El martes, día de las elecciones generales de Israel, los cruces terrestres entre Judea y Samaria e Israel quedarán cerrados para los palestinos. Durante esa jornada tampoco se permitirá el ingreso de trabajadores palestinos a los asentamientos ni a sus zonas industriales. La dirección política israelí aprobó estas restricciones a propuesta de las autoridades de defensa.
El dispositivo comenzará dos días antes de los comicios. Tras una nueva evaluación de seguridad, las FDI prohibirán el domingo y el lunes el acceso de palestinos con permisos de trabajo a los asentamientos de Judea y Samaria y del valle del Jordán. En esas dos jornadas habrá excepciones para las zonas industriales y un número limitado de otros lugares autorizados.
El martes desaparecerán esas excepciones: la prohibición de ingreso para los trabajadores palestinos abarcará todos los asentamientos y las zonas industriales. Tanto esta medida como el cierre de los pasos fronterizos terminarán después de la jornada electoral. Según los datos del año pasado, alrededor de 9.000 palestinos cuentan con permisos para trabajar en asentamientos o en áreas industriales próximas.
La semana pasada, el jefe del Estado Mayor de las FDI, teniente general Eyal Zamir, ordenó elevar la preparación militar al “máximo estado de alerta” y suspendió las licencias de los soldados. El objetivo que expuso fue garantizar que los ciudadanos puedan votar el martes con seguridad y en la fecha prevista, “sin interferencias externas”.
Además de las restricciones de acceso, las FDI tienen previsto realizar el domingo y el lunes un ejercicio militar de gran escala en el norte y el centro de Israel.










