Los delitos de odio religioso contra judíos registrados en Inglaterra y Gales pasaron de 2.874 a 3.162 durante los doce meses que terminaron en marzo de 2026. El aumento fue del 10 %, de acuerdo con las cifras del Ministerio del Interior británico. El recuento no incorpora los datos de la Policía Metropolitana de Londres, debido a una modificación de su sistema de registro.
La población judía presentó la mayor tasa de delitos de odio religioso registrados por la policía entre los grupos confesionales: 117 casos por cada 10.000 habitantes. La siguiente tasa correspondió a los musulmanes, con 13 casos por cada 10.000 habitantes. Para la comunidad judía, la cifra anual fue la segunda más alta desde que el ministerio comenzó a reunir estos registros en 2018. Solo la del periodo terminado en marzo de 2024 fue superior.
En el conjunto de los delitos de odio religioso, el total pasó de 10.067 a 11.419 casos, un incremento del 13 %. Los incidentes contra musulmanes crecieron un 15 %. El informe identificó aumentos de esos delitos alrededor de las protestas públicas de septiembre de 2025 y del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán en febrero de 2026. Judíos y musulmanes fueron los dos grupos más afectados, conforme a los datos ministeriales.
El registro de ataques antisemitas experimentó un aumento después del atentado cometido el 2 de octubre de 2025 contra la sinagoga Heaton Park, en Manchester, durante Yom Kipur. Yihad Al-Shamie, que portaba un cinturón explosivo falso, irrumpió en el recinto y atacó con un cuchillo a los asistentes. Melvin Cravitz murió por heridas de arma blanca y Adrian Daulby murió tras recibir un disparo policial durante la intervención.
A ese episodio siguieron otros actos violentos. En marzo de 2026 fueron incendiadas cuatro ambulancias del servicio voluntario judío Hatzola. En abril, dos hombres judíos sufrieron ataques con arma blanca en incidentes separados en Golders Green.
El Community Security Trust (CST), entidad dedicada a la protección de la comunidad judía y al seguimiento del antisemitismo, advirtió que los delitos antisemitas continúan en un nivel “inaceptablemente alto”. La organización destacó la diferencia entre las tasas registradas para judíos y otros grupos religiosos y reclamó medidas contra la incitación relacionada con los conflictos en el extranjero. El Ministerio del Interior también situó el odio contra la comunidad judía en niveles elevados desde el comienzo de la guerra entre Israel y Hamás.
Las cifras se conocieron en octubre, en un contexto de manifestaciones propalestinas en Londres. La policía practicó detenciones durante una protesta celebrada pese a sus llamamientos para evitar concentraciones en el aniversario de los ataques mortales de Hamás en Israel de octubre de 2023.
Ed Miliband abordó el antisemitismo con el grupo internacional J7, integrado por representantes del Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Alemania, Francia, Argentina y Australia. En un mensaje difundido en X, afirmó que el antisemitismo no tiene lugar en la sociedad británica y defendió la cooperación entre países. La Junta de Diputados de los Judíos Británicos explicó que el encuentro trató el aumento mundial del antisemitismo y la persistente demonización de Israel.
El J7 propuso establecer un grupo de trabajo ministerial intergubernamental sobre antisemitismo. La Junta de Diputados comunicó que Miliband aceptó organizar una primera reunión de ministros de los países participantes. La entidad pidió además una respuesta judicial rigurosa frente a los delitos de odio, junto con medidas sociales para impedir que la guerra en Oriente Medio se utilice para incitar contra la población judía.
Durante el verano, el gobierno británico había anunciado £250 000 000, equivalentes a unos $335 000 000, para reforzar durante tres años la vigilancia policial y la protección de las comunidades judías. La Campaña contra el Antisemitismo cuestionó, sin embargo, la actuación del sistema de justicia penal y sostuvo que la falta de medidas disuasorias y de cambios en las políticas policiales ha permitido la persistencia del problema.










