La operación antiterrorista que terminó con varias detenciones en la Ruta 1, cerca de Latrun, dio un giro cuando el autor de la alerta inicial admitió que había mentido. Los investigadores consideran ahora que los ocupantes del vehículo no preparaban un ataque. También se descartó la versión que señalaba al estadio Teddy de Jerusalén como objetivo de un atentado.
La confesión surgió después de que los investigadores pusieran en duda la fiabilidad de la información que había provocado el despliegue policial. Identificaron al hombre que transmitió el aviso y, al interrogarlo, este reconoció que los datos que había proporcionado eran falsos.
Todo comenzó el lunes, alrededor de las ocho de la noche. Los servicios de seguridad recibieron una comunicación urgente acerca de un automóvil en el que supuestamente viajaban integrantes de una célula terrorista. El aviso afirmaba que estaban a punto de ejecutar un ataque en una ciudad del centro de Israel.
La alerta llevó a movilizar al equipo Tequila del Shin Bet y a las fuerzas antiterroristas de Yamam. Ambas unidades participaron en la localización del automóvil en la Ruta 1, a la altura de Latrun. Allí fueron detenidos sus ocupantes, en plena calzada y ante numerosos automovilistas y personas que pasaban por el lugar.
Tras su captura, los ocupantes del vehículo fueron trasladados para ser interrogados por el Shin Bet. La revisión del automóvil no permitió encontrar armas ni equipos de combate. Aunque la alerta resultó falsa, los sospechosos continúan bajo interrogatorio y los organismos de seguridad examinan otras pistas para descartar cualquier amenaza.
Un funcionario de seguridad defendió la decisión de enviar unidades especiales ante el aviso recibido. Sostuvo que, en un período tan delicado, no se pueden asumir riesgos y que cualquier indicio fuera de lo habitual merece atención. Afirmó que las autoridades actuaron de acuerdo con ese criterio y que mantendrán ese criterio ante cada aviso que reciban.










