Irán intenta sustituir parte del comercio que ya no puede canalizar por el estrecho de Ormuz, pero sus rutas terrestres presentan graves atascos. Miles de camiones permanecen detenidos en pasos fronterizos y el país no consigue trasladar por carretera volúmenes suficientes de importaciones y exportaciones. La inflación de los alimentos ronda el 128%.
En la frontera con Pakistán, cientos de camioneros iraníes esperan autorización para cruzar. Los conductores describen un aumento de las trabas administrativas, muchas de ellas vinculadas a decisiones del propio Gobierno iraní. También se registran problemas en los cruces con Turquía, Turkmenistán y Afganistán.
Las demoras afectan de forma directa a la carga. Toneladas de alimentos se estropean después de pasar horas o días en los pasos fronterizos. Productos importantes para la economía iraní, entre ellos gas, cemento y hierro, permanecen retenidos en puntos de entrada desde Pakistán y Afganistán.
Organizaciones iraníes sitúan en 3.700 el número de camiones detenidos del lado iraní de la frontera con Turquía, con esperas de hasta 20 días. En el principal paso hacia Pakistán suele haber unos 700 vehículos, en su mayoría con gas embotellado y cemento, aunque solo 40 reciben permiso para cruzar cada día. Algunos conductores que intentan entrar en Pakistán pasan varios días sin acceso a agua, comida o instalaciones sanitarias, con temperaturas que llegan a 50 grados.
Irak cerró temporalmente durante el fin de semana terminales de carga en su frontera con Irán. Bagdad sostuvo que Teherán había utilizado territorio iraquí para atacar Arabia Saudita. El domingo, camiones que transportaban cebollas iraníes hacia Irak tuvieron que regresar.
Teherán también ha reforzado otras vías. El tren de carga entre la capital iraní y Xi’an, en el este de China, pasó de una salida semanal a una cada tres o cuatro días desde el inicio del bloqueo. Irán recibe desde China maquinaria industrial, productos electrónicos y repuestos para vehículos.
El transporte de mercancías por el mar Caspio aumentó un 70% durante los últimos cinco meses, según funcionarios iraníes. Por esa ruta llegan desde Rusia grandes cantidades de trigo, maíz y aceite de cocina. Al mismo tiempo, miles de contenedores con destino a Irán permanecen retenidos en puertos de Pakistán, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita.
Las alternativas aéreas también se redujeron. Mahan Air, aerolínea iraní sometida a sanciones de Estados Unidos, anunció que suspende sus vuelos a Omán y Turquía. Una semana antes, el Departamento del Tesoro estadounidense había impuesto nuevas sanciones a empresas a las que acusó de prestar ayuda a la compañía, que opera servicios de pasajeros y carga.
El bloqueo estadounidense de los últimos meses impide que mercancías entren o salgan de Irán por el estrecho de Ormuz, principal vía comercial del país. La interrupción del tránsito ha presionado a la economía iraní, con fuertes aumentos de precios en alimentos y otros productos esenciales, además de un incremento del desempleo.










