El Ejército estadounidense financiará el desarrollo de un nuevo interceptor Patriot, diseñado para combatir misiles hipersónicos, con mayor alcance y altitud de interceptación.
El Ejército de Estados Unidos adjudicó a Lockheed Martin un acuerdo de aproximadamente $1 100 000 000 para desarrollar el misil interceptor PAC-3 Edge, una nueva generación de armamento antiaéreo y antimisiles concebida para enfrentar amenazas hipersónicas, misiles balísticos y otros objetivos de alta velocidad. La adjudicación fue anunciada el jueves 29 de octubre de 2026 desde Huntsville, Alabama, y permitirá avanzar en la fabricación de prototipos y los ensayos del programa Future Interceptor. La compañía prevé comenzar las pruebas durante 2027 y preparar las primeras capacidades operativas para 2031.
El proyecto tiene un valor estimado de $1 083 400 000, distribuidos entre 660,4 millones aportados por el Gobierno estadounidense y una inversión de 423 millones comprometida por Lockheed Martin. La adjudicación se formalizó mediante un acuerdo de transacción especial, conocido como Other Transaction Agreement (OTA), un mecanismo de contratación destinado a acelerar el desarrollo y la evaluación de tecnologías militares. El PAC-3 Edge incorporará un nuevo buscador desarrollado por Lockheed Martin, un motor cohete multipulso de Northrop Grumman y modificaciones en los controles de vuelo para ampliar las distancias y alturas de interceptación.
El nuevo interceptor aprovechará componentes y tecnologías del PAC-3 Missile Segment Enhancement (MSE), actualmente utilizado por Estados Unidos y varios países aliados. Su desarrollo forma parte de los esfuerzos del Ejército para fortalecer las defensas terrestres contra armas capaces de maniobrar a velocidades elevadas, particularmente aquellas que dificultan la detección, el seguimiento y la interceptación mediante los sistemas actuales. Lockheed Martin presentó públicamente el diseño el 9 de octubre, tres semanas antes del anuncio de la adjudicación.
El Ejército selecciona el PAC-3 Edge para desarrollar su Future Interceptor

La adjudicación permitirá a Lockheed Martin continuar el desarrollo del PAC-3 Edge dentro del programa Future Interceptor, destinado a proporcionar una nueva generación de interceptores para la defensa antiaérea y antimisiles integrada del Ejército estadounidense. La iniciativa pretende superar determinadas prestaciones de los sistemas actuales mediante mejoras en el alcance, la velocidad, la altitud de interceptación y la maniobrabilidad. Los trabajos incluirán el desarrollo de prototipos y una campaña de pruebas y evaluaciones para comprobar su comportamiento frente a los requisitos militares establecidos.
El general Christopher LaNeve, vicejefe del Estado Mayor y jefe interino del Estado Mayor del Ejército, relacionó la adjudicación con la nueva orientación de modernización de las fuerzas terrestres. Según explicó, el servicio busca combinar municiones de prestaciones avanzadas con otras de menor coste para responder a diferentes amenazas. El Future Interceptor se incorporará a los programas de defensa antiaérea y antimisiles que protegen unidades militares, bases e instalaciones estratégicas.
Brent Ingraham, subsecretario del Ejército para Adquisiciones, Logística y Tecnología, señaló que el acuerdo permitirá reducir los riesgos asociados al desarrollo y proporcionar información técnica para las decisiones posteriores de adquisición. El teniente general Frank Lozano, responsable ejecutivo de los programas de armamento de artillería y misiles, destacó la necesidad de incorporar tecnologías capaces de responder a amenazas cada vez más complejas, mediante una defensa organizada en diferentes niveles de interceptación.
El programa había incluido una fase anterior de modelización y simulación con dos proveedores, destinada a examinar soluciones para las necesidades identificadas por el Ejército. Lockheed Martin avanzará ahora con su propuesta PAC-3 Edge hacia la fabricación y evaluación de prototipos. El contrato comprende esta etapa de desarrollo y proporciona los recursos necesarios para preparar las siguientes decisiones de producción.
El motor de Northrop Grumman dará al PAC-3 Edge tres impulsos de propulsión

