Las fuerzas japonesas trasladaron por primera vez su nuevo misil de 1.000 kilómetros de alcance fuera de su base y ensayaron ataques navales con información táctica estadounidense.
La Fuerza Terrestre de Autodefensa de Japón desplegó por primera vez su nuevo misil antibuque de largo alcance Tipo 25 durante el ejercicio militar Keen Sword 27, realizado conjuntamente con Estados Unidos. La operación tuvo lugar el 25 de octubre de 2026 en el campo de entrenamiento de Ōnohara, entre las prefecturas de Nagasaki y Saga, y permitió ensayar ataques contra buques enemigos utilizando información de objetivos procedente de las fuerzas estadounidenses y de los mandos japoneses. El sistema, desarrollado por Mitsubishi Heavy Industries, tiene un alcance estimado de 1.000 kilómetros y forma parte de la nueva capacidad japonesa de ataque a distancia.
Un lanzador móvil del 5.º Regimiento de Misiles Tierra-Buque llegó al área de entrenamiento alrededor de las 9:20 de la mañana. Después de asegurar el perímetro, los militares elevaron sus cuatro contenedores de misiles hasta la posición de disparo en menos de dos minutos. La maniobra reprodujo los procedimientos necesarios para atacar un buque de guerra mediante información compartida. La actividad utilizó un lanzador sin misiles reales y se concentró en el despliegue, la preparación del arma y la coordinación de la misión.
El Tipo 25 había entrado en servicio el 31 de marzo de 2026 en la guarnición de Kengun, prefectura de Kumamoto. Su aparición en Ōnohara representa el primer despliegue de entrenamiento fuera de esa instalación desde su incorporación a las unidades japonesas. La demostración permitió examinar la movilidad del lanzador, el tiempo necesario para establecer una posición de fuego y los procedimientos de integración con las operaciones de vigilancia y ataque naval del ejercicio Keen Sword.

El lanzador Tipo 25 quedó preparado para atacar en menos de dos minutos
La demostración reunió aproximadamente a diez militares del 5.º Regimiento, una unidad perteneciente a la 2.ª Brigada de Artillería del Ejército Occidental japonés. Los participantes trasladaron un vehículo lanzador de ocho ruedas desde su guarnición habitual hasta la zona de entrenamiento. Durante la presentación ante los periodistas, varios soldados aseguraron el emplazamiento mientras el vehículo ocupaba su posición. Posteriormente, la estructura de lanzamiento se elevó y los cuatro contenedores quedaron orientados para reproducir una misión contra un objetivo naval.
El vehículo tiene aproximadamente once metros de longitud y 2,5 metros de anchura, con una estructura de transporte y lanzamiento instalada sobre su plataforma posterior. Los cuatro misiles se alojan en contenedores cerrados, dispuestos en dos niveles. Esta configuración permite proteger las municiones durante su transporte y preparar el sistema para el disparo mediante mecanismos hidráulicos de elevación. El Ejército japonés emplea lanzadores móviles porque pueden desplazarse entre distintas posiciones y reducir su permanencia en emplazamientos conocidos por un adversario.
El teniente coronel Tomoyuki Obata, portavoz del Ejército Occidental, explicó a Stars and Stripes que el Tipo 25 está concebido para operar desde diferentes lugares según las necesidades militares. La característica permite que las unidades no dependan exclusivamente de instalaciones permanentes. La posibilidad de trasladar los lanzadores entre posiciones es relevante para la defensa de las islas japonesas, donde las fuerzas terrestres deben proteger sectores marítimos separados por grandes distancias.
Durante el entrenamiento, la preparación del lanzador se completó en aproximadamente un minuto y medio, según la agencia japonesa Kyodo. La maniobra se desarrolló bajo una lluvia intensa y contó con la protección de soldados que habían llegado previamente al lugar. Los equipos comprobaron el movimiento de la estructura, la orientación hacia el sector marítimo previsto y los procedimientos de coordinación necesarios para efectuar un ataque simulado.
