Hamat Gader, uno de los destinos turísticos conocidos del sur de los Altos del Golán, se prepara para una renovación que alcanzará tanto a sus instalaciones termales como al alojamiento. Gal Naor, hija de Yitzhak Tshuva, accionista mayoritario de Delek Group, se incorporará a la empresa operadora con una participación del 70 %. Su propuesta contempla inversiones para ampliar los servicios y atraer turistas internacionales. Los cambios también afectarán a quienes visitan el lugar durante el día, pues está previsto elevar el precio de las entradas.
El complejo reúne piscinas, baños de aguas termominerales, un hotel con instalaciones de spa y una granja de cocodrilos. Hasta ahora, su actividad ha dependido principalmente de los visitantes que no pernoctan allí. El nuevo proyecto pretende desarrollar la oferta hotelera sin cerrar las termas al público de un día. La iniciativa llega después de una etapa de dificultades económicas, asociadas al estancamiento de las visitas y a las interrupciones del turismo por la pandemia de COVID-19 y la guerra.
Gal Naor quiere ampliar el hotel y renovar las termas de Hamat Gader
El cambio más importante en la oferta de alojamiento será la construcción de 140 unidades adicionales. En la actualidad, el hotel Spa Village dispone de 31 suites, y la ampliación permitiría llegar a unas 170 unidades en total. La construcción cuenta con respaldo en los derechos previstos por un plan urbanístico aprobado en 2018. Sin embargo, todavía debe aclararse si harán falta otros permisos o autorizaciones para ejecutar el proyecto. El número final de habitaciones y los plazos podrían variar mientras se definen los detalles.
La actuación prevista no se limita al hotel. También comprende la renovación de los baños de aguas termales, las instalaciones del spa, la infraestructura y los servicios destinados a los visitantes. Personas familiarizadas con la operación explican que el grupo ha estudiado complejos termales de otros países para orientar la transformación de Hamat Gader. La intención es ofrecer instalaciones comparables a las de esos destinos, sin perder las características de sus manantiales naturales y su entorno. El plan busca aumentar las estancias nocturnas y mantener las visitas diurnas.
Todavía no existe un presupuesto definitivo para todas las obras ni un calendario cerrado. La magnitud de la inversión y el ritmo de ejecución dependerán de cómo se concrete el proyecto. Aunque parte de la ampliación hotelera se apoya en un plan de construcción ya aprobado, la necesidad de autorizaciones adicionales sigue pendiente de aclaración. La propuesta, por tanto, define la dirección de los cambios, pero no permite establecer todavía cuándo estarán disponibles los nuevos alojamientos o las instalaciones renovadas.
Las principales cifras de la transformación de Hamat Gader
- Gal Naor tendrá una participación del 70 % en la empresa operadora.
- El hotel Spa Village dispone actualmente de 31 suites.
- El proyecto contempla 140 unidades de alojamiento adicionales.
- La oferta hotelera alcanzaría aproximadamente 170 unidades.
Las entradas subirán, pero las termas seguirán abiertas al público
El proyecto también modificará el costo de visitar Hamat Gader sin alojarse en el hotel. Actualmente, la tarifa completa es de ₪127 durante la semana y de ₪139 los jueves y sábados, antes de aplicar descuentos o promociones. Los responsables prevén una subida de las entradas debido a las inversiones en mantenimiento, infraestructura y nuevos servicios. No se ha determinado el importe del aumento ni se ha aclarado si habrá una tarifa general o distintas opciones para acceder a cada instalación.
La intención no es reservar las piscinas termales exclusivamente a los huéspedes. Quienes acudan por el día podrán continuar con sus visitas, aunque el modelo de servicios se oriente hacia una oferta de mayor categoría. Queda abierta la cuestión de cómo repercutirán las tarifas futuras en las familias y los residentes de la zona. También es necesario distinguir el complejo comercial de las áreas naturales protegidas cercanas, porque el sistema de entradas y las condiciones de uso no son los mismos.
La compra de Hamat Gader no incluye el terreno ni el parque nacional
Hasta esta operación, la gestión de Hamat Gader estaba vinculada a cuatro kibutzim del sur de los Altos del Golán: Mevo Hama, Kfar Haruv, Afik y Meitzar. Esa relación procede de un antiguo acuerdo con el Estado, a través de la Autoridad de Tierras de Israel, que les permitió explotar el lugar como una actividad económica. Los cuatro kibutzim aprobaron el acuerdo de entrada de Gal Naor. Fuentes conocedoras del proceso no esperan obstáculos estatales para el cambio de participación en la empresa.
