El primer ministro libanés, Nawaf Salam, rechazó que el Líbano vuelva a pagar el precio de una guerra ajena. Ante el riesgo de que se reanuden los combates en Oriente Medio, reiteró su advertencia contra el peligro de arrastrar al país a “una nueva aventura sin sentido al servicio de intereses externos”.
El mensaje parecía dirigido a Hezbolá. En dos años, el grupo respaldado por Irán ha arrastrado dos veces al Líbano a una guerra con Israel. La última fue en marzo, cuando Hezbolá atacó a Israel en apoyo de Teherán.
“No aceptamos que el país vuelva a ser escenario de conflictos ajenos”, dijo Salam. Recordó que el Líbano ya había pagado un precio muy alto.










