El exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel y presidente del partido Yashar, Gadi Eisenkot, hizo una declaración este jueves en la frontera de la Franja de Gaza. Allí criticó la gestión del primer ministro Benjamín Netanyahu y presentó un plan de actuación política y de seguridad. Eisenkot comenzó con una promesa categórica: “Me comprometo a que, dentro de los 18 meses siguientes a mi llegada al despacho del primer ministro, Hamás dejará de gobernar la Franja de Gaza. Destruiremos el ala militar de Hamás. Esto ocurrirá mediante una actuación basada en el plan del presidente Trump, aceptado por el Gobierno de Netanyahu, o mediante el empleo de capacidades militares y operativas”.
Eisenkot criticó la política del Gobierno y sostuvo que quien decide colocar carteles con la frase “No nos rendiremos” es, en realidad, el primero en rendirse. Lo acusó directamente: “Mientras Benjamín Netanyahu siga en el poder, Hamás seguirá en el poder. El hombre que coloca carteles con la frase «No nos rendiremos» es el primero en rendirse: ante quienes evaden el servicio militar, ante sus socios de coalición y ante Hamás”.
Agregó: “Nunca ha habido en Israel un gobierno que recibiera tanto margen de maniobra y tanta legitimidad de la ciudadanía y del mundo y sufriera un fracaso estratégico tan estrepitoso. Tres años después de la masacre del 7 de octubre, Hamás sigue ejerciendo el poder en la Franja de Gaza, armado, rearmándose y reconstruyendo sus capacidades militares”.
Durante su declaración, Eisenkot destacó la profunda distancia entre los resultados sobre el terreno y las decisiones de los dirigentes: “En Irán, Líbano y Gaza hay un abismo entre los logros de los combatientes sobre el terreno y el incumplimiento, por parte de Netanyahu, de los objetivos que él mismo fijó”. A su juicio, no deben aceptarse los fallos como inevitables y es necesario actuar para impedir la próxima catástrofe.
Eisenkot insistió en la obligación pública y de seguridad de investigar los fallos del 7 de octubre: “No debemos actuar como si los fallos fueran inevitables. Hay maneras de impedir la próxima catástrofe. Tomaremos decisiones valientes, formularemos una estrategia nacional, investigaremos lo ocurrido el 7 de octubre mediante una comisión estatal de investigación y aplicaremos las lecciones aprendidas. No es un privilegio, sino una necesidad y una exigencia urgente de seguridad”. Concluyó afirmando: “Tengo los conocimientos y la experiencia para dirigir profesionalmente a las FDI, el Mosad y el Shin Bet”.
El Likud publicó una respuesta breve dirigida a confrontar las promesas de Eisenkot con la realidad política y sus posibles aliados. Preguntó con tono burlón: “¿Cómo vas a derrotar a Hamás sin pedir permiso a tus socios Mansur y Tibi?”. Con esa pregunta, el Likud quiso insinuar que las promesas de Eisenkot carecen de viabilidad práctica y que cualquier coalición que forme en el futuro quedaría condicionada por los intereses políticos de sus distintos socios, lo que le impediría aplicar la política de seguridad contundente que expuso ante la frontera de Gaza.
El partido Amjá Israel, encabezado por Ofer Winter, también respondió con dureza a Eisenkot y cuestionó su trayectoria militar y su gestión en el Estado Mayor: “Gadi Eisenkot fue el jefe del Estado Mayor de la «concepción» que promovió la contención y los acuerdos, y pidió detener la guerra antes de que entráramos en Rafah. El Estado Mayor que nombró Eisenkot estaba integrado por Yair Golan, Aharon Haliva y Herzi Halevi, y promovió ideas desastrosas que llevaron a Israel al 7 de octubre. No habrá ni puede haber una victoria decisiva con un gobierno de Gadi Eisenkot y Yair Golan”.
El partido de Winter añadió que la cuestión central de las próximas elecciones será quién dirigirá la política de seguridad de Israel durante los próximos años: “¿Eisenkot, Golan y Abbas, u Ofer Winter como ministro de Defensa y Yosef Haddad como ministro de Diplomacia Pública, quienes juntos promoverán la emigración voluntaria de los habitantes de Gaza en lugar de traerlos a Israel para «trabajar»?”.
En respuesta al Likud, el partido Yashar declaró: “Durante 17 años, Netanyahu y el Likud han engañado a los ciudadanos de Israel y han fortalecido a Hamás. Si se hubieran concentrado un poco más en su misión y menos en redactar argumentarios, quizá se habría evitado el 7 de octubre. Dentro de 12 días se van a casa”.










