A una semana de las elecciones, Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas y presidente de Sionismo Religioso, planteó la anulación de los Acuerdos de Oslo y el desmantelamiento de la Autoridad Palestina. Expuso sus posiciones en su primera entrevista con Abu Ali Express, un canal de Telegram que cuenta con una audiencia joven y cuyos seguidores no necesariamente recurren a los medios tradicionales.
Smotrich acusó a la Autoridad Palestina de financiar y promover el terrorismo. También la responsabilizó de impulsar una campaña para deslegitimar el movimiento de asentamientos y de organizar provocaciones que terminan en enfrentamientos y alimentan una campaña de boicot, desinversión y sanciones (BDS) contra Israel. “Debe ser desmantelada”, afirmó.
La entrevista formó parte del esfuerzo de Sionismo Religioso por llegar a otros sectores del electorado antes de la votación. El ministro habló tanto de la gestión de su partido durante el mandato actual como de sus objetivos para un próximo gobierno. Entre los asuntos abordados estuvieron la evacuación de Jan al-Ahmar, la polémica sobre el reclutamiento militar de los jaredíes, la campaña en torno a la denominada “violencia de los judíos que residen en Judea y Samaria” y su gestión de la economía durante la guerra.
Uno de sus principales proyectos se concentra en el Néguev y Galilea. Smotrich quiere establecer nuevas comunidades y explotaciones agrícolas para ampliar la presencia israelí en ambas regiones. A su juicio, la presencia de comunidades y granjas sobre el terreno contribuiría a mejorar la seguridad y la percepción de seguridad entre sus habitantes.
El ministro sostuvo que una mayor distribución de granjas por el Néguev permitiría reducir el contrabando. Defendió una política semejante para el norte del país y la necesidad de mantener presencia sobre el terreno, modificar las percepciones existentes y generar una sensación de éxito en estas zonas.
Su objetivo para el próximo gobierno es crear 20 comunidades en el Néguev y otras 20 en Galilea, además de 40 granjas agrícolas en cada una de las dos regiones. Fijó un plazo de entre seis meses y un año, condicionado a que su partido participe en la formación del gobierno y a que él obtenga las facultades necesarias para ejecutar el plan.
Smotrich también aspira a que el Néguev y Galilea se conviertan en destinos atractivos para quienes buscan oportunidades en Israel. Considera que esa expectativa podría movilizar a ministerios, autoridades locales y empresas privadas. Para el ministro, el desarrollo de una economía sólida en ambas regiones es indispensable para que los nuevos proyectos prosperen.
En materia económica, defendió una nueva reducción de impuestos y la ampliación de la base tributaria. Recordó que ya había aplicado recortes fiscales en el último presupuesto y afirmó que todavía existen posibilidades de profundizarlos. Su propósito declarado es que los buenos resultados macroeconómicos del país produzcan beneficios concretos para los ciudadanos y no queden limitados a los indicadores generales.










