El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó este sábado haber lanzado nuevos ataques contra objetivos militares en Irán, en respuesta directa al ataque con dron contra el petrolero M/T Kiku, de bandera panameña, ocurrido a las 4:30 a. m. (hora del este) mientras transitaba por el estrecho de Ormuz con más de dos millones de barriles de crudo.
“Se le dio a Irán la oportunidad de respetar el acuerdo de alto el fuego, pero decidió no hacerlo”, señaló el CENTCOM en un comunicado. Los ataques, ejecutados por orden del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “se dirigieron contra la infraestructura de vigilancia militar iraní, los sistemas de comunicación, las instalaciones de defensa antiaérea, las instalaciones de almacenamiento de drones y las capacidades de colocación de minas”. El organismo agregó que “continúa el tránsito de buques comerciales por el estrecho de Ormuz” y que “las fuerzas estadounidenses permanecen vigilantes, letales y preparadas”.
CENTCOM confirmó nuevos ataques contra Irán tras el ataque con dron contra el petrolero M/T Kiku en el estrecho de Ormuz, en medio de nuevas acusaciones de violación del alto el fuego.
Esta nueva ofensiva se produce menos de 24 horas después de que Estados Unidos atacara almacenes de misiles y drones, así como estaciones de radar costeras en Irán, como represalia por el ataque del jueves contra el buque de carga M/V Ever Lovely, de bandera de Singapur. El presidente Trump calificó ese ataque como una violación “insensata” del acuerdo.
Irán y Estados Unidos firmaron el 17 de junio un memorando de entendimiento de 14 puntos para poner fin a las hostilidades y reabrir el estrecho, una vía por la que circula el 20 % del crudo mundial. El acuerdo estableció un plazo de 60 días para negociar los términos definitivos.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, advirtió este sábado que “la violencia será respondida con violencia” e instó a Irán a resolver las diferencias mediante el diálogo.
En tanto, el Ministerio de Exteriores de Irán confirmó haber lanzado ataques contra objetivos vinculados a las fuerzas estadounidenses en respuesta a los bombardeos. La Guardia Revolucionaria iraní afirmó que había dado una “respuesta decisiva” después de que las fuerzas estadounidenses atacaran una torre de comunicaciones en la ciudad portuaria de Sirik, donde se reportaron explosiones.