Una convocatoria a filas que se prolonga durante 99 días puede impedir que los reservistas israelíes y sus familias reciban determinadas ayudas. Esa es la denuncia de las esposas de militares del Batallón 363 de una brigada blindada, cuyos períodos de servicio abarcan dos años distintos. Las condiciones de acceso a las prestaciones se evalúan por año, sin sumar necesariamente todos los días de una misma movilización.
La orden que motiva la reclamación comenzará el 22 de noviembre de 2026. Comprende 40 días de servicio hasta el final de ese año y otros 59 durante 2027. Parte de los militares afectados afronta ya su quinta o sexta movilización desde el inicio de la guerra. Aunque cada uno de esos períodos supone una ausencia prolongada del hogar, el cómputo anual puede situarlos por debajo del mínimo exigido para algunas prestaciones.
Las familias expusieron el problema en una carta dirigida al general Dado Bar Kalifa, jefe de la Dirección de Personal del Ejército, y al general de brigada Beni Ben Ari, oficial jefe de reservas. También remitieron el escrito a los comandantes de la Brigada 10 y del Batallón 363. Reclaman que se protejan sus derechos pese a que el servicio previsto se distribuya entre 2026 y 2027.

Los requisitos no son iguales para todas las ayudas. Las firmantes señalan que algunas exigen entre 45 y 50 días de servicio en un año, mientras que otras requieren al menos 60. De ese modo, una orden de casi cien días puede no alcanzar el mínimo anual para determinadas prestaciones, a pesar de que el militar haya cumplido la convocatoria completa.
Entre los beneficios afectados mencionan el reembolso de tratamientos de salud mental, las ayudas vinculadas a la prolongación de la licencia de maternidad, las subvenciones para estudiantes y los vales de vacaciones. Aseguran que el costo de una sesión de apoyo emocional oscila entre ₪400 y ₪500 y rechazan que esos tratamientos puedan considerarse un lujo. Tampoco consideran los vales de descanso una recompensa, sino una forma de asistencia frente a las exigencias que soportan las familias.
“No es posible que las familias que siguen soportando esta carga una y otra vez resulten perjudicadas por trámites y fechas sobre los que no tienen ningún control”, expresaron en su carta. Las esposas señalan que las movilizaciones obligan a los reservistas a abandonar temporalmente sus empleos y a separarse de sus parejas e hijos, mientras los gastos cotidianos continúan.
Las firmantes exigen una revisión de los criterios de acceso a las prestaciones y una solución para que el cambio de año no prive a las familias de derechos asociados al servicio. Piden la intervención de los mandos del batallón, de la brigada y de la Dirección de Personal, así como una evaluación con las autoridades competentes.
El portavoz del Ejército israelí todavía no había respondido a la consulta al momento de la publicación.










