• Login
  • Register
viernes, octubre 30, 2026
Noticias de Israel
  • Inicio
  • FDI
  • Gaza
  • Terrorismo
  • Mundo
  • Defensa y tecnología militar
  • Siria
  • Irán
  • Antisemitismo
  • Tecnología
  • Arqueología
Noticias de Israel

Aviones de ataque electrónico combaten radares y defensas antiaéreas

30 de octubre de 2026
en Defensa y tecnología militar
Una formación de aeronaves “Dust Devils” del Escuadrón de Pruebas y Evaluación Aérea (VX) 31, que incluye un EA-18G Growler, un AV-8B Harrier II+, un F/A-18F Super Hornet y un F/A-18D Hornet, sobrevuela el Campo de Entrenamiento Marítimo de Point Mugu, California, durante un ejercicio fotográfico. (Crédito de la imagen: Armada de los EE. UU.)

Una formación de aeronaves “Dust Devils” del Escuadrón de Pruebas y Evaluación Aérea (VX) 31, que incluye un EA-18G Growler, un AV-8B Harrier II+, un F/A-18F Super Hornet y un F/A-18D Hornet, sobrevuela el Campo de Entrenamiento Marítimo de Point Mugu, California, durante un ejercicio fotográfico. (Crédito de la imagen: Armada de los EE. UU.)

Estados Unidos, China y las potencias europeas modernizan sus aeronaves de guerra electrónica para interferir radares, desorganizar comunicaciones y proteger operaciones aéreas de combate.

Los aviones de ataque electrónico se han convertido en medios especializados para combatir los sistemas de defensa antiaérea, las comunicaciones militares y las redes de sensores que permiten detectar y atacar aeronaves. A diferencia de los cazas convencionales, cuya principal función es destruir objetivos mediante misiles y bombas, estas plataformas utilizan equipos de recepción, procesamiento y emisión de señales electromagnéticas para interferir en el funcionamiento de los sistemas enemigos. Su empleo permite apoyar a otras aeronaves durante misiones de ataque, reconocimiento y penetración de espacios aéreos protegidos.

La importancia de estas aeronaves ha impulsado nuevas inversiones militares durante octubre de 2026. El día 19, la empresa estadounidense L3Harris anunció un contrato de $876 400 000 para acelerar el desarrollo del Next Generation Jammer Low Band, destinado al EA-18G Growler de la Armada estadounidense. Dos días después, General Dynamics comunicó otro contrato de 184 millones para fabricar nuevos equipos de ataque electrónico que formarán parte de la modernización Growler Block II. Ambos programas están destinados a mantener la capacidad estadounidense de interferir radares y comunicaciones militares frente a sistemas más avanzados.

China desarrolla una línea de aeronaves con funciones semejantes mediante los cazas Shenyang J-16D y J-15D, mientras Alemania prepara quince Eurofighter EK equipados con el sistema Arexis. Estados Unidos también está incorporando el EA-37B Compass Call, una plataforma de mayor tamaño diseñada para interferir las comunicaciones y los sistemas electrónicos de mando. Las diferentes configuraciones responden a necesidades operativas específicas, desde acompañar a cazas de ataque hasta ejecutar interferencias sobre extensas zonas desde posiciones alejadas del combate.

VAQ-133 EA-18G: primeros en usar bloqueador de próxima generación
Un EA-18G Growler, asignado al Escuadrón de Ataque Electrónico (VAQ) 133, se prepara para realizar un aterrizaje detenido en la cubierta de vuelo del portaaviones de clase Nimitz USS Abraham Lincoln (CVN 72). Abraham Lincoln. Nótese las dos cápsulas NGJ-MB (foto de la Marina de los EE. UU. por el aprendiz de marinero especialista en comunicación de masas Daniel Kimmelman)

El ataque electrónico permite interferir los radares antes de un bombardeo

La misión de un avión de ataque electrónico comienza con la identificación de las emisiones utilizadas por los sistemas militares enemigos. Los radares de vigilancia, los equipos de control de tiro y las redes de comunicaciones utilizan señales electromagnéticas con determinadas frecuencias, características temporales y procedimientos de transmisión. Los receptores especializados pueden detectar esas emisiones y analizar sus propiedades para identificar el tipo de sistema que está funcionando, determinar su dirección y contribuir a localizar su posición.

