Ohio eligió por primera vez a una mujer para gobernar el estado. La médica demócrata Amy Acton derrotó al republicano Vivek Ramaswamy, pese a que el gasto electoral en su contra superó los $100 000 000. Hacía 20 años que su partido no ganaba la gobernación. Ramaswamy, empresario multimillonario del sector biotecnológico y candidato presidencial en 2024, contaba con el respaldo de Donald Trump.
Acton, especialista en salud pública y exdirectora de Salud de Ohio durante la pandemia de COVID-19, centró su campaña en el coste de la vida y el acceso a la atención médica. Para llegar a los votantes de clase trabajadora y media, habló de su infancia en Ohio. Pasó parte de ella sin hogar y vivió un invierno en una tienda de campaña.
En las últimas semanas de campaña, Ramaswamy difundió un anuncio contra Acton en el que aparecía su madre, de quien está distanciada. El anuncio suscitó críticas de ambos partidos en todo el país. Décadas antes, la madre había perdido la custodia de sus hijos después de que su marido, padrastro de Acton, fuera acusado formalmente de haberla violado cuando era niña.
Los simpatizantes de Acton la recibieron en el escenario con gritos de alegría y corearon “¡Amy! ¡Amy! ¡Amy!”. En su discurso de victoria agradeció el respaldo recibido en aquel difícil tramo final y reiteró su promesa de rebajar la tensión política en Ohio y de escuchar también a quienes no la votaron. “Hoy empezamos a sanar”, dijo.