Una de las principales modificaciones del PAC-3 Edge es su motor cohete de combustible sólido desarrollado por Northrop Grumman. El sistema utiliza una configuración multipulso para proporcionar empuje en diferentes momentos del vuelo y mejorar las posibilidades de maniobra durante la aproximación al objetivo. Esta solución permite administrar la energía propulsiva de manera distinta a la de un motor que consume toda su carga durante una única fase de aceleración.
El PAC-3 MSE actual utiliza un motor de dos pulsos. La nueva variante añade un tercer impulso, según explicó Jason Reynolds, vicepresidente y director general de defensa antiaérea y Antimisiles Integrada de Lockheed Martin, durante la presentación del interceptor en la exposición AUSA 2026. El motor podrá proporcionar tres fases de empuje a lo largo de la trayectoria, con el propósito de mejorar la velocidad y la maniobrabilidad disponibles durante el enfrentamiento.
La incorporación de un tercer pulso ofrece ventajas para interceptar objetivos que modifican su trayectoria. Un misil defensor necesita alcanzar una posición desde la cual pueda efectuar las correcciones finales y encontrarse con el objetivo. Cuando este maniobra a velocidades elevadas, la disponibilidad de energía durante las etapas finales adquiere especial importancia. El nuevo motor pretende proporcionar mayor margen de aceleración y maniobra durante esas fases, combinado con los sistemas de control aerodinámico del interceptor.
Lockheed Martin también ha modificado el diseño de los controles de vuelo para aprovechar las prestaciones del nuevo motor. La empresa presentó estas mejoras como parte de una arquitectura destinada a operar a mayor distancia y altitud que los interceptores de corto y medio alcance actualmente empleados por el Ejército. La combinación de propulsión y control permitirá ampliar las condiciones de enfrentamiento previstas para el PAC-3 Edge.
Lockheed Martin incorpora un nuevo buscador desarrollado por Strigo

El PAC-3 Edge también recibirá un buscador de nueva generación diseñado por el centro tecnológico Strigo de Lockheed Martin. Este componente proporcionará la información necesaria para localizar y seguir el objetivo durante las etapas correspondientes del vuelo. Los sistemas de búsqueda son particularmente importantes en interceptores destinados a combatir misiles balísticos y armas maniobrables, porque deben efectuar correcciones de trayectoria dentro de intervalos de tiempo reducidos.
Lockheed Martin ha comprometido una inversión de $250 000 000 en su centro Strigo, dedicado al desarrollo de tecnologías de sensores, comunicaciones y guiado. La empresa presentó esta familia tecnológica en agosto de 2026, con una arquitectura modular que permite adaptar componentes electrónicos a distintos tipos de misiles e interceptores. El PAC-3 Edge utilizará un buscador desarrollado dentro de ese programa para mejorar la precisión y ampliar las posibilidades de enfrentamiento contra amenazas avanzadas.
Los sistemas de guiado de los interceptores modernos combinan información procedente de radares terrestres con sensores instalados en el propio misil. Los radares de vigilancia identifican la amenaza y proporcionan datos para calcular la trayectoria de interceptación. Durante el vuelo, el misil utiliza sus equipos de navegación y control para aproximarse al objetivo, mientras el buscador terminal contribuye a efectuar las últimas correcciones necesarias. El PAC-3 Edge está diseñado para aprovechar esa combinación dentro de las redes estadounidenses de defensa antiaérea.
La modernización de los sensores adquiere importancia frente a objetivos capaces de modificar rápidamente su velocidad, altitud y dirección. Lockheed Martin pretende mejorar la precisión del interceptor durante la fase final, cuando las variaciones de trayectoria del objetivo pueden exigir maniobras rápidas. El fabricante ha vinculado estas prestaciones con la necesidad de combatir sistemas hipersónicos y misiles avanzados que presentan mayores dificultades para las defensas terrestres existentes.
El PAC-3 Edge tendrá más alcance y podrá interceptar objetivos a mayor altitud