Una vez identificada la emisión, los equipos de ataque pueden generar señales destinadas a dificultar la recepción o interpretación de la información. Las técnicas comprenden interferencias que aumentan el nivel de ruido recibido por un radar y señales manipuladas que alteran su capacidad para determinar correctamente las características de un objetivo. Los sistemas modernos utilizan procesamiento digital y antenas direccionales para adaptar las emisiones a las amenazas identificadas.

El efecto depende del sistema atacado. Un radar de vigilancia puede perder parte de su alcance útil de detección, mientras un radar de seguimiento puede experimentar dificultades para mantener información precisa sobre una aeronave. Las comunicaciones de una unidad antiaérea también pueden verse afectadas si los equipos de interferencia actúan sobre las frecuencias utilizadas para intercambiar órdenes y datos. Estas alteraciones dificultan la coordinación de las defensas durante una operación aérea.

La interferencia electromagnética puede combinarse con ataques físicos contra los radares. Los aviones especializados pueden localizar emisiones y proporcionar información para que otras aeronaves empleen misiles antirradiación, diseñados para atacar equipos que transmiten energía electromagnética. Algunas plataformas también transportan directamente esos misiles. De esta manera, el ataque electrónico y el armamento convencional pueden utilizarse dentro de una misma operación de supresión de defensas antiaéreas enemigas, conocida por las siglas SEAD.

La guerra electrónica comprende además funciones que no son propiamente ataques. La recepción y clasificación de señales proporciona información sobre los sistemas enemigos, mientras las contramedidas de autoprotección intentan reducir la vulnerabilidad de las aeronaves que las utilizan. La distinción es importante porque un avión de reconocimiento electrónico puede identificar radares sin interferirlos, y un caza convencional puede llevar equipos de autoprotección sin desempeñar la función de una plataforma especializada de ataque electrónico.

El EA-18G Growler combina interferencia electrónica y misiles antirradiación

Raytheon obtiene contrato para la producción de cápsulas NGJ-MB
Dos Growlers EA-18G volando en formación. El avión en primer plano lleva el módulo inhibidor de próxima generación. (Crédito de la imagen: RTX)

El EA-18G Growler es la principal aeronave especializada de ataque electrónico de la Armada de Estados Unidos. Boeing desarrolló el modelo a partir del caza biplaza F/A-18F Super Hornet, conservando sus características generales de vuelo, sus dos motores y su capacidad de operar desde portaaviones. El avión reemplazó al EA-6B Prowler y permite proporcionar apoyo electrónico a los grupos aéreos embarcados, además de operar desde bases terrestres en misiones conjuntas con otras fuerzas estadounidenses.

El Growler incorpora receptores AN/ALQ-218 destinados a detectar y analizar señales de radar, junto con equipos de contramedidas AN/ALQ-227 utilizados contra comunicaciones. También dispone del radar AN/APG-79 de barrido electrónico activo, equipos de navegación y sistemas que permiten compartir información táctica con otras aeronaves. Su configuración de dos tripulantes distribuye las funciones entre un piloto y un oficial de guerra electrónica, responsable de emplear los equipos especializados durante las misiones.

Más noticias

Japón despliega el misil antibuque Tipo 25 con apoyo de puntería de EE. UU.

