El rebe de Karlin-Stolin salió ileso de un ataque contra su vehículo la noche del domingo en Beit Shemesh. Un grupo de extremistas se reunió cerca del lugar donde se celebraba una boda y, cuando el rebe abandonó el recinto, arrojó piedras y otros objetos contra el automóvil. Los agresores también le dirigieron insultos, de acuerdo con los testigos presenciales.
Los acompañantes del dirigente religioso consiguieron introducirlo en el vehículo y retirarlo del lugar sin que sufriera lesiones.
Tras el incidente, el diputado Meir Porush se comunicó con el comandante de la Policía del Distrito de Jerusalén, mayor general Avshalom (Avshi) Peled. Porush reclamó una respuesta firme de las autoridades y la detención inmediata de quienes participaron en el ataque.
También intervino el diputado Avi Maoz, presidente del partido Noam, quien condenó el ataque y pidió a la Policía de Israel que llevara a los responsables ante la justicia. Maoz recordó una enseñanza de los sabios: “Jerusalén fue destruida únicamente porque allí se trató con desprecio a los estudiosos de la Torá”.
El ataque provocó indignación en la comunidad jaredí. Dirigentes religiosos y representantes públicos rechazaron las acciones de los extremistas y se distanciaron de sus responsables.
El rebe de Karlin-Stolin ya había sufrido otros episodios de hostigamiento por parte de grupos extremistas, incluso en las inmediaciones del barrio de Mea Shearim, en Jerusalén. Pese a la reiteración de esos ataques, mantiene la instrucción a sus seguidores de no responder con represalias.










