China completa las primeras operaciones de vuelo del GJ-21 desde su nuevo buque de asalto anfibio, equipado con una catapulta electromagnética para aeronaves no tripuladas.
La Armada de China completó el primer despegue y aterrizaje del dron furtivo de reconocimiento y ataque GJ-21 desde el buque de asalto anfibio Tipo 076 «Sichuan», durante una campaña de pruebas navales realizada en octubre de 2026. El ministerio de Defensa chino anunció el resultado este viernes 30 de octubre y confirmó que la aeronave no tripulada consiguió operar desde la cubierta del nuevo buque, identificado con el número de casco 51. La prueba representa un avance en el desarrollo de la aviación naval china, que incorpora aeronaves furtivas de ala fija a sus plataformas de asalto anfibio.
El «Sichuan» es el primer buque de asalto anfibio chino equipado con una catapulta electromagnética y equipos de recuperación de aeronaves mediante cables de detención. Su diseño permite combinar helicópteros, vehículos anfibios y drones de combate de ala fija en una misma plataforma. El GJ-21, desarrollado a partir del avión no tripulado GJ-11, incorpora modificaciones para operar desde buques, entre ellas alas plegables, un gancho de apontaje y un dispositivo de conexión con la catapulta. Estas características permiten emplear una aeronave de mayor tamaño y carga útil que los drones de despegue vertical utilizados habitualmente en buques anfibios.
La demostración fue comunicada por la agencia estatal Xinhua, que citó a fuentes de la Armada china. El anuncio coincide con una nueva serie de pruebas del «Sichuan» desarrolladas durante los últimos días de octubre, después de casi un año de ensayos de navegación, sistemas eléctricos y equipos aeronáuticos. La Armada considera que el resultado confirma su capacidad para realizar operaciones de despegue y recuperación de drones furtivos de ala fija desde grandes buques de combate.
El GJ-21 completa sus primeras operaciones desde la cubierta del «Sichuan»

La operación anunciada por la Armada china reúne dos programas que habían avanzado mediante ensayos separados. El GJ-21 había realizado vuelos sobre territorio chino, mientras el «Sichuan» completaba sus pruebas de navegación y de funcionamiento de los equipos aeronáuticos. La nueva demostración incorpora el ciclo de salida y regreso de una aeronave furtiva de ala fija desde una plataforma naval, una operación que exige coordinación entre los sistemas del buque y los controles de vuelo del dron.
El GJ-21 había sido presentado públicamente durante el desfile militar celebrado en Pekín el 3 de septiembre de 2025, como parte de una nueva generación de aeronaves no tripuladas desarrolladas para las fuerzas armadas chinas. Su configuración mostraba una adaptación del GJ-11, conocido como Sharp Sword, con modificaciones estructurales destinadas a soportar las operaciones embarcadas. Entre los elementos identificados figuraban las alas plegables y los dispositivos necesarios para el lanzamiento mediante catapulta y la recuperación mediante cables.
A finales de enero de 2026 aparecieron fotografías de una aeronave con características correspondientes al GJ-21 sobre la cubierta del «Sichuan», mientras permanecía en las instalaciones del astillero Hudong-Zhonghua, en Shanghái. Janes examinó las imágenes y señaló que el aparato parecía ser una maqueta destinada a comprobar la distribución de espacios y los movimientos de las aeronaves dentro del buque. Las fotografías mostraban el dron sobre uno de los elevadores laterales, con las alas plegadas y próximo a la entrada del hangar.
Las pruebas aéreas continuaron durante los meses siguientes. El 30 de abril se difundieron nuevas fotografías del GJ-21 en vuelo con el tren de aterrizaje desplegado, que permitieron observar la barra de lanzamiento instalada en el tren delantero. En agosto aparecieron grabaciones del aparato sobre Huludao, en la provincia de Liaoning. El South China Morning Post examinó esos vídeos y localizó las zonas donde fueron registrados, lo que permitió documentar los vuelos de la variante naval antes de su integración con el «Sichuan».
El Tipo 076 incorpora una catapulta electromagnética para drones de combate