La Armada de EE. UU. prueba un nuevo lanzamisiles para sus portaaviones

China da un salto en la guerra naval: El GJ-21 despega y aterriza por en el Tipo 076 «Sichuan»

Paracaidistas de EE. UU. disparan 600 proyectiles en un ejercicio de guerra ártica en Alaska

El armamento característico de las configuraciones tradicionales del Growler incluye contenedores de interferencia AN/ALQ-99, instalados bajo las alas y el fuselaje. Cada contenedor incorpora transmisores, antenas y una turbina que aprovecha el flujo de aire para generar electricidad. Los equipos pueden adaptarse para actuar sobre diferentes segmentos del espectro electromagnético, según las amenazas previstas. La Armada señala que el avión puede transportar hasta cinco contenedores ALQ-99, distribuidos entre sus puntos de anclaje.

El EA-18G también puede emplear misiles antirradiación AGM-88 HARM y AGM-88E AARGM contra radares y otros elementos de defensa antiaérea. Esta capacidad permite combinar la interferencia con ataques destinados a inutilizar físicamente equipos enemigos. Para su autoprotección dispone de misiles aire-aire AIM-120 AMRAAM, una característica que le permite operar dentro de formaciones de combate aéreo sin depender exclusivamente de sistemas defensivos electrónicos.

La aeronave puede proporcionar interferencias desde posiciones alejadas de los sistemas enemigos, acompañar a una formación de cazas o utilizar sus equipos para protegerse durante una operación. Estas modalidades responden a distintas necesidades: la interferencia a distancia permite apoyar a varias aeronaves desde una posición relativamente segura, mientras la escolta electrónica acompaña a los aviones de ataque durante su aproximación a zonas protegidas.

Los Growler también desempeñan funciones dentro de los grupos de ataque de portaaviones. Sus sistemas electrónicos contribuyen a proteger aeronaves de combate y unidades navales mediante la detección de emisiones y la interferencia sobre determinados sensores enemigos. La Armada mantiene escuadrones especializados de ataque electrónico, conocidos por las siglas VAQ, que participan en despliegues embarcados y expedicionarios. Australia también opera el EA-18G y participa en su modernización tecnológica mediante programas conjuntos con Estados Unidos.

La Armada estadounidense incorpora los nuevos interferidores AN/ALQ-249

EA-18G Growler con un contenedor AN/ALQ-249 Next Generation Jammer Mid-Band. El nuevo sistema utiliza procesamiento digital y antenas de barrido electrónico.

El programa Next Generation Jammer (NGJ) está destinado a modernizar los equipos de interferencia utilizados por el Growler y reemplazar progresivamente los contenedores AN/ALQ-99. Su arquitectura comprende diferentes versiones, cada una orientada a un segmento del espectro electromagnético. La modernización incorpora técnicas digitales, antenas de barrido electrónico activo y equipos preparados para recibir actualizaciones de software, con el propósito de adaptarse a la evolución de los radares y sistemas de comunicaciones militares.

La primera variante es el AN/ALQ-249(V)1 Next Generation Jammer Mid-Band, desarrollado por Raytheon, filial de RTX. Este equipo utiliza dos contenedores externos con antenas capaces de orientar electrónicamente sus emisiones hacia sectores determinados. Los sistemas digitales permiten generar diferentes técnicas de interferencia y modificar sus características según el equipo adversario. La arquitectura proporciona una mejora en la potencia, el alcance efectivo de interferencia y la flexibilidad respecto de las generaciones anteriores.

La Armada estadounidense declaró la capacidad operativa inicial del NGJ-MB en diciembre de 2024, según anunció oficialmente el 6 de enero de 2025. El sistema ya había participado en un despliegue del grupo de ataque del portaaviones USS Abraham Lincoln, con aeronaves del Escuadrón de Ataque Electrónico VAQ-133. Las operaciones permitieron introducir la tecnología en las actividades de una unidad embarcada y comprobar su integración con las misiones de defensa antiaérea y ataque naval.

La segunda variante, Next Generation Jammer Low Band, está diseñada para combatir equipos que funcionan en segmentos de frecuencia inferiores a los cubiertos por el sistema de banda media. Estos segmentos son utilizados por determinados radares de vigilancia, comunicaciones y otros medios militares. L3Harris desarrolla esta versión mediante una arquitectura modular, abierta a modificaciones posteriores de hardware y software.

