La Asociación de Rabinos Comunitarios anunció que presentará una petición ante el Tribunal de Distrito contra el Municipio de Tel Aviv-Jaffa por impedir un servicio central de oración de Selichot en la playa de Tel Baruch.
La municipalidad había dado una aprobación inicial para el evento, pero condicionó el permiso a que no hubiera barreras físicas para separar a hombres y mujeres. Según los organizadores, esta medida impide realizar las oraciones de acuerdo con la halakha, la ley judía, y afecta la libertad religiosa de los participantes.
La guerra se suma a otros enfrentamientos anteriores entre el municipio y grupos religiosos por la realización de rezos separados por género. Tres años atrás, antes de Yom Kippur, fue prohibido un servicio organizado por Rosh Yehudi en la plaza Dizengoff, donde también hubo interrupciones de manifestantes.
Posteriormente, un tribunal permitió los rezos separados durante Yom Kippur, aunque ordenó trasladarlos al Parque Meir. Más tarde, Rosh Yehudi decidió realizar las oraciones en un espacio cerrado por temor a nuevas provocaciones.
El año pasado, la Corte Suprema publicó los fundamentos de su fallo sobre el caso y cuestionó la política aplicada por el municipio.