El «Sichuan» es el primer buque de la clase Tipo 076, una nueva generación de plataformas de asalto anfibio diseñadas para transportar fuerzas terrestres y proporcionar apoyo aéreo. Tiene un desplazamiento a plena carga superior a 40.000 toneladas y una cubierta de vuelo de aproximadamente 250 metros de longitud y 62 metros de anchura. Su disposición incluye dos superestructuras separadas, destinadas a distribuir las funciones de navegación, control de vuelo y otros equipos del buque.
La característica principal del diseño es la instalación de una catapulta electromagnética que permite acelerar aeronaves de ala fija durante el despegue. El buque también incorpora cables de detención para recuperar aparatos que aterrizan horizontalmente sobre la cubierta. Ambos sistemas forman una arquitectura conocida como CATOBAR, por las siglas inglesas de despegue asistido por catapulta y recuperación mediante detención. Esta configuración permite operar aeronaves que requieren velocidades de lanzamiento superiores a las que pueden alcanzar por sus propios medios dentro de una cubierta corta.
La catapulta utiliza energía eléctrica para acelerar un dispositivo que transmite el impulso a la aeronave durante su recorrido por la cubierta. A diferencia de las catapultas tradicionales impulsadas por vapor, el sistema electromagnético permite regular la aceleración mediante equipos eléctricos y electrónicos. Esta característica resulta especialmente útil para operar aeronaves de diferentes masas, desde aviones tripulados hasta drones, porque las condiciones de lanzamiento deben adaptarse a la configuración y al peso de cada aparato.
El «Sichuan» incorpora además un sistema eléctrico integrado destinado a alimentar sus equipos, incluidos los componentes asociados a las operaciones aeronáuticas. La Armada china ha confirmado la instalación de un sistema automatizado de asistencia al aterrizaje, que permite proporcionar referencias y datos necesarios para aproximar las aeronaves a la cubierta. La coordinación entre la catapulta, los sistemas de recuperación y los equipos de control de vuelo es una de las características que diferencian al Tipo 076 de los buques anfibios anteriores.
El diseño también dispone de dos elevadores para trasladar aeronaves entre la cubierta y los espacios interiores. Las imágenes examinadas por Janes muestran que los elevadores permiten manipular aparatos con alas plegadas, una función necesaria para utilizar eficientemente el hangar y organizar los movimientos durante las operaciones de vuelo. En la zona de popa, el buque dispone de un dique inundable destinado a embarcaciones de desembarco, lo que conserva su función anfibia junto con las nuevas capacidades aeronáuticas.

El GJ-21 pertenece a la familia de aeronaves de combate no tripuladas desarrolladas a partir del GJ-11. Su diseño utiliza una configuración de ala volante, sin estabilizadores verticales ni una sección de cola convencional. La estructura integra el fuselaje y las alas mediante superficies continuas, con el propósito de reducir determinadas fuentes de reflexión de las ondas de radar. El aparato dispone de un motor turbofán y está concebido para realizar misiones de reconocimiento y ataque a velocidades subsónicas.
La entrada de aire se encuentra en la parte superior de la estructura central, una disposición que permite proteger parcialmente la admisión del motor frente a los radares situados por debajo de la aeronave. La salida de gases también presenta un diseño integrado dentro de la sección posterior, con una geometría destinada a reducir determinadas características de su firma. Estas soluciones corresponden a principios empleados en otras aeronaves furtivas, en las que se procura limitar la exposición directa de componentes que producen reflexiones radar importantes.
El control de vuelo se realiza mediante superficies móviles situadas en los bordes posteriores de las alas. Las fotografías publicadas durante 2026 muestran superficies divididas que pueden contribuir al control longitudinal y direccional sin utilizar una cola vertical convencional. Su funcionamiento requiere sistemas digitales de control capaces de coordinar los movimientos y mantener la estabilidad aerodinámica. La configuración proporciona una estructura adecuada para el vuelo de crucero y el transporte interno de equipos, aunque exige soluciones específicas para el control de la aeronave durante las aproximaciones y los aterrizajes.
El GJ-21 incorpora alas plegables, necesarias para reducir el espacio que ocupa dentro de los hangares navales. Esta modificación permite trasladar más aeronaves en los elevadores y organizar su almacenamiento dentro del buque. La variante también utiliza un tren de aterrizaje adaptado al funcionamiento con catapultas y cables de detención, cuyas cargas mecánicas son diferentes de las que experimenta una aeronave durante operaciones desde una pista terrestre.
El desarrollo del GJ-11 proporciona una base tecnológica para esta variante naval. La aeronave original fue presentada públicamente en octubre de 2019 y posteriormente apareció en material oficial chino relacionado con operaciones conjuntas junto a cazas furtivos J-20. La evolución hacia el GJ-21 permite trasladar parte de esa arquitectura de combate no tripulado a las operaciones marítimas, con modificaciones destinadas a la recuperación y el mantenimiento en espacios reducidos.
La recuperación del GJ-21 exige un sistema de aterrizaje naval automatizado