El apoyo estadounidense permitió ensayar la selección de objetivos navales
La participación del Tipo 25 en Keen Sword 27 incluyó el intercambio de información táctica para preparar ataques contra buques enemigos simulados. Según el Ejército Occidental japonés, las unidades practicaron la recepción de datos procedentes de las fuerzas estadounidenses y de escalones superiores de mando, seguidos de los procedimientos de selección de objetivos y preparación del lanzamiento. La actividad formó parte de un ejercicio antibuque más amplio, en el que participaron unidades de la 4.ª División y de la 2.ª Brigada de Artillería.
La contribución estadounidense se concentró en la información utilizada para preparar las misiones. Los procedimientos del lanzador en Ōnohara estuvieron a cargo de militares japoneses, mientras otras unidades participaban en la coordinación general del ejercicio. Esta organización permitió ensayar la cooperación entre mandos aliados y unidades de fuego distribuidas, una función necesaria para emplear misiles antibuque contra objetivos situados más allá del alcance visual de los sensores terrestres.
El alcance del Tipo 25 exige disponer de información procedente de medios externos. Un radar costero convencional está limitado por la curvatura terrestre cuando intenta seguir buques que navegan a grandes distancias. Para localizar objetivos situados a cientos de kilómetros, las fuerzas militares pueden emplear aeronaves de patrulla marítima, sensores embarcados, satélites y otros sistemas de vigilancia. Los centros de mando reúnen esos datos y los transmiten a las unidades encargadas de preparar los ataques.
La información es especialmente importante cuando el objetivo se encuentra en movimiento. Un buque puede modificar su rumbo y posición durante el tiempo que tarda un misil de crucero en alcanzar la zona de interceptación. Los sistemas de reconocimiento deben proporcionar datos adecuados para calcular su trayectoria y permitir que el armamento reciba las actualizaciones previstas por sus sistemas de guiado. Japón ha incorporado las comunicaciones por satélite y la obtención de información de objetivos entre las tecnologías relacionadas con sus nuevos misiles de largo alcance.
El ejercicio también permitió integrar el Tipo 25 en una operación que comprendía unidades terrestres, navales y aéreas. Los entrenamientos antibuque de Keen Sword se desarrollaron sobre escenarios situados frente a Shikoku y al suroeste de Kyushu, donde las fuerzas participantes ensayaron actividades de detección, seguimiento y enfrentamiento contra buques enemigos. La unidad de misiles de Ōnohara intervino en esa estructura de combate mediante sus procedimientos de despliegue y preparación de fuego.
El Tipo 25 multiplica por cinco el alcance del anterior misil japonés Tipo 12

El Tipo 25 procede del programa de modernización del misil antibuque Tipo 12, desarrollado por Mitsubishi Heavy Industries para la Fuerza Terrestre de Autodefensa. El modelo original entró en servicio en 2012 con un alcance aproximado de 200 kilómetros y estaba concebido para defender las costas japonesas contra buques enemigos. Su arquitectura utiliza un vehículo lanzador de seis contenedores, un propulsor inicial de combustible sólido y un misil de crucero equipado con navegación inercial, correcciones por satélite y guiado radar durante la fase terminal.
La versión modernizada amplía el alcance nominal hasta aproximadamente 1.000 kilómetros mediante cambios en la propulsión, la aerodinámica y la capacidad de combustible. El nuevo diseño incorpora un motor turbofán, alas plegables de mayor superficie y una estructura con formas angulares destinadas a reducir determinadas reflexiones de radar. Las modificaciones permiten mejorar la eficiencia del vuelo de crucero y ampliar la distancia desde la que pueden efectuarse ataques contra objetivos navales.
El empleo de un motor turbofán representa una diferencia respecto del turborreactor del Tipo 12 original. En un misil de crucero subsónico, la eficiencia propulsiva influye directamente en la autonomía disponible para una determinada cantidad de combustible. Las modificaciones aerodinámicas también permiten adaptar el diseño a vuelos más prolongados. La nueva geometría del fuselaje procura disminuir su detectabilidad frente a determinados radares, una característica relevante para el armamento que debe aproximarse a buques protegidos por sistemas de defensa antiaérea.
La estructura del Tipo 25 también es mayor que la de su predecesor. Mientras el lanzador original transporta seis misiles, el nuevo vehículo utiliza cuatro contenedores de mayor tamaño. La disposición responde a las dimensiones de la munición modernizada y mantiene una plataforma móvil preparada para operar desde posiciones terrestres. El sistema puede trasladarse junto con vehículos de apoyo, equipos de mando y otros elementos necesarios para sostener las operaciones de una unidad de misiles costeros.
