Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han puesto en marcha una operación antiterrorista de gran alcance en Hebrón, en Judea y Samaria, después del ataque mortal a tiros ocurrido esta mañana contra un puesto de control situado a la salida de la ciudad. Dos hombres armados dispararon contra esa posición. El Ejército también ha impuesto un cierre en Hebrón y en poblaciones palestinas cercanas.
Entre las medidas adoptadas, los militares han medido las viviendas de los dos atacantes en Hebrón ante la posibilidad de que sean demolidas. Cerca del lugar del ataque, las tropas también destruyen construcciones que las FDI califican de ilegales y que, a juicio del Ejército, podrían representar un riesgo para la seguridad.
La operación reúne a efectivos de las FDI, el Shin Bet, la Policía de Fronteras y la Administración Civil. Las fuerzas buscan localizar armas e infraestructura terrorista, desmantelar las instalaciones que encuentren e interrogar a varias decenas de sospechosos. Los registros, descritos por el Ejército como selectivos y exhaustivos, se concentran en el sector desde el cual actuaron los atacantes.
El Ejército delimita la intervención a esa zona y calcula que las actividades se prolongarán varios días. Los residentes palestinos que viven en el área podrán abandonarla por tres salidas designadas, después de someterse a preguntas y controles de seguridad. Cualquier persona que despierte sospechas durante las comprobaciones será trasladada para que las fuerzas de seguridad la interroguen.