La recuperación de una aeronave de ala fija desde un buque plantea dificultades distintas de las de un aterrizaje en tierra. La cubierta tiene una longitud limitada y se desplaza continuamente debido al movimiento del barco. La aeronave debe aproximarse con una velocidad y una trayectoria adecuadas para entrar en contacto con los equipos de detención. En el caso del GJ-21, el sistema automatizado de aterrizaje tiene que coordinar los datos de navegación con la posición y los movimientos del «Sichuan».
El gancho instalado en la parte posterior del dron está diseñado para enganchar uno de los cables de detención dispuestos transversalmente sobre la cubierta. Cuando el aparato entra en contacto con el cable, el sistema de recuperación absorbe su energía cinética y reduce rápidamente la velocidad hasta detenerlo. El procedimiento requiere una estructura capaz de soportar cargas importantes sobre el tren de aterrizaje, el fuselaje y el propio gancho. Las aeronaves navales también necesitan sistemas de control preparados para mantener la trayectoria durante los últimos segundos de aproximación.
El lanzamiento mediante catapulta presenta otras exigencias. La barra instalada en el tren delantero permite transmitir a la aeronave el impulso necesario para alcanzar la velocidad de despegue. El equipo de lanzamiento debe adaptar la aceleración a la masa del dron y a sus características aerodinámicas. Esta configuración permite utilizar aparatos con mayores cargas de combustible y armamento que las plataformas obligadas a despegar verticalmente, una diferencia importante para las misiones de reconocimiento y ataque de largo alcance.
Las operaciones embarcadas requieren además procedimientos específicos para trasladar, preparar, inspeccionar y recuperar los drones. Las aeronaves deben desplazarse entre el hangar, los elevadores y los puntos de lanzamiento, mientras los equipos de mantenimiento comprueban los sistemas electrónicos y de propulsión. La coordinación de estas actividades determina cuántos aparatos pueden operar durante un periodo determinado y qué intervalo necesita el buque entre sucesivos lanzamientos y aterrizajes.
El «Sichuan» pasó de las pruebas de navegación a las operaciones aéreas en 2026

El «Sichuan» fue botado el 27 de diciembre de 2024 en Shanghái, durante una ceremonia en la que recibió el nombre de la provincia china de Sichuan y el número de casco 51. Su construcción estuvo a cargo del astillero Hudong-Zhonghua, perteneciente a la industria naval estatal china. Desde su presentación, el buque fue identificado como una plataforma destinada a combinar las funciones de asalto anfibio con operaciones de aeronaves de ala fija mediante tecnología electromagnética.
Durante 2025 se completaron actividades de instalación y comprobación de los principales equipos. En octubre aparecieron imágenes de pruebas de la catapulta mediante cargas inertes, una operación destinada a examinar el funcionamiento del sistema de lanzamiento sin utilizar aeronaves. El buque también recibió nuevas marcas sobre la cubierta de vuelo y continuó los preparativos para sus primeras pruebas de navegación.
El 14 de noviembre de 2025, el «Sichuan» abandonó las instalaciones de Hudong-Zhonghua para iniciar sus ensayos en el mar. La primera campaña duró tres días y estuvo concentrada en verificar la fiabilidad de la propulsión, los sistemas eléctricos y otros equipos de funcionamiento general. El buque regresó a Shanghái el 16 de noviembre, después de completar esa etapa inicial de evaluación.
Las pruebas continuaron durante 2026. En abril, la Armada china informó que el buque había realizado actividades de evaluación y entrenamiento en el mar de China Meridional, dirigidas a comprobar el funcionamiento de diferentes sistemas. La campaña permitió ampliar las condiciones de navegación examinadas y continuar las comprobaciones de los equipos aeronáuticos. Mientras tanto, el programa GJ-21 desarrollaba sus propios vuelos y aparecían nuevas imágenes de la aeronave con dispositivos de operación naval.
En julio, la televisión estatal CCTV difundió una representación digital de las operaciones previstas para el GJ-21 desde el Tipo 076. Las imágenes mostraban cómo el dron utilizaría la catapulta electromagnética y los equipos de recuperación del buque. El comentarista militar Wei Dongxu explicó que el «Sichuan» había alcanzado una etapa avanzada de sus pruebas y que la siguiente actividad consistiría en integrar las aeronaves con los sistemas de lanzamiento y aterrizaje.
El anuncio del 30 de octubre confirma que esa integración avanzó hasta la ejecución del primer ciclo de vuelo del GJ-21 desde la plataforma naval. La información oficial sitúa la operación durante las pruebas recientes del «Sichuan», aunque no precisa el día exacto ni la cantidad de despegues y aterrizajes realizados. La campaña reúne el desarrollo del buque, los equipos de aviación y la variante naval del dron en una misma operación experimental.
El dron furtivo permitirá ampliar las misiones de reconocimiento y ataque naval