La ampliación del alcance permite cubrir zonas marítimas mucho más extensas desde posiciones situadas dentro de Japón. Desde Kyushu, una distancia nominal de 1.000 kilómetros comprende amplias áreas del mar de China Oriental y alcanza sectores próximos a la costa continental china y la península de Corea. La movilidad del lanzador también permite modificar el emplazamiento de las unidades según la distribución de los objetivos y las necesidades defensivas.
Mitsubishi completó siete lanzamientos de prueba en Estados Unidos durante 2025
El desarrollo del Tipo 25 comenzó como una ampliación del programa Tipo 12, dentro de las decisiones adoptadas por Japón para incorporar armas capaces de operar a grandes distancias. Los trabajos de investigación de la variante terrestre se iniciaron durante el ejercicio fiscal 2021. Posteriormente, el ministerio de Defensa extendió el programa a versiones destinadas a buques de guerra y aeronaves de combate, con el propósito de disponer de una familia de misiles que pudiera utilizarse desde diferentes plataformas.
Las primeras pruebas de lanzamiento de la versión terrestre modernizada se realizaron en octubre de 2024, en las instalaciones japonesas de Niijima. El ministerio de Defensa comunicó que los ensayos del 4, 14 y 17 de octubre habían permitido comprobar el funcionamiento del misil durante el vuelo. La misma campaña incluyó pruebas de la variante naval los días 28 de octubre y 1 de noviembre. Los resultados proporcionaron información para continuar las actividades de desarrollo y preparar una segunda fase de ensayos.
Durante octubre y noviembre de 2025, Japón realizó siete lanzamientos adicionales de la versión terrestre en California, Estados Unidos. Las pruebas se efectuaron los días 8, 16 y 29 de octubre y 14, 19, 21 y 27 de noviembre. El ministerio de Defensa anunció el 19 de diciembre que la campaña había confirmado los vuelos previstos y proporcionado los datos necesarios para completar el desarrollo. La participación de instalaciones estadounidenses permitió realizar las pruebas de largo alcance dentro de áreas adecuadas para ese tipo de armamento.
El programa avanzó hacia la producción durante esa etapa. Mitsubishi Heavy Industries recibió contratos de desarrollo y fabricación relacionados con la familia de misiles, mientras las autoridades japonesas aceleraban los plazos de incorporación. El trabajo industrial abarcó las variantes terrestres, navales y aéreas, concebidas para compartir componentes y tecnologías de guiado. La producción anticipada permitió disponer de los primeros equipos terrestres durante marzo de 2026.
El ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, anunció el 31 de marzo la finalización del desarrollo de la variante terrestre y su designación oficial como Tipo 25. Ese mismo día se incorporaron los primeros equipos al 5.º Regimiento de Misiles Tierra-Buque en Kengun. El Gobierno también anunció la entrada en servicio del proyectil planeador de alta velocidad Tipo 25 en la guarnición de Fuji, otro programa japonés destinado a ampliar el armamento de ataque a distancia.
Japón prepara versiones del misil Tipo 25 para destructores y cazas F-2

El programa Tipo 25 forma parte de un proyecto más amplio para distribuir armamento de largo alcance entre las fuerzas terrestres, navales y aéreas de Japón. El ministerio de Defensa desarrolla una variante destinada a buques de guerra y otra preparada para aeronaves, ambas derivadas del Tipo 12 modernizado. Esta familia permitirá emplear misiles con características relacionadas desde diferentes posiciones y ampliar las posibilidades de ataque contra buques que operen en el Pacífico occidental.
La Armada japonesa prepara la incorporación de la variante naval al destructor «Teruzuki» (DD-116), de la clase Akizuki, con base en Yokosuka. El buque tiene aproximadamente 150 metros de eslora y dispone de sistemas de vigilancia y defensa antiaérea, además de armamento antibuque. Su utilización como plataforma para el nuevo misil permitirá evaluar la integración con los sistemas de combate navales. El calendario oficial contempla comenzar a operar esta variante durante el ejercicio fiscal 2027.
