El Nasdaq registraba una caída del 2 % a las 21:00, en una sesión de fuertes pérdidas en Wall Street. A esa hora, el S&P 500 cedía un 1,1 % y el Dow Jones retrocedía un 0,5 %. El índice de volatilidad VIX, conocido como “índice del miedo”, avanzaba un 16 %. Poco antes, a las 20:15, el mismo indicador había llegado a subir casi un 30 %, mientras los tres principales índices registraban descensos similares a los de la última actualización.
La presión se concentró en las acciones tecnológicas y, especialmente, en las relacionadas con semiconductores e infraestructura para inteligencia artificial. La preocupación por la competencia china afectó durante la semana a los fabricantes de chips. El fondo SMH de VanEck perdió alrededor de un 1 % durante la jornada y acumulaba un retroceso semanal del 8 %, su peor resultado de ese tipo desde julio. Entre los valores que contribuyeron al descenso se encontraban Micron Technology, AMD y Sandisk.
En la actualización de las 19:20, el Nasdaq acumulaba una pérdida semanal del 3,6 % y el S&P 500 del 1,4 %. El Dow Jones mostraba un comportamiento distinto y ganaba más de un 1 % en la semana. Las cifras reflejaban una divergencia entre las acciones de tecnología y otros sectores que resistían mejor las ventas.
Las inversiones y el endeudamiento de las empresas tecnológicas para construir instalaciones de inteligencia artificial también inquietaron a los inversores. CoreWeave, compañía dedicada a infraestructura de nube para IA, registraba una caída próxima al 10 % en sus acciones. Sus pérdidas acumuladas en la semana superaban el 23 %, mientras su deuda total se situaba cerca de los $51 000 000 000.
En el sector financiero, JPMorgan Chase avanzaba más de un 1 %. Nike y la farmacéutica Merck también subían alrededor de un 1 % cada una y contribuían a sostener el Dow Jones. El comportamiento de estas acciones contrastó con las ventas que afectaron a los grandes valores tecnológicos.
Independent Bank se revalorizaba casi un 4 % después de presentar resultados trimestrales superiores a las previsiones. Su beneficio por acción alcanzó los $1,9, frente a una estimación de $1,85. Los ingresos netos por intereses fueron de $220 700 000, por encima de los 218,5 millones esperados. Para el cuarto trimestre, el banco prevé un crecimiento interanual de un dígito alto en los préstamos respaldados por el valor acumulado de las viviendas.
La sesión fue menos favorable para Fox Factory Holding, que perdió más de un 10 % tras la salida de su director ejecutivo, Mike Dennison. Douglas Grimm fue designado director ejecutivo interino por el consejo de administración y la compañía rebajó sus previsiones de ingresos para el conjunto del año.
Alcoa, por el contrario, llegó a ganar más de un 8,5 % gracias a unos resultados del tercer trimestre mejores de lo previsto, favorecidos por la recuperación de su negocio de alúmina. Netflix cedía alrededor de un 2 % tras anunciar la salida de su directora de contenidos, Bela Bajaria, que será sustituida por Peter Rice, antiguo directivo de Disney. Un día antes, Netflix había anunciado una reducción de aproximadamente el 6 % de su plantilla, equivalente a unos 1.000 puestos de trabajo.
Tesla presentó una nueva generación del Roadster y sus acciones avanzaban un 1,3 % en la apertura, después de una subida cercana al 3 % en las operaciones previas al inicio de la sesión. El fabricante no dio a conocer todavía una ficha técnica completa ni un precio definitivo, y situó el inicio de la producción de forma general a partir de 2028.
Durante la presentación celebrada en las instalaciones de SpaceX en Texas, el vehículo se elevó varios metros mediante propulsores de gas frío procedentes de tecnología espacial. El empleo de ese tipo de sistema en carretera podría no estar permitido. Elon Musk explicó que el automóvil recurre a un depósito de aire de presión muy elevada, capaz de recargarse para repetir las maniobras sin un propulsante especial. El video de la demostración alcanzó una amplia difusión.
Musk también aseguró que el Roadster podría acelerar hasta 97 kilómetros por hora en menos de un segundo y alcanzar una velocidad máxima próxima a 370 kilómetros por hora. La empresa sostiene que, incluso sin esos propulsores, será el automóvil de producción en serie con la aceleración más rápida. Por ahora, estas prestaciones no están acompañadas de especificaciones técnicas publicadas.
