altos funcionarios reconocen el deterioro de la economía del país.
En un comunicado difundido por medios estatales, el gobierno afirmó que la diplomacia y la defensa son herramientas “complementarias, coordinadas e inseparables” para proteger los intereses nacionales, la seguridad y la integridad territorial de Irán. También anunció que concentrará sus esfuerzos económicos en contener la inflación, crear empleo, respaldar la producción nacional y reducir gradualmente la dependencia del dólar.
Estados Unidos amenaza con ampliar la presión económica sobre Irán
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bensent, presentó el lunes planes para una “asfixia económica” de Irán y advirtió de consecuencias para los países que no se sumen a la campaña estadounidense. Washington también ha amenazado con sanciones secundarias a quienes mantengan vínculos comerciales con Teherán.
El viernes, el Tesoro sancionó al Banque Misr de Egipto por sus operaciones con Irán y propuso impedir que sus sucursales en Emiratos Árabes Unidos realicen transacciones en dólares. El banco central egipcio indicó que, junto con el Ministerio de Asuntos Exteriores, mantiene contactos con funcionarios estadounidenses y precisó que la medida afecta únicamente a las operaciones en dólares de Banque Misr EAU con bancos corresponsales.

Estados Unidos también anunció sanciones contra una entidad con sede en Hong Kong y una persona vinculada al iraní Bank Melli. Hasta ahora, las nuevas medidas no han alcanzado a grandes socios comerciales de Teherán como China e India.
Las sanciones se suman a las restricciones impuestas desde 2018, cuando el presidente Donald Trump retiró a Estados Unidos del acuerdo internacional sobre el programa nuclear iraní. Su nueva ofensiva económica llega después de la guerra que golpeó a Irán y en un momento en que la inflación anual alcanzó el 66% el mes pasado.
Los dirigentes iraníes reconocen el golpe de las sanciones a la economía
El líder supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei, pidió el viernes al gobierno atender los problemas económicos. “Existe la necesidad de abordar seriamente la cadena de desafíos económicos y de subsistencia, como la inflación, el desempleo, la gestión de precios y el mercado de bienes y servicios”, señaló un comunicado escrito atribuido a Jamenei.
Mojtaba Jamenei no ha aparecido públicamente desde que resultó herido en el ataque inicial del 28 de febrero, en el que murió su padre y predecesor, Alí Jamenei.
El presidente Masoud Pezeshkian también reconoció el viernes que las sanciones están afectando la economía. “Algunos dicen que las sanciones no tienen ningún efecto; a esas personas, realmente no sé qué decir”, afirmó. “Estamos en una situación de guerra y debemos aceptar estas condiciones de guerra”.

Según Pezeshkian, las exportaciones e importaciones iraníes cayeron entre un 25% y un 35% en los últimos meses como consecuencia del bloqueo estadounidense de los puertos del país. Añadió que Irán pudo vender unos 90 millones de barriles de petróleo durante el breve memorando de entendimiento entre Washington y Teherán en junio.
El presidente planteó además aumentar una de las tarifas del combustible para compensar la caída del comercio. “Deberíamos subir el precio de la cuota de tercer nivel. Por ejemplo, de 5.000 a 10.000 tomanes”, dijo. Irán mantiene desde hace años fuertes subsidios a los combustibles y aplica distintas tarifas según el nivel de consumo.
Pezeshkian había asegurado el miércoles que las nuevas sanciones estadounidenses “no lograrán nada” y prometió mantener la resistencia a las presiones económicas. Ese mismo día, el vicepresidente Mohammad Jafar Ghaempanah afirmó que el bloqueo estadounidense había impedido importar suficiente gas para cubrir el déficit de producción interna.
El bloqueo de los puertos sigue ligado a la disputa por el estrecho de Ormuz

Estados Unidos inició el bloqueo de los puertos iraníes en abril en respuesta al cierre del estrecho de Ormuz por parte de Teherán. Las negociaciones entre ambos países no lograron resolver la disputa por el control de esa vía marítima.
Irán cerró el estrecho al comienzo de la campaña de bombardeos lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero contra territorio iraní. Antes del bloqueo, por Ormuz transitaba aproximadamente una quinta parte de los envíos comerciales de petróleo del mundo.