La Fuerza Aérea de Autodefensa también desarrolla una versión adaptada a los cazas Mitsubishi F-2. El 30 de julio de 2026, observadores fotografiaron un F-2B del Ala de Desarrollo y Pruebas Aéreas mientras transportaba dos ejemplares de la nueva munición bajo las alas, durante actividades realizadas desde la base aérea de Gifu. El aparato participaba en pruebas de transporte cautivo, destinadas a examinar las características de la integración del armamento con la aeronave.
La variante aérea presenta modificaciones respecto del modelo terrestre, especialmente porque aprovecha la velocidad y altitud de lanzamiento proporcionadas por el caza. La instalación del misil bajo las alas también exige comprobar las cargas aerodinámicas, los procedimientos de separación y la compatibilidad con los equipos de control del F-2. Las actividades de julio permitieron avanzar en esas evaluaciones antes de los futuros ensayos de lanzamiento.
El ministerio de Defensa prevé incorporar la variante aérea a unidades de F-2 modernizados destinadas a la base de Hyakuri, en la prefectura de Ibaraki. La combinación de misiles terrestres, navales y aéreos permitirá distribuir las posiciones desde las que Japón puede efectuar ataques de largo alcance y coordinar operaciones contra objetivos marítimos utilizando diferentes medios militares.
Keen Sword 27 despliega misiles estadounidenses cerca de Taiwán

La participación del Tipo 25 se desarrolló dentro de Keen Sword 27, un ejercicio militar organizado entre el 19 y el 29 de octubre. Las maniobras reunieron aproximadamente a 45.000 militares japoneses y 12.000 estadounidenses, además de participantes de otros siete países. Las actividades comprendieron operaciones terrestres, navales y aéreas, defensa contra misiles, maniobras anfibias, abastecimiento e intercambio de información entre fuerzas aliadas.
El ejercicio prestó especial atención al archipiélago de Nansei, que se extiende desde Kyushu hacia Taiwán. Sus islas forman parte de una región de importancia militar para Japón porque se encuentran próximas a las principales rutas de acceso entre el mar de China Oriental y el océano Pacífico. Las fuerzas japonesas y estadounidenses practicaron el despliegue de unidades en diferentes instalaciones, el movimiento de equipos y la coordinación de operaciones contra amenazas aéreas y marítimas.
El Cuerpo de Marines estadounidense incorporó sus sistemas Navy-Marine Expeditionary Ship Interdiction System (NMESIS) y Marine Air Defense Integrated System (MADIS) a las actividades de Yonaguni, la isla japonesa situada aproximadamente a 110 kilómetros de Taiwán. El NMESIS utiliza misiles antibuque Naval Strike Missile instalados en lanzadores terrestres móviles, mientras que MADIS está destinado a proporcionar defensa antiaérea de corto alcance contra aeronaves y drones.
Las fuerzas estadounidenses también prepararon despliegues de sistemas de artillería de cohetes HIMARS y otros equipos en sectores del suroeste japonés. La combinación de estas plataformas con los misiles costeros japoneses permite practicar la distribución de unidades de fuego entre distintas islas y posiciones terrestres. Los ejercicios incluyeron actividades relacionadas con la vigilancia marítima, la protección de instalaciones y el movimiento de medios militares entre bases.
El 28 de octubre, durante una reunión celebrada en Filipinas, Shinjiro Koizumi y el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, destacaron los avances alcanzados en Keen Sword 27. Ambos gobiernos acordaron continuar desarrollando entrenamientos conjuntos más complejos, incluidos nuevos ejercicios con fuego real. También examinaron medidas para ampliar el acceso recíproco a instalaciones militares, dispersar aeronaves y reforzar su presencia en el suroeste de Japón.
Japón amplía su capacidad de ataque a distancia ante la actividad militar china
La entrada en servicio del Tipo 25 responde a la modernización de las Fuerzas de Autodefensa japonesas y al crecimiento de las capacidades militares de China. Pekín ha ampliado sus fuerzas navales, incrementado las operaciones de portaaviones y desarrollado armamento de largo alcance que puede amenazar instalaciones militares y buques en el Pacífico occidental. Japón considera necesario disponer de misiles capaces de atacar unidades enemigas antes de que se aproximen a sus islas y bases principales.