El contrato anunciado el 19 de octubre de 2026 tiene un valor de $876 400 000 y financia una nueva fase de ingeniería y fabricación. Comprende equipos industriales, prototipos destinados a demostraciones, actividades de ciberseguridad, desarrollo de software y ensayos. La Armada pretende acelerar la introducción del nuevo sistema para ampliar las posibilidades de interferencia del Growler frente a radares y comunicaciones de diferentes bandas.

Dos días después, General Dynamics Mission Systems anunció un contrato de $184 000 000 para producir las Next Generation Electronic Attack Units, equipos que forman parte de la modernización Growler Block II. La adjudicación comprende la fabricación a plena cadencia y el mantenimiento de los componentes, con trabajos previstos en Bloomington, Minnesota, hasta 2032. La modernización también incorpora mejoras en los sensores, las computadoras de misión y las comunicaciones, además de los nuevos contenedores de interferencia.

La incorporación de estos equipos permite que el Growler mantenga su función especializada mientras los radares militares incorporan nuevas técnicas de procesamiento de señales, cambios de frecuencia y sistemas de transmisión más complejos. La actualización de sus equipos electrónicos es necesaria para modificar las técnicas de interferencia sin sustituir toda la aeronave.

El EA-37B Compass Call ataca las comunicaciones y los sistemas de mando

EA-37B Compass Call de la Fuerza Aérea estadounidense. Su fuselaje modificado incorpora equipos destinados al ataque electromagnético de amplio alcance.

Estados Unidos también está incorporando el EA-37B Compass Call, una plataforma especializada en atacar sistemas electrónicos desde distancias considerables. El avión utiliza una célula derivada del Gulfstream G550, un reactor de largo alcance adaptado para transportar equipos militares y operadores de guerra electrónica. Su desarrollo está dirigido por L3Harris, con la participación de BAE Systems en los sistemas de misión y Gulfstream en la fabricación de la aeronave básica.

El EA-37B reemplaza progresivamente al EC-130H Compass Call, desarrollado sobre el avión de transporte C-130 Hercules. La nueva plataforma utiliza motores turbofán y presenta una velocidad de crucero superior a la de su predecesor, además de permitir vuelos a mayores altitudes. Estas características facilitan el traslado entre regiones y proporcionan condiciones adecuadas para operar los equipos electrónicos durante misiones prolongadas.

Su función principal consiste en afectar las comunicaciones, el procesamiento de información, la navegación y los sistemas de radar utilizados por las fuerzas adversarias. Puede interferir los enlaces necesarios para transmitir órdenes, coordinar unidades terrestres y compartir datos entre sensores y sistemas de armas. Esta actividad se dirige contra los componentes electrónicos que permiten a una fuerza militar organizar sus operaciones, y complementa las misiones de los cazas dedicados a suprimir radares antiaéreos.

El Compass Call dispone de una tripulación de vuelo y de especialistas encargados de manejar los sistemas electrónicos. La configuración de misión puede transportar hasta nueve militares, incluidos los pilotos y el personal dedicado a operar los equipos. Su espacio interior permite instalar estaciones de trabajo, sistemas de procesamiento y otros componentes que requieren mayor volumen y capacidad eléctrica que los disponibles en un caza táctico.

El programa comenzó a recibir aeronaves en 2023, primero destinadas a pruebas y posteriormente a unidades operativas. La Fuerza Aérea estadounidense completó actividades de evaluación operacional durante 2025 y continuó la incorporación de nuevos ejemplares durante 2026. El informe de la Dirección de Pruebas y Evaluación Operacional del Departamento de Defensa señaló que cinco aviones habían sido entregados y que las entregas posteriores continuarían durante los siguientes ejercicios.

