El A-10 Thunderbolt II completó el 18 de agosto de 2026 su último vuelo de entrenamiento con la Escuela de Armas de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en la Base de la Fuerza Aérea Nellis, Nevada. Con esa salida terminó el programa de entrenamiento de armas del A-10. La base difundió las fotografías de la jornada un mes después, el 18 de septiembre.
Uno de los aviones de la última misión fue el 82-0665, el último A-10 construido, entregado al servicio en 1983. Para ese vuelo estuvo a los mandos el comandante del 66.º Escuadrón de Armas, teniente coronel Ridge Flick.
El 66.º Escuadrón de Armas se ocupó de la instrucción avanzada de armas y tácticas con el Thunderbolt II, con formación destinada a personal especializado para operaciones de combate. El cierre del programa llegó después del último vuelo reciente del A-10 en la Base de la Fuerza Aérea Davis-Monthan, Arizona, el 29 de julio, y pocos meses después de la graduación de la última promoción de instructores de armas del A-10.
El A-10 deja atrás su etapa de entrenamiento avanzado en Nellis

El A-10 ha formado parte de la misión de apoyo aéreo cercano de la Fuerza Aérea estadounidense desde su entrada en servicio en la década de 1970. Fue diseñado para apoyar a fuerzas terrestres y combina un fuselaje con fuerte protección, el cañón GAU-8/A Avenger de 30 mm y la posibilidad de emplear una amplia variedad de armas guiadas y no guiadas de precisión.
En Nellis se utilizó para preparar a oficiales de armas en el empleo del avión dentro de escenarios de combate complejos, entre ellos la integración del apoyo aéreo cercano con otros componentes de operaciones aéreas conjuntas y combinadas. La formación de posgrado de la Escuela de Armas prepara al personal para regresar a unidades operativas con conocimientos avanzados de tácticas, empleo de armas y planificación de misiones.
El fin del programa del A-10 en la Escuela de Armas coincide con la reorganización de la aviación táctica y de la estructura de entrenamiento de la Fuerza Aérea. El Thunderbolt II conserva su vínculo con las misiones de apoyo aéreo cercano, pero su presencia se ha reducido a un número limitado de unidades.
El final de las operaciones de vuelo del A-10 en este programa supone otro paso hacia la retirada del avión. Aun así, la Fuerza Aérea anunció que conservará dos escuadrones hasta 2030: uno de servicio activo en la Base de la Fuerza Aérea Moody, Georgia, y otro de la Reserva de la Fuerza Aérea en la Base de la Fuerza Aérea Whiteman, Missouri. Ese calendario todavía podría cambiar y prolongar la permanencia del A-10.
Un proyecto de ley busca mantener al menos 126 A-10 hasta 2033

El 20 de julio de 2026, el representante Abe Hamadeh, republicano por Arizona, presentó en el Congreso de Estados Unidos la “Ley BRRRRT”, sigla de “Refuerzo del Reconocimiento, Resurgimiento, Retención y Recuerdo del Thunderbolt” (H.R. 9780). El proyecto bipartidista exigiría que la Fuerza Aérea mantenga una flota viable de A-10 durante el año fiscal 2033 y detenga el desmantelamiento de la infraestructura necesaria para sostenerla.
La iniciativa fue remitida al Comité de Servicios Armados. Su texto exigiría mantener al menos 126 A-10 y restaurar el mantenimiento en depósitos, la formación de pilotos, las actividades de sostenimiento y las pruebas de vuelo.
Antes de cualquier retirada adicional, el secretario de Guerra tendría que certificar que un avión de reemplazo asumió por completo la misión del A-10. Esa certificación también necesitaría la aprobación por escrito del secretario del Ejército, el Comandante del Cuerpo de Marines y el Comandante del Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos.