La incorporación del GJ-21 proporciona al Tipo 076 posibilidades de empleo diferentes de las correspondientes a los helicópteros de transporte y ataque. Una aeronave furtiva de ala fija puede realizar misiones de vigilancia a distancias superiores, transportar sensores destinados a localizar objetivos y efectuar ataques mediante armamento compatible con sus sistemas de misión. Su configuración permite operar sobre zonas marítimas o terrestres sin exponer directamente a una tripulación durante el vuelo.
La característica furtiva del GJ-21 tiene especial importancia en operaciones contra sistemas de defensa antiaérea. Su geometría está concebida para reducir la detección mediante determinados radares y dificultar el seguimiento a grandes distancias. Esta propiedad puede contribuir a la ejecución de misiones de reconocimiento sobre sectores protegidos, así como al empleo de armamento contra objetivos seleccionados. La efectividad depende de los sensores, la configuración de vuelo y los sistemas defensivos presentes en la zona de operaciones.
El buque también podría utilizar estos drones para ampliar la vigilancia alrededor de una formación naval. Las aeronaves no tripuladas pueden proporcionar información sobre objetivos marítimos, instalaciones costeras y movimientos de fuerzas adversarias. Si cuentan con los correspondientes enlaces de comunicaciones, los datos pueden transmitirse a centros de mando y otras unidades que necesiten información para organizar sus operaciones. Esta función permitiría distribuir los sensores a mayores distancias del buque y reducir la dependencia de los medios de reconocimiento situados a bordo.
En operaciones anfibias, el GJ-21 podría efectuar misiones de observación sobre áreas de desembarco, identificar posiciones defensivas y proporcionar información sobre movimientos de vehículos o unidades terrestres. La combinación con helicópteros y medios anfibios permitiría organizar misiones de reconocimiento y ataque en apoyo de las fuerzas que se desplieguen desde el buque. Los especialistas de The Aviationist han identificado estas funciones entre las posibles aplicaciones del GJ-21 embarcado.
La integración de aeronaves no tripuladas también modifica las necesidades de control de las operaciones. Los responsables del buque deben disponer de sistemas para transmitir instrucciones, recibir información de los sensores y coordinar los vuelos con otros medios aéreos. Estas funciones adquieren importancia cuando diferentes aeronaves operan simultáneamente desde la misma cubierta o comparten sectores del espacio aéreo durante una misión.
El Tipo 076 combina funciones de buque anfibio y portaaviones ligero

La clase Tipo 076 representa una evolución respecto de los buques anfibios chinos Tipo 075, concebidos principalmente para operar helicópteros y transportar fuerzas de desembarco. Los Tipo 075 utilizan una cubierta corrida para las operaciones de aeronaves de ala rotatoria, además de instalaciones destinadas a embarcaciones y vehículos anfibios. El nuevo diseño conserva esa combinación de funciones, pero añade equipos para utilizar drones de ala fija desde una cubierta con catapulta electromagnética.
Esta arquitectura permite desarrollar un grupo aéreo formado por diferentes tipos de aeronaves. Los helicópteros pueden transportar personal, realizar misiones antisubmarinas y proporcionar apoyo cercano, mientras los drones de ala fija pueden asumir tareas de vigilancia y ataque a mayores distancias. La distribución de funciones amplía los medios disponibles para una formación anfibia y permite que el buque participe en operaciones aeronáuticas más complejas.
El Tipo 076 ocupa una posición intermedia entre un buque de asalto anfibio convencional y un portaaviones ligero. Su cubierta de vuelo está preparada para operar aeronaves de ala fija, pero mantiene espacios interiores destinados a tropas, equipos y embarcaciones de desembarco. Janes describe esta configuración como una solución que incorpora capacidades propias de la aviación embarcada a una plataforma diseñada también para transportar fuerzas anfibias.
La combinación ofrece posibilidades para distribuir aeronaves de combate no tripuladas entre diferentes buques, en lugar de concentrarlas exclusivamente en los portaaviones principales. Una formación naval podría incorporar drones embarcados en plataformas anfibias y utilizarlos para ampliar sus sectores de vigilancia o apoyar las operaciones de superficie. El empleo de estas aeronaves también exige organizar su mantenimiento y abastecimiento, además de coordinar las rutas y los procedimientos de vuelo con el resto de la formación.
La tecnología del «Sichuan» también se utiliza en el portaaviones «Fujian»