La arquitectura del PAC-3 Edge se apoya en el concepto de interceptación por impacto directo, conocido como hit-to-kill, empleado por la familia PAC-3. Este procedimiento busca destruir la amenaza mediante una colisión a elevada velocidad, aprovechando la energía cinética del encuentro entre el interceptor y el objetivo. El método exige sistemas de detección, navegación y control capaces de calcular con precisión la posición de ambos misiles durante la aproximación.
El PAC-3 MSE utiliza una combinación de radar, control de trayectoria y propulsión para interceptar amenazas aéreas y balísticas. La variante Edge pretende ampliar esas prestaciones mediante mayor velocidad, capacidad de maniobra y energía disponible durante las etapas finales. Tim Cahill, presidente de la división de Misiles y Control de Tiro de Lockheed Martin, explicó que el nuevo interceptor ofrecerá más potencia y maniobrabilidad que el PAC-3 MSE, manteniendo las tecnologías desarrolladas para la familia de misiles.
El incremento del alcance y la altitud permitiría interceptar amenazas antes de que se aproximen a los objetivos protegidos. Una defensa capaz de actuar a mayores distancias proporciona más posibilidades para organizar sucesivos enfrentamientos dentro de una red integrada. La velocidad del interceptor y su capacidad para modificar la trayectoria también influyen en el conjunto de objetivos que puede combatir, especialmente cuando se trata de misiles que realizan maniobras durante el descenso.
El Ejército ha identificado cuatro áreas principales de mejora: distancia de enfrentamiento, altitud, velocidad y maniobrabilidad. Estas prestaciones servirán como referencia para evaluar los prototipos y determinar su incorporación a los sistemas actuales. La familia PAC-3 continuará ofreciendo diferentes opciones de interceptación mediante sus variantes existentes y los nuevos desarrollos previstos por Lockheed Martin.
El nuevo misil podrá utilizar lanzadores Patriot M903 y HIMARS Flex

Lockheed Martin ha diseñado el PAC-3 Edge para integrarlo con diferentes lanzadores y redes de defensa antiaérea. Entre las plataformas previstas figura el M903 utilizado por las baterías Patriot, junto con lanzadores instalados en contenedores y una configuración denominada HIMARS Flex. La empresa pretende aprovechar los sistemas de lanzamiento y mando existentes para facilitar la incorporación del interceptor a las fuerzas terrestres estadounidenses y ampliar las posibilidades de despliegue.
El M903 forma parte de las configuraciones modernas del sistema Patriot y puede transportar interceptores PAC-3 MSE. Su integración con radares, estaciones de control y sistemas de comunicaciones permite efectuar lanzamientos coordinados contra amenazas identificadas por la batería. La adaptación del PAC-3 Edge a esta plataforma proporcionaría una opción adicional de munición para las unidades que actualmente utilizan interceptores de la familia PAC-3.
La configuración HIMARS Flex representa otra posibilidad de empleo. Lockheed Martin la ha presentado como una variante del concepto HIMARS que permite combinar funciones de lanzamiento de armamento ofensivo y defensivo. Su utilización con el PAC-3 Edge ampliaría las opciones para desplegar interceptores mediante plataformas móviles. La empresa también contempla configuraciones basadas en contenedores, destinadas a proporcionar alternativas de instalación y transporte según las necesidades de las fuerzas militares.
La integración comprende asimismo el Integrated Battle Command System (IBCS), desarrollado por Northrop Grumman. Este sistema de mando y control conecta radares y otros sensores con unidades de lanzamiento, y permite coordinar los enfrentamientos contra diferentes amenazas aéreas y balísticas. El PAC-3 Edge utilizará las tecnologías de gestión de combate y control de tiro existentes para integrarse en esa arquitectura. La combinación de sensores y lanzadores distribuidos permitirá organizar las operaciones de interceptación mediante una red común.
El PAC-3 Edge complementará las defensas Patriot y THAAD contra misiles