En abril de 2026, dos EA-37B participaron en operaciones estadounidenses contra Irán, según confirmó el Comando Central a Air & Space Forces Magazine. Durante julio se registró otro despliegue de aeronaves desde la base de Davis-Monthan, Arizona, hacia el Reino Unido, cuando Washington examinaba la posibilidad de reanudar operaciones de mayor escala contra instalaciones iraníes. Su utilización demuestra la incorporación de la nueva plataforma a las actividades operativas de la Fuerza Aérea.

El EA-37B también ha realizado actividades conjuntas con el RC-135 Rivet Joint, especializado en reconocimiento electrónico. En septiembre de 2025, ambos tipos de aeronaves efectuaron vuelos integrados para desarrollar procedimientos de cooperación. El Rivet Joint obtiene información sobre emisiones y comunicaciones, mientras el Compass Call dispone de sistemas destinados a actuar ofensivamente contra determinadas redes electrónicas. Esta combinación permite relacionar la obtención de información con las actividades de ataque electromagnético.

China despliega el J-16D para acompañar a sus cazas furtivos J-20

Caza chino J-16D con equipos de guerra electrónica instalados bajo las alas y en los extremos alares.

China desarrolla sus capacidades de ataque electrónico mediante el Shenyang J-16D, una variante especializada del caza bimotor J-16. El modelo dispone de dos tripulantes y modifica la configuración original para incorporar receptores, antenas y contenedores externos destinados a la guerra electrónica. Su principal función consiste en apoyar operaciones aéreas ofensivas mediante la detección e interferencia de radares y comunicaciones, especialmente cuando otras aeronaves deben penetrar zonas protegidas por sistemas antiaéreos.

El J-16D fue presentado públicamente durante la exposición Airshow China 2021, celebrada en Zhuhai. Las modificaciones respecto del J-16 convencional incluyen equipos de recepción electrónica instalados en los extremos alares, diferentes contenedores de interferencia bajo las alas y un radomo delantero de menor longitud. También dispone de sistemas para procesar señales y localizar emisores enemigos, que pueden proporcionar información durante operaciones de supresión de defensas antiaéreas.

Las autoridades chinas han presentado al J-16D como una plataforma de apoyo para otras aeronaves de combate, incluidos los cazas furtivos J-20. Su función dentro de una formación puede comprender la localización de radares enemigos, el empleo de interferencias y la transmisión de información relacionada con las defensas adversarias. La presencia de equipos externos especializados permite distribuir las tareas de combate electrónico entre aeronaves diseñadas para interferir sensores y cazas encargados de realizar ataques.

La configuración del J-16D también admite diferentes combinaciones de contenedores según las necesidades de la misión. Las fotografías difundidas durante sus presentaciones muestran equipos de dimensiones y formas distintas, relacionados con la recepción de señales y la interferencia sobre diferentes bandas de frecuencia. El avión puede combinar estas funciones con armamento destinado a atacar radares, aunque las características técnicas completas de sus sistemas electrónicos permanecen reservadas.

La Fuerza Aérea china comenzó a mostrar ejercicios de combate con el J-16D durante noviembre de 2021, cuando la televisión estatal CCTV difundió imágenes de aeronaves que realizaban maniobras con distintivos militares. Desde entonces, la plataforma forma parte de los desarrollos chinos dirigidos a ampliar la capacidad de operar frente a sistemas de defensa antiaérea avanzados.

El J-15DT permite a China realizar ataques electrónicos desde portaaviones

J-15DT de la Armada china, una variante especializada en guerra electrónica preparada para operar desde portaaviones.

La Armada china también dispone de una aeronave de ataque electrónico desarrollada a partir del caza embarcado J-15. La variante J-15D, junto con su configuración naval J-15DT, incorpora equipos especializados de interferencia y detección electromagnética. Su arquitectura utiliza una célula bimotor de dos tripulantes, con contenedores de interferencia externos y modificaciones destinadas a las operaciones de aviación embarcada.

El J-15D apareció públicamente durante Airshow China 2024. El ministerio de Defensa chino lo presentó como una plataforma destinada a ejecutar operaciones de guerra electrónica desde formaciones navales. Janes identificó varios contenedores externos de interferencia y equipos adicionales instalados en los extremos alares, configurados para trabajar sobre diferentes sectores del espectro electromagnético. La aeronave desempeña una función comparable a la del EA-18G Growler en la aviación embarcada estadounidense.

