En un vuelo de El Al, un pasajero apareció durante el embarque con un desatascador doméstico y un cartel que anunciaba: “¡Ya podemos despegar, hay un plomero a bordo!”. Caminó por el pasillo, entre los asientos, y dijo a los demás viajeros: “Amigos, pueden estar tranquilos, todo está bien. Somos un pueblo de superhéroes”. La escena se convirtió en cuestión de segundos en el momento más comentado del vuelo.

La broma era un homenaje al plomero israelí Yaniv Hayun, quien se abalanzó sobre un terrorista que intentaba entrar en la cabina de pilotos de un avión de Flydubai y salvó a los pasajeros durante un intento de secuestro. La historia tuvo repercusión internacional y Donald Trump incluso llamó a Hayun “el plomero héroe”. Para llevar el homenaje más allá de las palabras, el pasajero de El Al llevó consigo el desatascador y quiso observar la reacción de los demás viajeros y de los auxiliares de vuelo ante un plomero supuestamente preparado para cualquier situación.
El video superó con rapidez las 200.000 visualizaciones y recibió miles de comentarios. Entre las respuestas hubo incluso miembros de tripulaciones aéreas, que ya conocen bien las bromas sobre el episodio de Flydubai. “Como azafata, si hubiera recibido ₪1 por cada chiste sobre Flydubai que me dijeron al entrar al avión en las últimas dos semanas, ya tendría la vida resuelta”, escribió una usuaria. “¡Pero tú lo llevaste al siguiente nivel!”, añadió. Otra recordó un vuelo de la semana anterior: “Creo que los auxiliares ya habían oído demasiados chistes sobre plomeros. Pensé que era original cuando pregunté si había un plomero a bordo para poder estar tranquila”.

No todas las reacciones se centraron en el homenaje. Varios usuarios se preguntaron cómo pudo atravesar el control de seguridad con un objeto tan inusual. “¿De verdad llegaste hasta el avión con un desatascador? Es lo más disparatado que he visto hasta ahora”, escribió uno. Otro comentó con ironía: “¡Pero siéntate adelante! ¿Qué haces aquí?”.
Para muchos otros, el episodio mostró el ánimo y la resistencia del pueblo israelí incluso en circunstancias difíciles. “Intentaron asesinarnos y nosotros hacemos chistes con eso. No hay nadie como el pueblo de Israel”, resumió uno de los comentaristas, en una reacción semejante a muchas otras. Gustara o no la ocurrencia, los pasajeros de aquel vuelo podían bromear con que ya tenían a quién recurrir tanto ante un atasco como ante una emergencia.