El 14 de octubre de 2026, Japón desplegó aviones de combate después de detectar actividades aéreas procedentes del portaaviones chino «Liaoning» aproximadamente a 250 kilómetros al sur de Ishigaki. Buques y aeronaves de patrulla japoneses también siguieron los movimientos de la formación naval china cuando atravesó las aguas situadas entre Okinawa y Miyako para entrar en el Pacífico. Pekín describió esas operaciones como ejercicios militares habituales.
El jefe del Estado Mayor de la Fuerza Terrestre japonesa, general Masayoshi Arai, explicó el 20 de octubre que Japón necesita desarrollar medios para interceptar fuerzas navales y unidades de desembarco antes de que alcancen su territorio. El general vinculó el despliegue del Tipo 25 con la preparación para trasladar unidades desde sus guarniciones permanentes hacia posiciones operativas. También destacó la importancia de utilizar ejercicios para perfeccionar el transporte, la protección y la preparación de los sistemas de largo alcance.
El Gobierno japonés denomina estas capacidades stand-off, por su posibilidad de emplear armamento desde posiciones alejadas de las principales amenazas enemigas. La estrategia también comprende la denominada capacidad de contraataque, incorporada a los documentos nacionales de seguridad aprobados en diciembre de 2022. Esta orientación contempla atacar determinadas instalaciones militares adversarias cuando se cumplan las condiciones establecidas por la política de defensa japonesa.
El Tipo 25 es uno de los primeros sistemas nacionales incorporados para desarrollar esa función. Su alcance permite atacar buques situados lejos de las costas japonesas y proporciona una plataforma móvil que puede trasladarse entre diferentes emplazamientos. La planificación de los futuros despliegues también contempla utilizar misiles desde buques de guerra y cazas, además de incorporar armamento estadounidense como el Tomahawk.
La instalación de estos sistemas ha generado preocupación entre algunos residentes de Kumamoto. Durante una exhibición organizada el 3 de octubre en la guarnición de Kengun, el ministerio de Defensa mostró al público los lanzadores y vehículos de transporte de municiones. Parte de los asistentes solicitó información adicional sobre las consecuencias de mantener armas de largo alcance cerca de zonas pobladas. El debate se relaciona con el riesgo de que las instalaciones militares utilizadas para almacenar estos sistemas puedan convertirse en objetivos durante un conflicto.
El Tipo 25 continuará desplegándose en nuevas unidades durante 2027
El ministerio de Defensa japonés prevé ampliar la distribución del Tipo 25 durante los próximos ejercicios presupuestarios. El programa contempla nuevas entregas al 5.º Regimiento de Misiles Tierra-Buque durante el ejercicio fiscal 2026 y la incorporación de equipos a la unidad de instrucción de artillería de la guarnición de Fuji durante 2027. Estos despliegues permitirán preparar más dotaciones y extender el entrenamiento con el nuevo sistema a otras instalaciones militares.
Las autoridades también continúan desarrollando los sistemas de obtención de información necesarios para emplear armamento de largo alcance. El Libro Blanco de Defensa de Japón de 2026 identifica la recopilación de datos de objetivos y la coordinación de mando como componentes de la modernización. El país pretende ampliar sus medios de vigilancia y comunicaciones para utilizar los nuevos misiles desde distintas posiciones terrestres, navales y aéreas.
La demostración realizada en Ōnohara constituye la primera aplicación del Tipo 25 en un ejercicio de despliegue fuera de su guarnición permanente. El 5.º Regimiento practicó el movimiento del lanzador, la preparación de sus cuatro contenedores y la coordinación de una misión contra un buque enemigo simulado, dentro de una actividad que incorporó información táctica estadounidense y japonesa.
La participación en Keen Sword 27 permitió trasladar a una maniobra militar los procedimientos desarrollados durante los ensayos y la incorporación del misil al servicio. Japón continúa preparando sus unidades para emplear el Tipo 25 desde posiciones móviles, mientras desarrolla las variantes destinadas a destructores y cazas F-2. El programa permitirá ampliar las operaciones antibuque de largo alcance de las Fuerzas de Autodefensa y su integración con los medios estadounidenses desplegados en el Pacífico occidental.









