Las Fuerzas de Defensa de Israel han suspendido las notificaciones anticipadas a los organismos de seguridad de la Autoridad Palestina cuando sus unidades preparan operaciones en localidades bajo control palestino. La orden procede del jefe del Comando Central, general de división Avi Bluth, y afecta a las incursiones destinadas a detener sospechosos, localizar armas y efectuar inspecciones de seguridad.
La medida responde a las preocupaciones expresadas por militares desplegados en Judea y Samaria. Estos advirtieron que los datos entregados a los servicios palestinos podían terminar en manos de los terroristas antes de la llegada de las tropas israelíes. Esa posibilidad comprometía el factor sorpresa de las operaciones y permitía que los buscados escaparan o que los depósitos de armas fueran ocultados.
El mecanismo de coordinación obligaba hasta hace poco a comunicar determinados movimientos por adelantado. El activista Elisha Yered, residente de Ramat Migron, había cuestionado ese procedimiento por el riesgo que, a su juicio, representaba para los soldados. Afirmó que los detalles transmitidos a los cuerpos de seguridad palestinos aparecían pocos minutos después en canales de Telegram en árabe dedicados a seguir los desplazamientos de las FDI.
En un primer momento, el Ejército rechazó las acusaciones sobre esas filtraciones. No obstante, las comunicaciones previas, que se realizaban conforme a directrices del nivel político, han cesado por completo. La decisión elimina ese aviso anticipado en las operaciones de detención, búsqueda de armamento y seguridad descritas por el Comando Central.
Desde la interrupción de las notificaciones, las FDI han observado un aumento de las armas incautadas durante sus intervenciones. Ese resultado figura entre los cambios detectados tras la modificación del procedimiento, aunque la información no precisa la cantidad de armas recuperadas ni el periodo utilizado para la comparación.










