Un procedimiento de eliminación selectiva poco habitual de los servicios de seguridad israelíes quedó al descubierto en un reportaje publicado esta semana por el periódico saudí Asharq Al-Awsat.
Según testimonios de fuentes de la Franja de Gaza, oficiales del Shin Bet llaman directamente a los terroristas identificados como objetivos de ataques y les plantean dos opciones: alejarse de sus familiares para evitar que resulten heridos o permanecer junto a ellos y poner también sus vidas en peligro. En uno de los casos descritos, un terrorista de Jan Yunis recibió una llamada de este tipo, subió a la azotea de un edificio y murió por el ataque de un dron israelí. Según los testimonios, una familiar que intentó impedirle salir resultó gravemente herida.
Según el periódico saudí, este procedimiento se utilizó el miércoles en Jan Yunis, al sur de la Franja de Gaza, durante una operación contra Mohamed al-Biyuk, un terrorista implicado en actividades militares. Fuentes locales y familiares relataron que, antes del ataque, el hombre recibió una llamada telefónica de agentes del Servicio de Seguridad Interior de Israel, conocido como Shin Bet.
Durante la conversación, los agentes le comunicaron que era el objetivo de una operación de eliminación selectiva y le ordenaron alejarse inmediatamente de sus familiares y subir a la azotea del edificio para evitar que los civiles cercanos resultaran heridos. Una vez que el hombre se apartó de las demás personas presentes en el recinto y llegó a la azotea, un misil de pequeñas dimensiones y alta precisión, disparado desde una aeronave pilotada a distancia, lo alcanzó sin causar daños graves al edificio ni otras víctimas en sus inmediaciones.
Fuentes sobre el terreno en la Franja de Gaza señalaron que durante los últimos tres meses se registraron al menos cinco casos similares. Todas estas operaciones estuvieron dirigidas contra miembros de organizaciones terroristas implicados directamente en actividades armadas.
El reportaje relaciona este procedimiento con la política declarada de Israel y los acuerdos alcanzados con la Administración estadounidense para reducir las víctimas civiles en la Franja de Gaza. En este contexto, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) emplean aeronaves pilotadas a distancia equipadas con misiles y bombas de precisión cuyo radio de impacto es limitado.
Estas armas permiten ejecutar ataques selectivos contra terroristas incluso cuando intentan ocultarse en zonas densamente pobladas o mezclarse con la población civil. Según informaciones publicadas en la prensa, estos medios proporcionan una solución operativa eficaz para eliminar células terroristas y a sus integrantes sin provocar una destrucción extensa en las zonas circundantes, conforme a los principios que rigen las operaciones militares y al derecho internacional.
Además de los ataques aéreos selectivos, las fuerzas de seguridad israelíes mantienen operaciones en distintos puntos de la Franja de Gaza para neutralizar amenazas inmediatas. Según informes locales, una aeronave de las FDI atacó un vehículo en el que viajaban dos miembros de organizaciones terroristas cerca del campamento de Al Maghazi, en el centro de la Franja, y los mató. También se efectuaron ataques contra objetivos sospechosos en la zona de Al Saftawi, al oeste del campamento de Yabalia, en el norte de Gaza. Estas operaciones estuvieron acompañadas de fuego de artillería y acciones específicas de la Armada israelí contra movimientos sospechosos frente a las costas de la Franja.
Fuentes de Gaza también informaron de un ataque contra un edificio utilizado para actividades hostiles en la calle Jaffa, en el sector oriental de la ciudad de Gaza. La operación no causó víctimas entre personas ajenas a los combates y formó parte de los esfuerzos continuos para impedir que los integrantes de Hamás y otras organizaciones terroristas vuelvan a organizarse.
Desde el comienzo de los combates en la Franja de Gaza, las organizaciones terroristas, encabezadas por Hamás, operan sistemáticamente desde zonas residenciales, refugios y viviendas particulares. Estas organizaciones utilizan a los civiles como escudos humanos para dificultar las operaciones de las FDI.
Por su parte, los servicios de seguridad israelíes emplean distintos recursos tecnológicos y de inteligencia, entre ellos el procedimiento conocido como «toque en el techo», las notificaciones de evacuación y las llamadas telefónicas directas. Estos métodos tienen como finalidad permitir ataques selectivos contra terroristas y reducir al mínimo el riesgo para los civiles que se encuentran en sus proximidades.
El reportaje publicado en la prensa árabe confirma y destaca los esfuerzos sin precedentes de Israel para separar a los terroristas de la población civil, incluso en zonas densamente pobladas y bajo condiciones operativas especialmente complejas. La decisión de llamar por teléfono a los terroristas y ordenarles alejarse de sus familiares antes de disparar un misil de precisión demuestra la capacidad de inteligencia del Shin Bet y las FDI, así como la ética que rige sus operaciones militares.
Este procedimiento permite frustrar los intentos de las organizaciones terroristas de protegerse de los ataques mediante el uso de mujeres y niños como escudos humanos.