El Ejército estadounidense organiza su defensa antiaérea y antimisiles mediante diferentes sistemas especializados. Patriot proporciona protección terrestre contra aeronaves, misiles de crucero y determinados misiles balísticos, mientras que Terminal High Altitude Area Defense (THAAD) está concebido principalmente para interceptar misiles balísticos durante la fase terminal de sus trayectorias. La combinación permite asignar distintos tipos de interceptores según la amenaza, la posición del objetivo y las condiciones de enfrentamiento.
El PAC-3 Edge se incorporará a esta arquitectura para ampliar las posibilidades de interceptación entre los sistemas actuales. Lockheed Martin lo presenta como una solución destinada a alcanzar objetivos a mayor altitud y distancia que los interceptores de corto y medio alcance existentes, complementando tanto al PAC-3 MSE como al THAAD. Su desarrollo permitirá incorporar nuevas prestaciones dentro de una red militar que ya dispone de radares, sistemas de mando y diferentes tipos de armamento defensivo.
La protección por niveles permite utilizar más de una oportunidad de interceptación frente a determinadas amenazas. Un sistema puede enfrentarse a un misil durante una fase de su aproximación y otro puede proporcionar una defensa adicional si el objetivo continúa su trayectoria. La distribución de estos medios también permite proteger instalaciones militares y concentraciones de fuerzas situadas en diferentes sectores, mediante la coordinación de radares y lanzadores.
El desarrollo del PAC-3 Edge responde especialmente a los avances en armas hipersónicas y misiles balísticos maniobrables. Estos sistemas pueden alcanzar velocidades elevadas y modificar su trayectoria, lo que reduce el tiempo disponible para los defensores y aumenta las exigencias sobre los sensores y los interceptores. La nueva combinación de buscador, motor multipulso y controles de vuelo pretende ampliar las posibilidades de enfrentamiento frente a esas amenazas.
EE. UU. amplía la producción de interceptores Patriot hasta 2.000 unidades anuales

El contrato para desarrollar el PAC-3 Edge coincide con una ampliación de la producción estadounidense de interceptores Patriot. El 29 de julio de 2026, el Ejército adjudicó a Lockheed Martin una modificación contractual de hasta $53 860 000 000 para la fabricación plurianual de misiles PAC-3 MSE. La modificación elevó el valor máximo del programa a $58 620 000 000, dentro de una estructura de contratación de siete años destinada a aumentar el suministro para Estados Unidos y sus aliados.
Lockheed Martin pretende elevar la capacidad anual de fabricación del PAC-3 MSE desde aproximadamente 600 hasta 2.000 interceptores. Durante 2025, la empresa entregó 620 unidades, según las cifras difundidas por sus responsables. El nuevo programa industrial contempla inversiones en instalaciones, adquisición de componentes y ampliación de personal para alcanzar los niveles previstos hacia finales de la década.
La expansión comprende la planta de Camden, Arkansas, donde Lockheed Martin realiza el montaje final de los PAC-3 MSE. La compañía prevé aumentar allí el personal desde aproximadamente 1.200 hasta 1.850 trabajadores. El programa también requiere ampliar la producción de motores, sensores, equipos electrónicos y otros componentes procedentes de empresas proveedoras, cuyas entregas determinan la cantidad de interceptores que pueden completarse cada año.
El 5 de octubre, Boeing anunció un contrato de aproximadamente $14 700 000 000 adjudicado por Lockheed Martin para aumentar la fabricación de buscadores destinados al PAC-3 MSE. El acuerdo tiene una duración de siete años y contempla triplicar la producción de estos componentes. La participación de Boeing corresponde a los sistemas de búsqueda del interceptor MSE, mientras que Lockheed Martin está desarrollando el nuevo buscador del PAC-3 Edge mediante su centro Strigo.
Tim Cahill declaró a Reuters durante la presentación del PAC-3 Edge que la nueva variante debería tener un coste aproximadamente equivalente al del PAC-3 MSE. El directivo también planteó una capacidad potencial de producción de unas 2.000 unidades anuales cuando el sistema alcance su plena madurez industrial. La empresa pretende aprovechar la infraestructura y la experiencia acumulada con los interceptores actuales para facilitar la fabricación del nuevo modelo.
Las guerras de Ucrania y Oriente Medio aumentan la demanda de defensa antimisiles