El desarrollo del Tipo 076 coincide con la incorporación de nuevas tecnologías de lanzamiento al programa chino de portaaviones. El «Fujian», tercer portaaviones de la Armada china, fue incorporado oficialmente al servicio el 5 de noviembre de 2025. Con un desplazamiento superior a 80.000 toneladas, utiliza tres catapultas electromagnéticas para operar aeronaves de combate y apoyo de ala fija. Su entrada en servicio amplió las posibilidades de la aviación naval china respecto de los portaaviones «Liaoning» y «Shandong», que utilizan rampas para el despegue de sus cazas.
Durante septiembre de 2025, la Armada china anunció que los cazas J-15T y J-35, junto con el avión de alerta temprana KJ-600, habían completado operaciones de despegue mediante catapulta y recuperación con cables de detención desde el «Fujian». Estas pruebas permitieron comprobar el funcionamiento de los sistemas con aeronaves de diferentes tamaños y características. En noviembre, después de su incorporación al servicio, el portaaviones realizó nuevas actividades de entrenamiento que incluyeron lanzamientos y aterrizajes de varios tipos de aeronaves.
El «Sichuan» utiliza una arquitectura relacionada, adaptada a una plataforma de menor desplazamiento y con funciones anfibias. La instalación de una sola catapulta electromagnética y equipos de recuperación permite operar drones de ala fija sin reproducir toda la infraestructura de un portaaviones de gran tamaño. Esta solución amplía las posibilidades de aviación de las unidades anfibias y permite aprovechar tecnologías de lanzamiento desarrolladas para los principales programas navales chinos.
La incorporación del GJ-21 también abre posibilidades para utilizar aeronaves no tripuladas de combate en otras plataformas equipadas con catapultas. Las características navales del dron, especialmente su tren de aterrizaje, las alas plegables y el gancho de recuperación, facilitan su adaptación a buques preparados para operaciones CATOBAR. Su integración con diferentes sistemas de mando y control deberá formar parte del desarrollo de las futuras capacidades de aviación no tripulada de la Armada.
China avanza hacia operaciones navales con drones furtivos embarcados

El éxito anunciado el 30 de octubre incorpora una nueva capacidad a los ensayos del Tipo 076. El GJ-21 ha completado su primera operación de despegue y aterrizaje desde el «Sichuan», después de las pruebas iniciales de navegación, las comprobaciones de la catapulta y los vuelos realizados por la aeronave desde instalaciones terrestres. El resultado permite avanzar hacia actividades de evaluación que integren operaciones aéreas, control de vuelo, mantenimiento y procedimientos de cubierta.
Las siguientes campañas podrán examinar la recuperación de aeronaves bajo diferentes condiciones meteorológicas, la repetición de lanzamientos y aterrizajes y la coordinación de varios drones en una misma operación. También será necesario preparar los procedimientos de almacenamiento y abastecimiento de los aparatos dentro del buque, así como la integración de sus sensores y equipos de comunicaciones con las redes de mando naval.
La función militar del «Sichuan» podrá ampliarse conforme avance la incorporación de aeronaves no tripuladas. El buque está diseñado para combinar transporte anfibio, operaciones de helicópteros y empleo de drones furtivos de ala fija, una distribución de funciones que permite organizar diferentes tipos de misiones desde una misma plataforma. El desarrollo del GJ-21 proporcionará información para determinar la composición de su futuro grupo aéreo y las posibilidades de empleo de aeronaves de reconocimiento y ataque.
La Armada china ha pasado de presentar el GJ-21 como una aeronave experimental de operación naval a realizar su primer despegue y aterrizaje desde el Tipo 076. La demostración, anunciada este viernes 30 de octubre de 2026, es el resultado de casi dos años de actividades desde la botadura del «Sichuan» y confirma el avance conjunto de sus sistemas de aviación y de la variante embarcada del dron furtivo. El programa continuará con las pruebas necesarias para incorporar estas aeronaves a las operaciones navales de China.









