Gadi Eisenkot, líder del partido Yashar, pidió a los israelíes que desean un cambio de gobierno que no se dejen influir por las polémicas dentro de la oposición. Su llamamiento llegó después de que Avigdor Liberman, presidente de Yisrael Beytenu, lo acusara de preparar un acuerdo político con el primer ministro Benjamin Netanyahu.
Liberman sostiene que Eisenkot pretende unir fuerzas con el Likud después de las elecciones para formar un gobierno de unidad. Lo llamó “Gantz 2”, en referencia a Benny Gantz y a sus anteriores decisiones de incorporarse a gobiernos encabezados por Netanyahu.
En su respuesta, Eisenkot advirtió que las ambiciones personales y las disputas por escaños pueden impedir que el bloque opositor sustituya al actual gobierno. Describió las próximas elecciones como las más importantes desde la fundación de Israel y afirmó que los ciudadanos no perdonarán a los dirigentes que, por intereses particulares, frustren esa posibilidad.
El jefe de Yashar instó a quienes quieren un cambio a ignorar las maniobras políticas y a no dejarse afectar por el “ruido de fondo”. Reclamó a los partidos del “bloque por el cambio y la esperanza” que se concentren en obtener una mayoría clara de más de 61 escaños para las fuerzas sionistas contrarias al gobierno.
Eisenkot aseguró que trabaja “las 24 horas del día” para convencer a los electores descontentos con la evasión del servicio militar, las divisiones y lo que considera mentiras del gobierno de Netanyahu. También sostuvo que los dirigentes a los que atribuye responsabilidad por el 7 de octubre no deben continuar en el poder “ni un día más”.
Benny Gantz intervino en defensa de Eisenkot y cuestionó la trayectoria de Liberman. Afirmó que, en sus 30 años en la política, el dirigente de Yisrael Beytenu no ha hecho ni el 10 % de lo que él y Eisenkot han hecho por el Estado de Israel.










