Un ejemplar de “Mein Kampf”, la obra de Adolf Hitler, apareció durante el registro policial de la vivienda del sospechoso del tiroteo que dejó un muerto y cinco heridos en los alrededores de París. En el mismo apartamento, situado en Plaisir, los investigadores encontraron una Biblia y un Corán. El detenido, identificado parcialmente como Kevin T., tiene 39 años. Una fuente cercana a la investigación confirmó los hallazgos el sábado.
Los disparos ocurrieron el viernes en Trappes y la localidad vecina de La Verrière. Las víctimas recibieron los tiros desde un vehículo. Ese mismo día, la policía arrestó al sospechoso y encontró en su automóvil una metralleta y granadas de gas lacrimógeno. Entre los heridos hay una niña de 12 años que recibió ocho impactos de bala y permanece en estado crítico, de acuerdo con las autoridades.
Emmanuel Macron calificó lo ocurrido de “atentado terrorista racista”. La mayoría de los afectados eran personas de origen extranjero. La Fiscalía Nacional Antiterrorista de Francia asumió la investigación del caso.

La persona muerta era Pengo Bossio Wangi, un luchador de artes marciales mixtas de 26 años y origen africano que comenzaba a destacar en ese deporte. El sábado, cientos de personas se reunieron en el lugar de su muerte. Portaron carteles para exigir justicia y guardaron un minuto de silencio en su memoria.
Un comerciante de Trappes de origen norteafricano sostuvo que el atacante disparó contra personas negras y árabes. También afirmó que el hombre sabía que la mayoría de los residentes de la localidad son musulmanes. “Podría haberle ocurrido a cualquiera”, expresó.
El crimen se produjo en un período de tensión política y social en Francia. Faltan seis meses para las elecciones presidenciales, en las que se elegirá al sucesor de Macron, y Marine Le Pen encabeza las encuestas. Una semana antes habían estallado disturbios que afectaron la imagen del país. En las protestas del sábado, algunas pancartas relacionaron el tiroteo con el clima de intolerancia que atribuyen al partido antiinmigración Agrupación Nacional, de Le Pen.

Mathilde Panot, diputada de Francia Insumisa, participó en la concentración cerca del lugar del crimen y declaró: “El racismo mata. Mata”. Le Pen pidió una investigación “implacable” y consideró “despreciable” que el móvil del atacante pudiera ser racista.
La familia de Wangi afirmó que las autoridades ya conocían al sospechoso y exigió explicaciones sobre la vigilancia a la que estaba sometido. Mediante un comunicado de su abogado, reclamó que se investiguen posibles fallos de las instituciones y que se reconstruya por completo el proceso que condujo a la radicalización del atacante.

Los investigadores descubrieron, además, que el apartamento del sospechoso estaba preparado como una trampa con bombonas de gas y cables eléctricos conectados a un temporizador. Después de los primeros interrogatorios, la Fiscalía Nacional Antiterrorista amplió su detención.
Otras cuatro personas del entorno familiar y social de Kevin T. Fueron detenidas para ser interrogadas. Entre ellas se encuentran sus padres, de acuerdo con una fuente cercana al caso.










