Arqueólogos de la empresa británica Wessex Archaeology localizaron en Bulford, a 5 kilómetros de Stonehenge, una estructura prehistórica que pudo haber funcionado como un antecedente directo del célebre círculo neolítico de piedras del sur de Inglaterra.
El hallazgo corresponde a dos postes de madera separados por 120 metros y orientados hacia el sol naciente durante el solsticio de verano y hacia el sol poniente durante el solsticio de invierno. De acuerdo con los investigadores, la estructura precede a Stonehenge en unos 500 años.
La estructura hallada cerca de Stonehenge sugiere que la observación ritual del sol ya se practicaba en las llanuras de Salisbury antes de la construcción del círculo de piedras.
El descubrimiento se produjo cerca de las llanuras de Salisbury, donde se encuentra Stonehenge, un monumento construido por etapas desde hace unos 5.000 años. Su círculo de piedras, el elemento más reconocible del yacimiento, fue erigido hacia el año 2.500 a. C., a finales del Neolítico.
Al frente del equipo estuvo el arqueólogo Phil Harding, de 76 años, conocido en el Reino Unido por sus excavaciones durante muchos años en la serie de televisión Time Team, de Channel 4. A partir de la orientación de los postes y del tipo de materiales recuperados, Harding consideró que el sitio pudo haber sido un punto de reunión para celebraciones religiosas de gran importancia.
“Oportunidades como esta probablemente solo se dan una vez en una carrera, en toda una vida”, dijo Harding. “Probablemente me encuentre ahora hacia el final de mi carrera, pero, gracias a Dios, sigo en la arqueología el tiempo suficiente para formar parte de este descubrimiento, porque sin duda es el momento más importante de mi carrera”.
Una alineación solar anterior a Stonehenge
Junto con la alineación de los postes, la excavación permitió recuperar un conjunto de hallazgos integrado por cerámica, huesos de animales y un raro cuchillo en forma de disco. La investigación original se desarrolló entre 2015 y 2017, aunque los análisis y pruebas posteriores se extendieron durante varios años.
Los resultados fueron presentados antes del solsticio de verano, que este año cae en domingo. Como ocurre cada año, miles de personas acudirán a Stonehenge para celebrar el día más largo del año en el hemisferio norte y presenciar la salida del sol.

Por su antigüedad, su visibilidad pública y su valor arqueológico, Stonehenge continúa entre los sitios más conocidos de la cultura y la historia británicas, además de figurar entre las principales atracciones turísticas del país. El yacimiento, declarado Patrimonio de la Humanidad, ha recibido durante décadas diversas interpretaciones.
La explicación más aceptada sostiene que el monumento funcionó como un templo alineado con los movimientos del sol, especialmente con los solsticios de verano e invierno. English Heritage señaló que otras teorías han propuesto que Stonehenge pudo ser un lugar de coronación de los reyes daneses, un templo druida, un centro de culto dedicado a la curación o un ordenador astronómico para predecir eclipses y fenómenos solares.
Bulford, el entorno militar y el nuevo contexto arqueológico
La excavación en Bulford formó parte de los trabajos arqueológicos vinculados al programa del ministerio de Defensa británico para reubicar a tropas retiradas en los últimos años de Alemania, país donde el ejército mantuvo una presencia importante durante décadas.
El entorno de Stonehenge es uno de los mayores campos de entrenamiento militar del Reino Unido, y Bulford alberga un cuartel. En ese contexto, los trabajos previos de evaluación arqueológica permitieron identificar una estructura que ahora amplía el marco de interpretación del paisaje prehistórico de Salisbury.
A partir de la datación propuesta y de la orientación de los postes, el nuevo hallazgo indica que la observación ritual del sol ya se practicaba en la zona antes de la construcción del círculo de piedras. La disposición de los postes refuerza la idea de que el paisaje de Stonehenge concentró actividades ceremoniales durante siglos.
El domingo, muchas personas, algunas vestidas como druidas y paganos, volverán a reunirse en el monumento para ver el amanecer. “Lo que pocos sabrán es que hace 5.000 años, en una ladera cercana con vistas a la actual Bulford, la gente hacía exactamente lo mismo: veneraba y celebraba la salida del sol el día del solsticio de verano”, afirmó Harding.