Hanwha Aerospace y Lockheed Martin UK presentaron el 16 de septiembre en Defence Vehicle Dynamics 2026, en Millbrook, una nueva configuración del vehículo de combate de infantería AS21 Redback, equipada con un cañón CTAS de 40 mm y el sistema de mando y control SkyKeeper. La propuesta añade al blindado una función específica contra sistemas aéreos no tripulados sin apartarlo de sus cometidos de apoyo directo a la infantería.
La integración se desarrolló en Bedfordshire sobre la arquitectura electrónica del Redback. SkyKeeper conecta la torreta y los sistemas de misión con una red de sensores que puede aportar datos externos sobre amenazas aéreas. De este modo, la tripulación puede recibir una alerta procedente de otros elementos de la fuerza y orientar el armamento contra un dron sin depender solo de los sensores instalados en el propio vehículo.
El arma principal es el sistema de 40 mm de CTA International, basado en munición telescópica. Su diseño permite instalar un cañón de calibre medio con un sistema compacto de alimentación y emplear diferentes tipos de munición contra vehículos blindados ligeros, posiciones de infantería, estructuras y determinados blancos aéreos. En esta configuración, el cañón forma parte de una solución contra drones conectada a SkyKeeper.
El concepto responde a la proliferación de drones de reconocimiento, municiones merodeadoras y aparatos de ataque en primera persona, amenazas que han adquirido un peso creciente en la guerra de Ucrania. La combinación de sensores distribuidos, mando y control y un arma montada sobre un vehículo de combate busca ofrecer protección antidrones a unidades blindadas durante la maniobra, sin concentrar toda esa tarea en plataformas especializadas de defensa antiaérea de corto alcance.
La nueva versión se aparta de la configuración elegida por Australia para su programa LAND 400 Phase 3. El Redback australiano emplea una torreta para dos tripulantes derivada de la MT30 Mk 2, con un cañón Mk44S Bushmaster II de 30×173 mm, una ametralladora coaxial de 7,62 mm, misiles antitanque Spike LR2, la estación de armas remota EOS R400 y el sistema de protección activa Iron Fist.
La variante desarrollada por Lockheed Martin UK pone el énfasis en el cañón de 40 mm y en la integración digital para misiones contra UAS. El modelo australiano mantiene, en cambio, una capacidad antiblindaje dedicada mediante el Spike LR2, concebido para atacar carros de combate y otros objetivos fuertemente protegidos a distancias en las que el cañón no cumple la misma función. Las dos configuraciones responden a prioridades operativas distintas y no representan un reemplazo directo entre sistemas equivalentes.
La arquitectura modular del Redback permite adaptar la torreta y el conjunto de misión a requisitos nacionales diferentes. Para Hanwha, esa flexibilidad amplía las opciones de exportación del AS21 entre clientes que no necesitan reproducir el paquete australiano. Lockheed Martin UK aporta su experiencia con el CTAS de 40 mm y SkyKeeper añade la capa de mando y control necesaria para integrar el vehículo en una red de defensa antidrones.
Hanwha y Lockheed Martin prevén demostraciones de la configuración en 2027, entre ellas actividades en Canadá y Corea del Sur. Las pruebas servirán para evaluar la respuesta del conjunto ante detecciones procedentes de sensores externos y su capacidad para atacar drones desde una plataforma que acompaña a tanques e infantería mecanizada.