La adquisición del 70 % corresponde a la sociedad que explota las instalaciones turísticas comerciales, no a la propiedad del suelo. El parque nacional vecino tampoco forma parte de la operación. La actividad y las futuras obras deberán respetar los convenios sobre derechos de uso del terreno suscritos con la Autoridad de Tierras de Israel, además de las normas de planificación local. Las zonas clasificadas como parque nacional están asignadas de manera independiente a la Autoridad de la Naturaleza y los Parques.
La entrada del grupo Naor aportará recursos para desarrollar el complejo y diversificar los ingresos, especialmente mediante el crecimiento de las actividades hoteleras. El acuerdo ha sido valorado en torno a ₪150 000 000 por la participación mayoritaria. Los nuevos socios pretenden mejorar las instalaciones existentes y aprovechar el potencial de alojamiento del recinto. Estas inversiones se plantean sobre la actividad comercial de Hamat Gader, sin alterar la titularidad de las áreas protegidas que se encuentran a su alrededor.
El complejo sufrió pérdidas y cerró temporalmente durante la guerra
La operación llega después de años en los que Hamat Gader no logró recuperar una afluencia suficiente de público. La pandemia y la guerra afectaron al turismo de Israel, y el estancamiento de visitantes produjo pérdidas importantes para los kibutzim. En junio de 2024, pocos meses después de que el complejo reabriera tras el comienzo de la guerra, sus responsables decidieron suspender temporalmente la actividad ante otra caída pronunciada de las visitas. La situación obligó a recortar gastos y despedir a decenas de trabajadores.
Durante aquella etapa, la dirección comunicó que las pérdidas mensuales alcanzaban cifras de siete dígitos en séqueles. Esos resultados corresponden a los meses de crisis de 2024 y no permiten deducir por sí solos cuál es la situación financiera actual del establecimiento. Tampoco representan necesariamente sus pérdidas anuales ni el total de las obligaciones económicas acumuladas. La nueva inversión busca ampliar las fuentes de ingresos en un negocio que hasta ahora ha dependido en gran medida del acceso de visitantes por unas horas.
La piscina gratuita de Ein Jones y los baños romanos quedan al margen
Junto al complejo comercial se encuentran espacios catalogados como parque nacional y reserva natural, entre ellos los restos de antiguos baños romanos. Estas áreas cuentan con una administración distinta, a cargo de la Autoridad de la Naturaleza y los Parques. Las tarifas de Hamat Gader no están sujetas automáticamente a la lista oficial de precios de esa autoridad, aunque los contratos de arrendamiento y explotación podrían contener limitaciones específicas. Sin examinar esos documentos, no es posible establecer si existen restricciones adicionales a los futuros aumentos.
En las proximidades también está Ein Jones, una piscina de aguas termales cuyo acceso es gratuito. Durante el último año permaneció cerrada para trabajos de restauración después de que se considerara peligroso el estado de su estructura. El cierre provocó protestas por el temor de que la Autoridad de la Naturaleza y los Parques estableciera un cobro por entrar. Idan Greenbaum, presidente del Consejo Regional, se comprometió a mantener el acceso público sin costo una vez que el lugar pueda recibir visitantes.
Por otra parte, continúan las labores de conservación y mejora del yacimiento arqueológico contiguo. La Autoridad de la Naturaleza y los Parques ofrece allí visitas guiadas mediante reserva previa. Aunque tanto ese espacio como Ein Jones están separados del negocio hotelero objeto de la compra, podrían formar parte de una oferta turística regional más amplia. Esta posibilidad no significa que el grupo Naor adquiera derechos sobre las áreas arqueológicas o naturales, que conservan su propio régimen de administración.
El grupo de Gal Naor estudia nuevas inversiones turísticas en Israel
La intervención en Hamat Gader forma parte de unos planes de inversión más amplios del grupo Gal Naor. La empresa pretende examinar durante los próximos años otros destinos naturales y recreativos de Israel que permitan desarrollar instalaciones hoteleras. Personas relacionadas con el sector señalan que el grupo ya ha evaluado distintos lugares del país donde podría combinar atractivos naturales con servicios de alojamiento. Hamat Gader figura entre los primeros proyectos previstos dentro de esa línea de expansión.
El alcance futuro de esa actividad todavía está por definirse. En Hamat Gader, el resultado dependerá del capital que finalmente se destine a las obras, de la recuperación del turismo en el norte de Israel y de la posibilidad de aumentar los ingresos sin reducir de forma considerable el acceso público. Por ahora, el acuerdo abre la puerta a una ampliación hotelera y a una renovación de los servicios, mientras permanecen sin resolver los plazos, el coste de las obras y las nuevas tarifas de entrada.