El desarrollo del PAC-3 Edge responde también a la creciente utilización de misiles balísticos, misiles de crucero y aeronaves no tripuladas en los conflictos recientes. Las operaciones militares en Ucrania y Oriente Medio han incrementado el consumo de interceptores y la demanda de sistemas defensivos capaces de proteger ciudades, bases militares e infraestructuras estratégicas. El empleo continuado de estos equipos ha impulsado nuevas inversiones estadounidenses en fabricación de municiones y ampliación de las cadenas de suministro.
Los sistemas Patriot han desempeñado funciones importantes en la defensa contra misiles balísticos y otras amenazas aéreas. Su utilización ha puesto de manifiesto la necesidad de disponer de interceptores suficientes para mantener operaciones prolongadas, especialmente cuando los ataques incluyen numerosas municiones o se producen contra distintos objetivos. Al mismo tiempo, la evolución de las armas de ataque obliga a mejorar los sistemas de búsqueda, los motores y la capacidad de maniobra de los interceptores.
El Ejército estadounidense ha relacionado el Future Interceptor con la aparición de misiles balísticos avanzados, armas hipersónicas, misiles de crucero y drones de ataque propulsados por motores a reacción. Estas amenazas presentan diferentes características de vuelo, por lo que requieren sensores y municiones adaptados a sus velocidades, trayectorias y alturas de operación. La nueva generación de interceptores pretende ampliar el conjunto de objetivos que puede combatir la defensa terrestre estadounidense.
La modernización también beneficiará a los países que utilizan sistemas Patriot y mantienen programas de adquisición de armamento estadounidense. La familia PAC-3 forma parte de las fuerzas de defensa antiaérea de numerosos aliados, que dependen de la producción de interceptores y de la actualización de sus sistemas para mantener las prestaciones operativas. Lockheed Martin ha presentado el PAC-3 Edge como una evolución que podrá integrarse con tecnologías actuales y futuras de defensa antimisiles.
Lockheed Martin comenzará las pruebas del PAC-3 Edge en 2027

El calendario de desarrollo establece 2027 como el año previsto para comenzar las pruebas del PAC-3 Edge. Lockheed Martin trabajará con el Ejército estadounidense en la fabricación de prototipos, la evaluación de los sistemas de guiado y propulsión y la comprobación de las prestaciones de interceptación. Los ensayos permitirán examinar el funcionamiento del nuevo motor multipulso, el buscador desarrollado por Strigo y los controles de vuelo modificados.
La compañía pretende preparar una primera capacidad operativa para 2031, fecha establecida como referencia por el Ejército. Jason Reynolds explicó durante la exposición AUSA que Lockheed Martin busca adelantar ese calendario y proporcionar el sistema alrededor del comienzo de la próxima década. El programa deberá completar las pruebas técnicas y operativas necesarias para permitir su incorporación a las unidades de defensa antiaérea.
La adjudicación del 29 de octubre permite avanzar desde la selección tecnológica hacia el desarrollo y la evaluación de los prototipos. Las decisiones posteriores sobre producción se adoptarán según los resultados de las pruebas, las necesidades militares y los recursos disponibles. El Ejército utilizará esta fase para comprobar las prestaciones del PAC-3 Edge y determinar las condiciones de adquisición de los futuros interceptores.
Con una inversión conjunta cercana a los $1 100 000 000, Estados Unidos inicia el desarrollo de una nueva variante de la familia Patriot destinada a interceptar amenazas a mayores distancias y altitudes. El PAC-3 Edge incorporará un buscador de nueva generación, tres impulsos de propulsión y controles de vuelo modernizados, mientras conserva la compatibilidad prevista con las principales plataformas estadounidenses de defensa antimisiles. Su programa industrial avanzará en paralelo con la ampliación de la fabricación del PAC-3 MSE, cuya capacidad anual deberá aumentar hasta 2.000 unidades hacia finales de la década.










