La Lista Conjunta acudió a la residencia del presidente israelí Isaac Herzog para recomendar a Gadi Eisenkot como encargado de formar el próximo Gobierno. Al concluir la visita, el diputado Ahmad Tibi compareció ante la prensa y dirigió sus críticas contra el ministro Itamar Ben-Gvir, al que llamó “Abu Nafkha”, un apodo árabe despectivo cuyo sentido aproximado es “señor fanfarrón”.
Tibi atribuyó al electorado árabe un papel decisivo en el resultado de las elecciones a la 26.ª Knéset. Afirmó que la participación en esa comunidad alcanzó el 80 % y que ese porcentaje explica por qué Benjamín Netanyahu no puede formar Gobierno. A su juicio, la elevada asistencia a las urnas fue, ante todo, una reacción defensiva frente a un Ejecutivo al que acusó de atacar, incitar y causar daños a la población árabe.
También sostuvo que algunos dirigentes y sectores judíos habían contribuido a esa movilización por su propia conducta. Se refirió a ellos como “judíos malos” y los acusó de incitar, causar perjuicios y permitir el derramamiento de sangre en las calles de las comunidades árabes. Entre los motivos que, a su entender, impulsaron el voto mencionó las amenazas de llevar el proyecto de asentamientos a Galilea. “Estamos aquí para detener eso”, manifestó.
Al cerrar su intervención, Tibi elogió la respuesta de los votantes árabes y volvió a atacar personalmente a Ben-Gvir. “Me quito el sombrero ante nuestra comunidad, que salió a votar, detuvo a Benjamín Netanyahu y mandó a ese Abu Nafkha a llorar a un rincón, porque no tendrá trabajo por mucho tiempo”, declaró.