En el mercado de deuda estadounidense, la demanda de activos considerados más seguros coincidió con la retirada de capital de empresas vinculadas a la inteligencia artificial. La rentabilidad de los bonos del Tesoro a diez años descendió durante la semana desde un máximo reciente del 5,31 % hasta niveles cercanos al 5,09 %. En una de las actualizaciones de la jornada se señaló una bajada próxima a diez puntos básicos. La víspera, otra caída de trece puntos básicos había situado el rendimiento en torno al 5,06 %. El dólar también se debilitó.
Wail Hartmann, de BMO Capital Markets, atribuyó el descenso de los rendimientos a la entrada de dinero en bonos gubernamentales de Estados Unidos, mientras continuaba la venta de acciones tecnológicas. Los datos de inflación estadounidense, todavía superiores al objetivo de la Reserva Federal, habían impulsado inicialmente los rendimientos, antes de que volvieran a retroceder. LPL Financial consideró que esas cifras complicaban la próxima decisión monetaria.
El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, intervino en Bangkok durante un foro del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. En una conversación con Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, defendió la importancia de las inversiones en inteligencia artificial para la economía estadounidense, pero evitó fijar por anticipado una posición para las reuniones del banco central. No presentó una previsión específica sobre la economía de Estados Unidos ni sobre política monetaria.
Tras su intervención, la probabilidad que el mercado atribuía a una subida de los tipos de interés en octubre descendió al 15 %, frente a más del 25 % el jueves. La próxima reunión de la Reserva Federal está prevista para el 27 y el 28 de octubre. Warsh añadió que el grupo de trabajo creado para examinar la productividad y el empleo celebrará el próximo mes una audiencia en la zona de la bahía de San Francisco.
Entre los indicadores económicos citados durante la jornada figuró la caída del 0,5 % del índice de precios al consumidor de septiembre, más pronunciada de lo previsto, con una inflación interanual del 1,6 %. En los mercados de materias primas, el petróleo Brent seguía por encima de los $100 por barril, aunque había bajado ligeramente en los últimos días y cotizaba alrededor de los $104.
Las tensiones geopolíticas continuaban presentes en el mercado energético. En los últimos días cruzaron el estrecho de Ormuz una media de 11,6 millones de barriles de petróleo diarios, aproximadamente el 68 % del volumen habitual. También se debilitaron las expectativas de una tregua entre Rusia y Ucrania. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, amenazó con reanudar los ataques contra refinerías de petróleo rusas.
El mercado de criptomonedas atravesó otra jornada de oscilaciones. El bitcóin bajó brevemente de los $80 000, pero recuperó el nivel de $82 500 unas dos horas después. Su cotización se encontraba un 34 % por debajo del máximo superior a $126 000 que había alcanzado un año antes. El jueves se liquidaron posiciones apalancadas en bitcóin y ether por unos $483 000 000. Ether había caído alrededor de un 6 %, hasta aproximadamente $2 350, y después se movía en torno a los $2 464.
Las bolsas europeas terminaron la jornada con avances. Durante la mañana, el índice Stoxx 600 alcanzó los 641,75 puntos, con una ganancia semanal superior al 1 %, la mejor desde agosto. Más tarde subía un 0,6 %, mientras el DAX avanzaba cerca de un 1 %, el CAC ganaba alrededor de un 0,1 % y el FTSE permanecía prácticamente sin cambios. En Asia, los mercados habían mostrado mayor estabilidad.
Wall Street había comenzado el día sin una dirección común. A las 16:30, el Dow Jones ganaba alrededor del 0,5 %, el S&P 500 se mantenía estable y el Nasdaq perdía un 0,4 %. A las 17:45, el Dow conservaba una subida del 0,3 % mientras el Nasdaq bajaba un 0,5 %. Hacia las 19:20, el Dow ya rondaba el nivel de apertura, el S&P 500 caía un 0,5 % y el Nasdaq retrocedía un 1,2 %. La presión vendedora se aumentó después.
En las operaciones previas a la apertura, Mobileye había avanzado tras el inicio de la cobertura de Citi con una recomendación de compra y una valoración que suponía una prima del 48 % respecto del precio de cierre anterior. En la sesión precedente, los principales índices estadounidenses habían logrado recuperarse de fuertes descensos iniciales y terminaron con ganancias, después de tres días consecutivos de pérdidas: el Nasdaq subió un 0,1 %, el S&P 500 un 0,3 % y el Dow Jones un 1 %.










