Avigdor Liberman no contempla una coalición con Benjamín Netanyahu, pero sí deja abierta una vía para incorporar al Likud al próximo gobierno: que el partido participe sin su actual líder. A menos de dos semanas de las elecciones a la Knéset, el presidente de Israel Beitenu sostiene además que conoce personalmente a varios diputados del Likud dispuestos a sumarse a una coalición encabezada por los adversarios del primer ministro.
Liberman expuso este jueves sus condiciones en una publicación en X, después de recibir preguntas sobre la posibilidad de un gobierno de unidad nacional. Su propuesta limita la futura coalición a partidos sionistas y excluye expresamente a Raam, la Lista Conjunta, Shas y Judaísmo Unido de la Torá. Tampoco aceptará respaldar un gobierno minoritario, ni siquiera como fórmula provisional.
La participación del Likud depende, en su planteamiento, de la salida de Netanyahu. Liberman considera que, sin él, la formación podría convertirse en un socio importante. Con Netanyahu al frente, aseguró que Israel Beitenu no se integraría en su gobierno bajo ninguna circunstancia.
Aunque las encuestas no respaldan plenamente sus expectativas, Liberman afirmó que confía en obtener una mayoría sólida en las urnas. A esa posibilidad añadió la incorporación de legisladores del Likud que, a su juicio, comprenden la situación política actual. Aseguró conocer a varios y sostuvo que estarían preparados para completar la mayoría parlamentaria de una “coalición sionista”. En su crítica, afirmó que Netanyahu había convertido a esos diputados en “subcontratistas” de Yitzhak Goldknopf y Aryeh Deri.
Su declaración se produce después de un intercambio de acusaciones con Benny Gantz, presidente de Azul y Blanco. La controversia gira en torno a la posibilidad de formar un gobierno con apoyo de partidos árabes. A comienzos de esta semana, Gantz acusó a Liberman de promover la salida de Gadi Eisenkot y de buscar una coalición estrecha con Ahmad Tibi.
Gantz también recuperó la disputa de 2020. Sostuvo que Liberman había sido uno de los principales impulsores de un gobierno dependiente de la Lista Conjunta y recordó sus gestiones en Kfar Maccabiah. Según Gantz, Liberman se preparó e impulsó aquella iniciativa, aunque evitó aparecer en la fotografía.
Liberman rechazó las acusaciones con un ataque a su interlocutor: “Yo actúo para salvar al país, Gantz actúa para salvar a Bibi”. También cuestionó qué recibiría Gantz a cambio de incorporarse a lo que describió como una campaña de mentiras de Netanyahu.
El primer ministro intervino después en la disputa y aseguró que las palabras de Gantz confirmaban su versión: Liberman había querido formar en 2020 un gobierno con Balad, integrante de la Lista Conjunta, “a cualquier precio”. Netanyahu sostuvo que mantiene esa intención y que volvería a intentarlo. Además, afirmó que Liberman y Eisenkot formarían un gobierno de izquierda con partidos árabes y pidió votar al Likud para impedirlo.










