La reunión que debía celebrarse este lunes en Omán entre Irán y varios países del Golfo sobre el estrecho de Ormuz fue aplazada a última hora. El ministro de Exteriores omaní, Badr al-Busaidi, comunicó la postergación después de que Arabia Saudita presentara objeciones al texto que estaba sobre la mesa.
La preocupación saudita se centró en la posibilidad de que la propuesta impulsada por Omán e Irán terminara por fijar nuevas reglas en el estrecho. Riad pidió cambios porque consideró que el documento podía consolidar un statu quo distinto al actual y difícil de aceptar tanto para Arabia Saudita como para otros Estados del Golfo.
El 6 de septiembre, Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, había afirmado que Teherán y Mascate ya habían acordado mapas sobre las rutas de navegación en Ormuz y que esperaban firmarlos en los días siguientes.
Irán había anunciado a comienzos de agosto que mantenía conversaciones con Omán sobre una reapertura temporal del estrecho. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, aclaró entonces que no existían conversaciones directas entre Irán y Estados Unidos y que el trabajo diplomático se concentraba en el canal omaní.
Donald Trump también se refirió a la posibilidad de un encuentro directo entre Irán y los países del Golfo. El presidente estadounidense dijo que no tenía objeciones a una reunión de ese tipo. Añadió que la guerra con Irán terminará en algún momento, antes o después de las elecciones, y sostuvo que Teherán tiene un fuerte interés en alcanzar un acuerdo.










