El presidente Volodymyr Zelensky calcula que Ucrania necesitará entre 100 y 120 interceptores de misiles balísticos cada mes durante el invierno para mantener la protección frente a los ataques rusos.
La estimación parte de un problema de escala. Rusia fabrica unos 140 misiles balísticos al mes. Con una relación de dos interceptores por cada blanco, usada como referencia bajo el estándar de la OTAN, harían falta 280 interceptores para cubrir toda esa producción mensual.
Ese volumen queda fuera del alcance de las capacidades actuales de fabricación. Incluso reunir 100 interceptores al mes supondría una dificultad considerable. Por eso, Ucrania fija como objetivo disponer de entre 100 y 120 durante los meses más fríos.
Los sistemas Patriot de fabricación estadounidense son el principal medio con el que Ucrania enfrenta los misiles balísticos rusos. Su eficacia depende de la disponibilidad de interceptores compatibles.
Una parte de esos misiles podría proceder de las existencias de Estados Unidos y otra de las líneas de producción. Washington tiene voluntad política de facilitar el suministro, pero la producción actual no permite alcanzar con rapidez las cantidades que Ucrania busca.
Las reservas estadounidenses adquieren así especial relevancia. Aún no está claro si Estados Unidos aceptará transferir interceptores de sus inventarios, una posibilidad que podría ser especialmente importante antes del invierno.
Ucrania también mantiene conversaciones sobre posibles entregas con países de Oriente Medio. Los países europeos podrían aportar un paquete adicional de menor tamaño.
Los socios europeos ya han proporcionado una cantidad importante de ayuda militar. Ucrania considera que nuevas entregas de misiles de defensa antiaérea serían importantes para proteger vidas durante los próximos meses.










