El jefe del Estado Mayor de las FDI, teniente general Eyal Zamir, visitó el miércoles a la 91.ª División y afirmó que la guerra aún no ha terminado. Señaló además que las fuerzas israelíes mantienen como objetivo eliminar la presencia de Hezbolá al sur del río Litani.
En la visita participaron el comandante del Comando Norte, mayor general Rafi Milo; el jefe de la Dirección de Operaciones, mayor general Itzik Cohen; el jefe de la Dirección de Planificación, mayor general Hidai Zilberman; el comandante del Cuerpo de Reserva del Norte, mayor general Yaakov Dolef; el comandante de la 91.ª División, general de brigada Yuval Gaz; el comandante de Defensa Fronteriza, general de brigada Dvir Edri, y otros oficiales superiores.
Zamir realizó una evaluación operacional centrada en la evolución del sector y en el nivel de preparación de las tropas. Unidades de inteligencia de campo, efectivos de Yahalom y reservistas de la 91.ª División presentaron sistemas robóticos y armamento avanzado destinados a apoyar las misiones y reforzar la defensa de la zona.
El jefe del Estado Mayor aprobó los principios del concepto defensivo aplicado en el sector. También ordenó mantener la preparación de las fuerzas, elevar la disponibilidad operacional y conservar un alto nivel de alerta conforme a los cambios en el terreno y a las necesidades militares.
Zamir definió a la 91.ª División como la primera línea defensiva de las comunidades del norte. Explicó que las FDI operan desde posiciones defensivas avanzadas y mantienen presencia más allá de la frontera, dentro de territorio enemigo, como parte del concepto operacional actualizado.
También sostuvo que las tropas actúan contra las amenazas y refuerzan al mismo tiempo la protección de las comunidades del norte. A su juicio, todavía quedan desafíos militares y la guerra no puede considerarse terminada.
Sobre Hezbolá, Zamir afirmó que las FDI han conseguido éxitos operacionales y han debilitado a la organización. Sin embargo, señaló que aún se requieren más acciones para retirar su presencia del área situada al sur del Litani y avanzar hacia el objetivo más amplio de su desarme.
Zamir añadió que ese objetivo no podrá avanzar mediante un acuerdo con el gobierno libanés mientras las Fuerzas Armadas libanesas no mejoren de forma sustancial su eficacia sobre el terreno. También afirmó que Israel no permitirá que Hezbolá reconstruya su fuerza, recupere capacidades o restablezca infraestructura militar en la zona.
Otro eje de la visita fue el empleo de sistemas robóticos y no tripulados. Zamir señaló que las experiencias acumuladas durante la guerra han llevado a las FDI a desarrollar nuevas capacidades y a ampliar el uso combinado de plataformas tripuladas y no tripuladas para aumentar la eficacia operacional.
Según explicó, en los próximos meses las FDI abrirán una Rama de Robótica dedicada al desarrollo de capacidades aéreas, marítimas y terrestres. Presentó los sistemas exhibidos durante la visita como una fase inicial de ese proceso.
Zamir también destacó el desempeño de estos medios durante la guerra, incluida la batalla de Beaufort y las operaciones en la cresta de Ali al-Taher. Afirmó que esas capacidades elevaron la eficacia operacional y ayudaron a proteger la vida de las tropas.
El jefe del Estado Mayor cerró su intervención con la previsión de mantener un ritmo rápido de desarrollo y adaptación ante los cambios del campo de batalla, con el propósito de situar a las FDI entre las fuerzas de referencia mundial en este ámbito.