El desarrollo de la variante J-15DT está relacionado con la incorporación del portaaviones «Fujian», equipado con catapultas electromagnéticas. El buque puede lanzar aeronaves de mayor masa durante el despegue y recuperar aparatos mediante cables de detención. Esta configuración permite utilizar aviones especializados que transportan equipos electrónicos externos, junto con cazas de superioridad aérea, aeronaves de alerta temprana y otros sistemas de aviación naval.

Durante noviembre de 2025, la Armada china confirmó que el J-15DT había participado en operaciones de despegue mediante catapulta y recuperación con cables de detención desde el «Fujian». Los ejercicios también incluyeron cazas J-15T, aviones furtivos J-35 y aeronaves de alerta temprana KJ-600. La actividad permitió comprobar la operación conjunta de diferentes tipos de aeronaves desde el nuevo portaaviones.

La combinación del J-15DT y el KJ-600 permite distribuir funciones entre medios especializados. El KJ-600 está destinado a proporcionar vigilancia aérea y coordinación de las operaciones, mientras el J-15DT puede efectuar interferencias contra radares y comunicaciones adversarias. Los cazas J-35 y J-15T proporcionan medios de combate aéreo y ataque. Esta organización introduce en la aviación embarcada china una estructura que combina aeronaves de guerra electrónica, alerta temprana y combate.

Alemania prepara quince Eurofighter EK para reemplazar al Tornado ECR

El Tornado ECR alemán

Alemania desarrolla el Eurofighter EK, una variante especializada del caza europeo destinada a reemplazar al Tornado ECR en misiones de combate electrónico. El programa contempla modificar quince aeronaves para incorporar equipos de reconocimiento electromagnético, interferencia y armamento antirradiación. Su entrada en servicio está prevista alrededor de 2030, cuando comenzará la retirada de los Tornado dedicados a estas funciones.

El principal sistema electrónico será Arexis, desarrollado por la empresa sueca Saab. Su arquitectura utiliza sensores destinados a detectar, identificar y localizar emisores de radar, junto con equipos capaces de producir interferencias. El programa también contempla incorporar herramientas de procesamiento que permitan analizar señales y adaptar las contramedidas. Saab colabora con la empresa tecnológica Helsing en determinadas funciones de procesamiento e inteligencia artificial.

En noviembre de 2025, Saab anunció dos contratos relacionados con Arexis para el Eurofighter alemán, por un valor conjunto de aproximadamente €549 000 000. Las entregas están previstas entre 2025 y 2028 y comprenden equipos, integración y desarrollos asociados al procesamiento de información. Airbus es responsable de integrar estos componentes dentro de las aeronaves seleccionadas para el programa.

El Eurofighter EK también podrá utilizar misiles AGM-88E Advanced Anti-Radiation Guided Missile contra radares enemigos. La combinación de sensores electrónicos, interferencia y armamento permitirá desarrollar operaciones de supresión y destrucción de defensas antiaéreas. Su misión será proporcionar apoyo a otras aeronaves durante ataques contra zonas defendidas, además de realizar actividades de reconocimiento electrónico.

El Tornado ECR desempeña actualmente esa función en Alemania y también ha sido utilizado por Italia. Su sistema Emitter Location System (ELS) identifica y localiza radares y otras fuentes de emisión electromagnética, mientras los misiles AGM-88 HARM permiten atacar las instalaciones detectadas. La aeronave fue desarrollada específicamente para misiones de reconocimiento electrónico y supresión de defensas, y participó en operaciones militares de la OTAN.

El programa Eurofighter EK representa la transición europea hacia sistemas de interferencia digitales integrados en cazas modernos. La incorporación de Arexis permitirá actualizar los equipos de guerra electrónica y mantener la capacidad de operar contra radares avanzados durante las próximas décadas.

Rusia utiliza el Il-22PP y los sistemas Jibini para interferir señales militares

Il-22PP Porubshchik ruso, desarrollado para misiones de reconocimiento e interferencia electrónica mediante equipos instalados en una célula derivada del Il-18.

Rusia mantiene una organización diferente de sus capacidades de guerra electrónica, con una presencia importante de sistemas terrestres y equipos de autoprotección instalados en aeronaves de combate. Entre sus plataformas especializadas figura el Il-22PP Porubshchik, desarrollado mediante la modificación de aviones de la familia Ilyushin Il-18. Este modelo incorpora equipos destinados a identificar emisiones y generar interferencias contra determinados sistemas de comunicaciones y radares.

El Il-22PP transporta equipos electrónicos de mayor tamaño que los instalados habitualmente en cazas, con antenas y estructuras externas distribuidas por el fuselaje. Su función comprende actividades de reconocimiento electromagnético y ataque electrónico desde una plataforma de gran tamaño. Rusia desarrolló esta capacidad junto con programas de modernización de sistemas terrestres y comenzó a examinar nuevas versiones del Porubshchik durante los años anteriores a la guerra de Ucrania.

Los cazas rusos también utilizan equipos de guerra electrónica para reducir su vulnerabilidad. La familia Jibini, conocida internacionalmente como Khibiny, incluye contenedores y sistemas instalados en aeronaves como el Su-34 y el Su-35. Estos equipos reciben señales procedentes de radares enemigos y generan contramedidas destinadas a dificultar el seguimiento y los procedimientos de guiado. Su función principal está relacionada con la protección electrónica de la aeronave, aunque determinadas configuraciones pueden proporcionar interferencias adicionales.

Rusia dispone asimismo de aeronaves de reconocimiento electrónico, como el Il-20 y el Tu-214R. Estos aparatos transportan sensores destinados a obtener información sobre radares, comunicaciones y otros emisores, y pueden proporcionar datos para las operaciones militares. Su papel difiere del de una plataforma dedicada principalmente a transmitir interferencias. La distinción entre reconocimiento y ataque electrónico permite identificar las funciones que cada modelo desempeña dentro de las fuerzas rusas.

La guerra de Ucrania ha mostrado las dificultades que presentan las operaciones electromagnéticas cuando los dos bandos utilizan sistemas de interferencia, drones, radares y comunicaciones distribuidas. El Centro de Competencia de Poder Aéreo Conjunto de la OTAN (JAPCC) examinó durante 2025 las limitaciones observadas en algunos equipos rusos y los problemas de coordinación entre diferentes medios electrónicos. También identificó interferencias que afectaron a las propias comunicaciones y sistemas de mando rusos durante determinadas operaciones.

Los aviones de sexta generación incorporarán nuevas funciones de ataque electrónico

J-50

Las futuras plataformas aéreas de combate están siendo diseñadas para utilizar sensores, enlaces de datos y sistemas electrónicos distribuidos entre diferentes aeronaves. Los programas de sexta generación de Estados Unidos, China y Europa incorporan el combate electromagnético entre las funciones que deberán desarrollar sus nuevas arquitecturas. Los radares de barrido electrónico activo, los equipos de recepción digital y los sistemas de procesamiento pueden contribuir a detectar emisiones y emplear contramedidas durante las operaciones.

La evolución también comprende aeronaves no tripuladas destinadas a realizar misiones de apoyo electrónico. Estas plataformas pueden transportar sensores y transmisores, operar junto con cazas tripulados y proporcionar información desde sectores diferentes del espacio aéreo. La distribución de equipos entre varios aparatos permite ampliar la cobertura de vigilancia electromagnética y organizar las actividades de ataque sobre distintas zonas.

Otra modificación importante es la utilización de software para adaptar las técnicas de interferencia. Los sistemas modernos pueden procesar señales, identificar determinadas características de los radares y seleccionar procedimientos adecuados para las condiciones detectadas. Las arquitecturas abiertas permiten introducir nuevas funciones mediante actualizaciones y sustituir componentes sin modificar completamente el sistema de misión de la aeronave. Esta orientación está presente en los programas estadounidenses Next Generation Jammer y en el sistema europeo Arexis.

La utilización de equipos de ataque electrónico requiere también coordinar las emisiones con las comunicaciones de las propias fuerzas. Una señal de interferencia puede afectar receptores aliados si no se tienen en cuenta sus características y la distribución de frecuencias. Las operaciones de combate electromagnético comprenden, por tanto, la planificación y el control de las emisiones para facilitar los ataques contra sistemas adversarios y mantener el funcionamiento de los equipos propios.

Los aviones de ataque electrónico continuarán desempeñando una función especializada dentro de las operaciones militares. Su empleo permite actuar contra los radares, enlaces y sistemas de mando que sostienen las defensas antiaéreas y coordinan las fuerzas militares. La modernización del EA-18G, la incorporación del EA-37B, el desarrollo de las plataformas chinas J-16D y J-15DT y la preparación del Eurofighter EK muestran la inversión que diferentes países destinan a esta capacidad.

Los contratos estadounidenses anunciados durante octubre de 2026 aceleran la incorporación de nuevos equipos de interferencia, mientras China amplía la aviación de ataque electrónico de sus portaaviones y Alemania prepara su nueva plataforma especializada. La combinación de sensores digitales, transmisores de mayor capacidad, procesamiento avanzado y sistemas de armas antirradiación determina la evolución de estas aeronaves y su utilización en operaciones aéreas de alta intensidad.

Etiquetas: EA-18G GrowlerEA-37BIL-22MJ-15J-16D

LO MÁSRECIENTE

Una formación de aeronaves “Dust Devils” del Escuadrón de Pruebas y Evaluación Aérea (VX) 31, que incluye un EA-18G Growler, un AV-8B Harrier II+, un F/A-18F Super Hornet y un F/A-18D Hornet, sobrevuela el Campo de Entrenamiento Marítimo de Point Mugu, California, durante un ejercicio fotográfico. (Crédito de la imagen: Armada de los EE. UU.)
Defensa y tecnología militar

Aviones de ataque electrónico combaten radares y defensas antiaéreas

Estados Unidos, China y las potencias europeas modernizan sus aeronaves de guerra electrónica para interferir radares, desorganizar comunicaciones.

Leer másDetails
Type 25 Anti-Ship

Japón despliega el misil antibuque Tipo 25 con apoyo de puntería de EE. UU.

La Armada de EE. UU. prueba un nuevo lanzamisiles para sus portaaviones

Edificio restaurado de la yeshivá de Radin en Radun, Bielorrusia

La yeshivá del Chofetz Chaim reabre en Bielorrusia desde la II Guerra Mundial

Una electora deposita su voto en un centro de votación de Rahat, el 27 de octubre de 2026.

Tres activistas de Ra’am saldrán del arresto domiciliario por falta de pruebas

ANÁLISIS

Opinión

El alarmante ascenso del poder islámico en Israel

La elevada participación árabe en las elecciones israelíes de esta semana debería encender las alarmas tanto en Israel como en...

Leer másDetails

Trump no es candidato: pero su futuro político está en juego

Votación en unas elecciones en Israel

El mundo opina sobre las elecciones en Israel: aunque no tiene voto

Israel revela imágenes del ataque que mató a Nasrallah

Máxima tensión antes de las elecciones: ¿atacará primero Israel o Irán?

Urna electoral

Las promesas electorales no son simples recomendaciones

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password? Sign Up

Create New Account!

Fill the forms bellow to register

All fields are required. Log In

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In

Add New Playlist

No Result
View All Result
  • Inicio
  • FDI
  • Gaza
  • Terrorismo
  • Mundo
  • Defensa y tecnología militar
  • Siria
  • Irán
  • Antisemitismo
  • Tecnología
  • Arqueología